¿Cómo se llama el rancho de José Manuel Figueroa, hijo de Joan Sebastian? Una casita en el corazón de Guerrero
Entre las propiedades del legendario cantante Joan Sebastian que heredó su familia está una casita ubicada en un pequeño pueblo de Guerrero, la cual tiene un gran valor sentimental para su hijo mayor, José Manuel Figueroa


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Hablar de Joan Sebastian es recordar canciones, jaripeos, escenarios repletos y una conexión única con el público mexicano. Pero más allá del brillo de la fama, hay un lugar sencillo y humilde, casi íntimo, que ocupa un sitio especial en la historia del cantante y de su hijo mayor, José Manuel Figueroa.
No se trata de una hacienda lujosa ni de un rancho gigantesco. El espacio que resguarda una de las memorias más profundas del “Poeta del Pueblo” es mucho más humilde.
Así es la casa de Joan Sebastian en Juliantla
Se trata de la casa que vio nacer a Joan Sebastian en Juliantla, un pequeño poblado ubicado en las montañas de Guerrero, lejos del ruido de las ciudades.
La casa natal de Joan Sebastian fue construida en 1940 por su padre. Entre muros de adobe y una cocina tradicional, el cantante pasó sus primeros años, rodeado de costumbres sencillas que marcarían su vida para siempre.

En distintas entrevistas, el propio Joan Sebastian recordaba con nostalgia cómo su madre cocinaba con leña y cómo la cocina se llenaba de jarros. No hablaba de carencias, sino de felicidad. Aseguraba que fue profundamente feliz en ese hogar.
Con el paso del tiempo, la vida lo llevó a escenarios internacionales, giras interminables y residencias de gran tamaño. Sin embargo, Juliantla nunca dejó de tener un lugar especial en su corazón, siendo su refugio personal.
Para el cantante, aquella casita representaba mucho más que un inmueble. Era el sitio donde podía desconectarse de los reflectores, descansar, reconectar con sus recuerdos y abrazar la calma del campo guerrerense.

Tras su fallecimiento, la propiedad quedó en manos de sus herederos. Entre ellos, su hijo mayor, José Manuel Figueroa, quien asumió la tarea de restaurarla y preservarla. No como un negocio, sino como un acto de memoria.
El también cantante, nacido en Chicago, pero orgulloso de sus raíces mexicanas, ha compartido en diversas ocasiones lo especial que es ese lugar en su vida. Ahí pasó momentos de su infancia, convivió con familiares y construyó recuerdos imposibles de reemplazar. La casa no destaca por lujos ni excentricidades. Y justamente ahí radica su encanto.
Rodeada de naturaleza, silencio y paisajes montañosos, esta humilde casita conserva la esencia de una época distinta, una que contrasta con la figura del ídolo masivo en que se convirtió Joan Sebastian.

Para los seguidores del artista, este sitio se ha transformado en una parada casi obligada. Más que una atracción turística, es un punto de encuentro con la historia personal del cantante.
Hoy, José Manuel Figueroa no vive en Juliantla, pero se mantiene atento al cuidado de la propiedad. La casita permanece en pie como un recordatorio de que, antes de la fama, existió una vida sencilla que dio forma a una de las voces más queridas de la música mexicana.









