Culiacán da un paso firme hacia calles más seguras. “Pasos por la Paz” transforma el centro de la ciudad
Con apoyo internacional y talento local, el centro de Culiacán se convierte en ejemplo de movilidad segura, donde caminar deja de ser un riesgo y vuelve a ser un derecho.

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En el centro de Culiacán, donde miles de estudiantes y trabajadores transitan todos los días, hoy se respira algo distinto: seguridad, orden y orgullo.
El proyecto “Pasos por la Paz” llegó para transformar una de las zonas más transitadas del centro en un espacio pensado para las personas. No es solo una intervención urbana, es un cambio de visión: calles que antes priorizaban el paso de los autos, hoy comienzan a cuidar a quienes caminan.
Detalles sobre el proyecto Pasos por la Paz en Culiacán

Sobre la calle Rafael Buelna, frente al Centro de Idiomas de la Universidad Autónoma de Sinaloa, esta transformación ya es visible. Banquetas más amplias, cruces peatonales rediseñados, mejor iluminación y espacios verdes renovados forman parte de una intervención que abarca más de mil metros cuadrados en puntos clave de alto riesgo.
Pero más allá de los números, lo importante es lo que representa: la tranquilidad de cruzar una calle con mayor seguridad.
Este logro no es casualidad. Es resultado del trabajo conjunto entre el Ayuntamiento de Culiacán, el IMPLAN, la iniciativa ciudadana Mapasin y la comunidad universitaria, con el respaldo de Bloomberg Philanthropies, que eligió a la capital sinaloense como una de las 10 ciudades ganadoras a nivel internacional para impulsar proyectos de este tipo.
Que Culiacán esté en esa lista no es menor. Es un reconocimiento a una ciudad que está apostando por mejorar su entorno y poner al peatón en el centro de sus decisiones.
Impacto de la transformación urbana en la comunidad

Además, el proyecto integra el arte como parte de la transformación. El mural “Semillas”, creado por el colectivo Juan Panadero junto a la comunidad, le da identidad al espacio y refuerza el sentido de pertenencia. Porque una calle también se construye desde lo que la gente siente por ella.
Aquí convergen más de 9 mil estudiantes y mil trabajadores cada día. Durante años, cruzar estas vialidades implicaba riesgos. Hoy, el cambio comienza a sentirse.
“Pasos por la Paz” no es solo una obra terminada, es un proceso que seguirá evaluándose y perfeccionándose, midiendo desde la velocidad de los vehículos hasta la percepción de seguridad de quienes caminan.
Porque construir una ciudad más segura no ocurre de un día para otro, pero sí empieza con decisiones como esta.
Y hoy, en el centro de Culiacán, hay una razón más para sentir orgullo: calles que empiezan a cuidar a su gente.














