El Arte Alegra tu Parque: Banda Sinfónica Juvenil despierta sueños en Prados del Sur en Culiacán
Impulsado por el Instituto Sinaloense de Cultura y Parques Alegres IAP, el evento llevó arte a la Unidad Deportiva Prados del Sur, en Culiacán, y más que un concierto, fortaleció el tejido social y despertó nuevas vocaciones musicales entre la niñez del sector


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Culiacán, Sinaloa. - En una tarde que inició con el sol cayendo suavemente, la música transformó la Unidad Deportiva Prados del Sur en un escenario de esperanza y convivencia. El Instituto Sinaloense de Cultura (ISIC), en coordinación con Parques Alegres IAP, celebró una edición más del programa El Arte Alegra tu Parque con la presentación de la Banda Sinfónica Juvenil del Estado, acercando el arte a donde late la vida cotidiana: el parque del barrio.

Notas musicales que unen e inspiran: Banda Sinfónica Juvenil llena de esperanza Prados del Sur
Desde el inicio, decenas de familias ocuparon el espacio recreativo. Niñas y niños se acomodaron en primera fila, curiosos, mientras madres, padres y personas adultas mayores aguardaban expectantes. Bajo la dirección del maestro Diego Rojas, la Banda ofreció un concierto al aire libre que, más que una presentación, se convirtió en un abrazo colectivo. La música no solo se escuchó: se sintió.
Entre pieza y pieza, el director y las y los jóvenes músicos compartieron breves explicaciones que permitieron al público comprender mejor cada obra. Ese diálogo cercano rompió la barrera entre escenario y espectadores, demostrando que la música sinfónica puede ser tan accesible como emocionante.

Uno de los momentos más entrañables llegó con la interpretación de Pedro y el Lobo, del compositor ruso Sergei Prokofiev, una obra creada para acercar la música clásica a la infancia.
Con la narración del promotor cultural Alfonso Flores Carrasco, cada instrumento cobró vida: el pajarito, representado por los sonidos ágiles; el lobo, con notas más profundas y misteriosas. Las y los niños siguieron atentos cada explicación y celebraron con entusiasmo al identificar los personajes a través de la música.
Rosario Ramírez asistió junto a su hijo Alberto y no ocultó su emoción. Agradeció que estos conciertos lleguen a sectores donde, por diversas circunstancias, muchas familias no pueden acudir a un teatro.
“Esta es la música que necesitamos, sobre todo en estos tiempos difíciles”, expresó la vecina de Villa Bonita. Su hijo, maravillado por los sonidos, ya le pidió inscribirse en clases para aprender a tocar el violín.
Para Yaeli Pérez Sánchez, presidenta del comité de la, el evento musical fue una muestra de lo que sucede cuando la cultura toca la puerta de la comunidad.
Agradeció al ISIC y a Parques Alegres por llevar espectáculos de esta calidad a un espacio que cada tarde se llena de vida con personas de todas las edades, y aseguró que seguirán gestionando más actividades artísticas y culturales.

Más allá del repertorio, la presentación reafirmó el compromiso de la Banda Sinfónica Juvenil del Estado con la formación de públicos, la educación artística y el fortalecimiento del tejido social.
Pero lo más valioso no se midió en aplausos, sino en miradas encendidas y en los sueños que comenzaron a tomar forma al caer la tarde.
Porque cuando la música llega al parque, no solo suenan instrumentos: se despiertan vocaciones, se siembran esperanzas y se construyen puentes invisibles entre vecinos que quizá nunca se habían detenido a escucharse. En cada nota quedó la certeza de que el arte puede abrazar, sanar y unir.
Esa tarde, la Unidad Deportiva Prados del Sur no solo fue escenario de un concierto; fue testigo de cómo la cultura puede iluminar los espacios públicos y recordar que, aun en tiempos complejos, siempre habrá melodías capaces de reunirnos, inspirarnos y hacernos creer juntos en un futuro más armonioso.













