Investigadores logran frenar en laboratorio una enfermedad agresiva del páncreas
La ciencia avanza, y con ella, la posibilidad de transformar el futuro de miles de pacientes en todo el mundo. Investigadores del CNIO logran eliminar el tumor más común en ratones: cáncer de páncreas.


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El cáncer de páncreas es uno de los más agresivos y con menor tasa de supervivencia en el mundo. Su detección tardía y resistencia a los tratamientos actuales lo convierten en una de las principales causas de muerte por cáncer. Sin embargo, un reciente avance científico ha encendido una nueva esperanza.
Investigadores del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) lograron eliminar en ratones el tipo de tumor más común de este padecimiento, un hallazgo que podría marcar un antes y un después en el desarrollo de nuevas terapias contra esta enfermedad.
¿Qué tipo de cáncer de páncreas lograron eliminar y por qué es tan agresivo?
El estudio se centró en el adenocarcinoma ductal pancreático, el tipo de cáncer de páncreas más frecuente y letal, responsable de más del 90 % de los casos diagnosticados. Este tumor se caracteriza por crecer de manera silenciosa y presentar síntomas cuando ya se encuentra en etapas avanzadas.
Uno de los principales problemas de este cáncer es su resistencia a la quimioterapia y a los tratamientos convencionales, además de su capacidad para crear un entorno que protege al tumor del sistema inmunológico.
Por estas razones, la tasa de supervivencia a cinco años es una de las más bajas entre todos los tipos de cáncer, lo que ha motivado a la comunidad científica a buscar terapias y tratamientos más efectivas.

El hallazgo del CNIO: cómo lograron eliminar el tumor en modelos animales
El equipo de Mariano Barbacid, del Centro Nacional de Investigación Oncológicas (CNIO) logró un avance significativo al identificar un mecanismo clave que permite al tumor sobrevivir y crecer. A través de una terapia combinada de tres fármacos que evita la aparición de resistencias y que no tiene efectos secundarios.
En España, cada año se diagnostican más de 10 mil 300 nuevos casos de este cáncer que carece de terapias especificas. "En el caso del páncreas, lo conocemos muy bien pero todavía no podemos hacer nada más allá de la quimioterapia actual" que desgraciadamente no sirve para muchos pacientes.
El oncogén KRAS es la mutación que desencadena el cáncer de páncreas. A pesar de que ya hay medicamentos que impiden la acción de KRAS, su efectividad es restringida, dado que después de algunos meses el tumor se vuelve resistente al tratamiento.
Basándonos en esto, el estudio demostró que, al atacar tres puntos claves de los mecanismos del tumor: las proteínas KRAS, EGFR y STAT3, que actúan como motores de crecimiento del cáncer y además causan las resistencias.
En los ensayos, el equipo probó la triple terapia en 18 ratones a los que les implantó células cancerígenas de seis pacientes y 200 días después de finalizar el tratamiento, 16 continuaban vivos, libres de enfermedad y sin sufrir efectos secundarios adversos.
Un largo camino que hace historia para futuros tratamientos en humanos
Aunque el hallazgo representa un avance histórico, los científicos recorrieron un largo camino hacia resultados favorables. Desde 2019, el equipo del CNIO logró suprimir el cáncer en ratones eliminando dos dianas, EGFR y RAF1, pero solo la mitad respondieron con positivismo.
Después de seis años más, el equipo buscó dianas adicionales y descubrió STAT3, dando resultados celulares como la proliferación, la supervivencia o la inflamación. Solo entonces el equipo probó una terapia triple contra STAT3, EGFR y RAF1 y, por un tiempo, logró que los ratones tuvieran 300 días libres de tumor.
Con este resultado, el equipo combinó darasentrib, un inhibidor de KRAS diseñado para la empresa Revolution Medicines, un fármaco aprobado para ciertos tipos de cáncer de pulmón, y el degradador de proteínas SD36.
Barbacid ha explicado que "nuestra hoja de ruta" será seguir investigando para mejorar la terapia y ampliar a otros modelos de ratón con otras alteraciones genéticas, estudiar las metástasis derivadas de estos tumores para identificar con precisión los pacientes que podrían beneficiarse de la nueva estrategia y analizar su efecto en el microambiente tumoral.











