El impactante hallazgo en Tlatelolco que revela la historia de una madre y su bebé
Investigadores hallaron en Tlatelolco restos de madres y bebés que revelan creencias sobre el parto, enfermedades y epidemias en la antigua Ciudad de México, además de evidencias de rituales funerarios.

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Investigaciones arqueológicas realizadas en el recinto sagrado de Tlatelolco han revelado importantes hallazgos sobre la relación entre madres e hijos en distintos momentos de la historia de la antigua Ciudad de México.
Los estudios forman parte del Proyecto Tlatelolco, cuyos especialistas han analizado restos humanos que permiten comprender las creencias sobre el parto, las enfermedades y los rituales funerarios de diferentes épocas.
El parto como una batalla en la cosmovisión prehispánica
De acuerdo con los investigadores, en la cosmovisión prehispánica el parto era visto como una batalla contra la muerte, donde la mujer luchaba por dar continuidad al linaje.
Si una madre fallecía durante el alumbramiento, se consideraba que alcanzaba un estatus divino y pasaba a residir en la Casa del Sol, en el lado occidental del cielo, un rumbo asociado con la orientación del templo donde fue localizada la ofrenda.

Análisis antropológicos revelan condiciones de salud de madre e hijo
Los análisis realizados por especialistas identificaron que la madre presentaba anomalías congénitas vinculadas con la endogamia, entre ellas:
- Dens invaginatus, conocida como “diente en diente”, una malformación del esmalte y la dentina
- Falta de fusión en la primera vértebra cervical
En el caso del nonato, los investigadores detectaron señales de deficiencia nutricional, posiblemente relacionada con una dieta basada principalmente en maíz, lo que habría provocado enfermedades como el escorbuto.
Los expertos plantean que tanto la madre como el bebé pudieron haber muerto durante o poco después del parto, posiblemente a causa de una infección o sepsis.

Restos de madres con bebés también revelan efectos de la epidemia de cólera
El estudio también documenta el descubrimiento de tres entierros de mujeres con infantes, localizados entre 2022 y 2025 en el Gran Basamento del recinto sagrado de Tlatelolco.
En este caso, la estructura prehispánica fue reutilizada como fosa común durante la epidemia de cólera de 1833, que provocó una alta mortandad en la capital.
Los restos corresponden a mujeres de entre 25 y 39 años, acompañadas por bebés con alrededor de 30 semanas de gestación, aunque uno de ellos habría alcanzado las 38 semanas.

El vínculo entre madres e hijos después de la muerte
El hallazgo de los bebés colocados en el regazo de sus madres podría indicar que habían sido bautizados, una práctica que se realizaba cuando existía riesgo de muerte durante el parto.
Los análisis también revelaron hipoplasias del esmalte, señales de trabajos físicos intensos y deficiencias nutricionales, lo que sugiere que estas mujeres pertenecían a sectores pobres de la población de la ciudad.
A pesar de las condiciones de la epidemia, los investigadores señalan que las mujeres fueron enterradas en ataúdes junto a sus hijos, lo que refleja la intención de mantenerlos unidos incluso después de la muerte.











