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Gracias a su exitosa carrera musical, Vicente Fernández logró construir un gran patrimonio que incluyó una extensa lista de propiedades. Una de ellas fue el famoso rancho "Los Tres Potrillos", su hogar más amado, el cual "El Charro de Huentitán" mandó a construir a su gusto.
Ubicado a las afueras de Guadalajara, Jalisco, en Tlajomulco de Zúñiga, el rancho Los Tres Potrillos fue concebido como un megaproyecto de Vicente Fernández en pleno auge de su carrera en la música y el cine.
Los Tres Potrillos: un sueño de la infancia
Corría el año de 1980 cuando el cantante decidió cumplir el sueño que tenía desde niño de volver a la tierra que lo vio nacer: Huentitán el Alto, en Jalisco, con un espacio propio donde pudiera disfrutar del campo.
El Charro de Huentitán escogió el nombre de Los Tres Potrillos para su finca como un homenaje a sus tres hijos varones: Vicente Jr., Gerardo y Alejandro Fernández. Y el lugar elegido para construir el hogar soñado fue en una extensión de 500 hectáreas, muy cerca de su pueblo natal.
El rancho Los Tres Potrillos fue diseñado a gusto del artista, compuesta por una casa principal, caballerizas, criadero de caballos, una gran piscina en forma de guitarra, un restaurante y una arena con capacidad para 11 mil personas y estacionamiento para 3 mil 500 autos: la emblemática Arena Vicente Fernández, de la que él se sentía muy orgulloso.

Era conocido el gusto de Fernández por los caballos y las yeguas, así que en su finca no podía faltar un criadero de caballos y una caballeriza, donde se albergan y cuidan aproximadamente 400 caballos, muchos de ellos sementales.
Otros detalles que resaltan de la propiedad se encuentran en la casa principal, que fue el hogar del músico y su esposa María del Refugio Abarca Villaseñor, mejor conocida como doña Cuca. El lugar cuenta con una gran cantidad de artículos personales valiosos, como muebles, tapetes y regalos de sus fans.
Tampoco faltan los recuerdos de sus viajes por el mundo y fotos del propio Vicente Fernández en diversos escenarios y actividades. Incluso mandó a retocar varias fotos para lucir al lado de famosos con los que le hubiera gustado aparecer, como Frank Sinatra, John Wayne y Ronald Reagan.

Los Tres Potrillos también cuenta con su propio estudio de grabación y un gran archivo donde El Charro de Huentitán solía grabar y guardar muchas de sus canciones y proyectos.
Vicente Fernández concibió su finca no como un gran castillo privado, sino como un espacio abierto a sus fans, donde pudieran disfrutar y hasta convivir con el ídolo. Muchos cuenta que el artista a veces salía a saludar a los visitantes y conversaba con ellos, contando historias de su vida con la humildad que siempre lo distinguió.
Este propósito explica por qué la finca también cuenta con su propio restaurante y hasta un almacén de venta de botas con un amplio catálogo. Mientras que la icónica Arena VFG suele ser sede de conciertos de música, eventos deportivos, festivales y más, ya que sus amplias instalaciones cuentan con la infraestructura necesaria para eventos masivos.

¿Qué pasó con la finca tras su fallecimiento?
Tras el fallecimiento del Charro de Huentitán el 12 de diciembre de 2021, su familia construyó un altar y un mausoleo en los jardines del rancho Los Tres Potrillos, donde descansan los restos del cantante y se alzó una estatua de bronce de más de 3 metros de altura en su honor.
La familia Fernández ha mantenido la promesa del ídolo mexicano de permitir acceso sin costo a los seguidores. De esta manera, los turistas pueden visitar las áreas comunes de la finca, ver la famosa alberca en forma de guitarra, recorrer los pasillos con los icónicos sombreros y más, mientras que la casa principal permanece privada para la familia.

Además, en las inmediaciones del lugar continúa operando el restaurante Los Tres Potrillos, donde los fans pueden consentir a su paladar con platillos típicos mexicanos, disfrutar de música de mariachi en vivo y comprar souvenirs en la tienda de recuerdos.
Es así que el rancho Los Tres Potrillos se ha mantenido no solo como la propiedad más emblemática de Vicente Fernández, sino como un espacio para recordar y rendir homenaje a su legado, con las puertas abiertas a sus admiradores y otros espacios habilitados con fines comerciales que también siguen siendo un éxito, como su restaurante y su famosa Arena.










