Decomiso de drones al narco se dispara más de 600% en 2025: Sedena incautó 85
Durante todo 2025, la Sedena aseguró 85 drones al crimen organizado, una cifra que representa 604% más que las incautaciones de 2024, muestra de cómo el narco cada vez recurre más a la tecnología para sus operaciones


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Elementos del Ejército Mexicano y la Guardia Nacional (GN) aseguraron 85 drones al crimen organizado durante todo 2025, una cifra que representa un aumento respecto a años pasados
En comparación con los 12 vehículos aéreos no tripulados (VAN, por sus siglas en inglés) en 2024, los drones incautados en 2025 se dispararon en un 604%, un incremento alarmante que evidencia cómo los grupos criminales han optado por emplear cada vez más este tipo de artefactos en sus operaciones.
En 2023, la cifra de drones incautados por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) fue de 15, mientras que en 2022 se reportaron 12 aseguramientos, nueve en 2021, 2020 sin registro y un solo decomiso en 2019.
Si contamos todos los drones asegurados al narco desde 2019, serían un total de 134 decomisos de este tipo a la fecha.

¿En qué estados hubo más decomisos de drones?
De acuerdo con datos de la Sedena, las entidades del país donde se registraron más aseguramientos de drones el año pasado fueron las siguientes:
- Michoacán: 26 drones asegurados, de los cuales 21 fueron en Apatzingán.
- Sinaloa: 26 drones, con 11 en Badiraguato y nueve en Culiacán.
- Tamaulipas: seis aseguramientos, con tres en Miguel Alemán y dos en Nuevo Laredo.
En opinión de expertos como Oswaldo R. Aguilar Rivera, del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, señaló que los grupos criminales optan por el uso de drones para no poner en riesgo a los operadores humanos.
Básicamente, hay dos tipos de drones de acuerdo con el uso se le dan: con fines lúdicos y con fines hostiles. "Normalmente, los drones que conocemos son los que se usan para fines de diversión o fotografía", explica.

Sin embargo, los drones que utiliza el crimen organizado son parecidos a los empleados por las fuerzas de seguridad, los cuales puedes contener mecanismos artillados para disparar desde lo alto.
En algunos casos, los criminales adaptan drones domésticos con granadas que funcionan al estilo de los kamizazes, cargados con artefactos explosivos para dejarlos caer sobre algún objetivo. Esto se ha observado en Michoacán.
De igual manera, el especialista de la UNAM advierte que las células delictivas también utilizan drones no artillados para tareas de vigilancia a instalaciones de seguridad o para controlar a su propia organización criminal.
Ante el acelerado incremento en el uso de drones, Aguilar Rivera advirtió que en los próximos años es probable que la tecnología juegue un papel cada vez más importante en la lucha entre autoridades y criminales.
Por su parte, el experto en ciberseguridad y sistemas ciberfísicos, Enrique Poceros, señaló que en México no hay mecanismos para obligar a quienes importan drones para que incluyan las balizas de identificación, lo que es clave para que estén regulados.
Las autoridades de seguridad tampoco cuentan con tecnología o metodología para identificar cuántos drones están operando actualmente en territorio mexicano.
El incremento en el decomiso de drones al crimen organizado es una señal para que las autoridades desarrollen tecnologías para un mejor control en la distribución de estos dispositivos, para impedir que lleguen a manos de los grupos criminales.










