Mármol, vitrales y payasos: el interior de la casa de Paquita la del Barrio sorprende
Tras la muerte de Paquita la del Barrio, la atención no solo se centró en su legado musical, sino también en la casa donde vivió durante años en la colonia Guerrero. Mármol, vitrales, salas temáticas y una peculiar colección de figuras forman parte del inmueble que hoy genera curiosidad.

¿Quieres resumir esta nota?
La muerte de Paquita la del Barrio, ocurrida el 17 de febrero de 2025 en su natal Veracruz a los 77 años, dejó luto en la música mexicana. Pero además de su legado artístico, surgió una pregunta entre sus seguidores: ¿cómo era la casa donde vivió sus últimos años?
La intérprete de “Rata de dos patas” decidió no mudarse a zonas exclusivas. Permaneció en la colonia Guerrero, en la Ciudad de México, el mismo barrio donde fue descubierta y donde construyó un hogar que reflejaba su historia, sus sueños y su carácter.
La mansión de Paquita en la colonia Guerrero
Desde el exterior, la propiedad destacaba por su fachada en color verde intenso. En contraste, el interior estaba dominado por tonos blancos y amplios espacios revestidos con mármol en pisos y muros.
La residencia fue diseñada con techos de doble altura y vitrales que permitían la entrada de luz natural. Más que una casa, parecía un museo personal que combinaba lujo, tradición y recuerdos de una vida artística intensa.

Salas temáticas, cocina amplia y un candelabro monumental
La distribución de la casa incluía espacios pensados para cada ocasión:
- Salas de distintos colores: blanca, roja y beige, cada una con decoración propia.
- Cocina amplia y tradicional: uno de sus espacios favoritos, donde exhibía tazas traídas de distintos países.
- Candelabro central: una pieza monumental que iluminaba pasillos llenos de premios, fotografías y reconocimientos.
Cada rincón contaba parte de su historia, desde sus inicios humildes hasta su consolidación como una de las voces más icónicas del regional mexicano.

Objetos personales y la colección de payasos
Uno de los detalles más llamativos eran las vitrinas con figuras de cerámica de payasos. Lejos de ser simples adornos, Paquita aseguraba que cada pieza tenía un significado especial en su vida.
También destacaban estatuillas de cristal adquiridas durante sus giras internacionales y cuadros de mandalas pintados por ella misma. El dibujo era una de sus formas de encontrar tranquilidad.

¿La casa de Paquita se convertirá en museo?
Tras su fallecimiento, el destino de la propiedad es incierto. Al ser un emblema de la colonia Guerrero, existen versiones que apuntan a que sus hijos podrían convertirla en museo para que los admiradores conozcan el lugar donde vivió la cantante.
Hasta el momento, la familia no ha confirmado si abrirán las puertas al público o si la residencia permanecerá como un espacio privado.
Mientras tanto, la casa sigue siendo símbolo del arraigo de una artista que, pese al éxito, nunca olvidó su barrio ni sus raíces.
¿Quién fue Paquita la del Barrio?
Paquita la del Barrio, cuyo nombre real fue Francisca Viveros Barradas, nació el 2 de abril de 1947 en Alto Lucero, Veracruz. Se convirtió en una de las voces más representativas de la música ranchera y popular mexicana, famosa por sus canciones de desamor y empoderamiento femenino.
Con temas como “Rata de dos patas”, “Tres veces te engañé” y “Cheque en blanco”, logró conectar con millones de mujeres que encontraron en sus letras una forma de expresar el despecho y la dignidad frente a relaciones difíciles.
¿De dónde era?
Paquita nació en Veracruz, pero gran parte de su carrera la consolidó en la Ciudad de México, particularmente en la colonia Guerrero, donde abrió su propio restaurante-bar. Fue ahí donde comenzó a cantar y donde su talento llamó la atención de productores que impulsaron su carrera a nivel nacional.
A pesar de su fama internacional, siempre mantuvo un fuerte arraigo con sus raíces humildes y su barrio.
¿Cómo logró construir su fortuna?
La fortuna de Paquita fue resultado de más de cuatro décadas de trabajo constante en la industria musical. Su éxito se basó en varios pilares:
- Carrera musical sólida
Grabó decenas de discos, realizó giras nacionales e internacionales y se mantuvo vigente durante generaciones.
- Conciertos y presentaciones
Fue una de las artistas más solicitadas en palenques, ferias y teatros en México y Estados Unidos.
- Negocios propios
Administró restaurantes y centros nocturnos donde ella misma se presentaba, lo que diversificó sus ingresos.
- Apariciones en televisión
Participó en programas, realities y hasta tuvo una bioserie, lo que amplió su alcance y sus contratos comerciales.
Un legado más allá del dinero
Más que cifras, su verdadera fortuna fue su impacto cultural. Paquita no solo vendió millones de discos, sino que construyó una marca personal poderosa basada en autenticidad, carácter y conexión con el público.
Su historia es ejemplo de cómo el talento, la perseverancia y una identidad clara pueden transformar un origen humilde en una trayectoria artística exitosa y económicamente sólida.













