Un mensaje de paz y esperanza: Mario Esteban emociona al encarnar la Pasión de Cristo en Culiacán
Más que una escenificación, la experiencia de Mario Esteban Cárdenas González se convirtió en un mensaje de vida, fe y esperanza, especialmente para la juventud en contextos sociales complejos como el de Culiacán


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Culiacán, Sinaloa. - En un ambiente de fe y esperanza, el joven Mario Esteban Cárdenas González representó la vida, entrega y triunfo de Jesucristo, en un mensaje vivo que invitó a la reflexión y a la construcción de la paz entre los asistentes en la parroquia del Santo Niño de la Salud, que se ubica en la colonia Miguel Hidalgo.

Mario Esteban invita a la paz con su interpretación de la vida y el triunfo de Jesucristo
En ediciones anteriores, Mario había participado en distintos personajes, como el de soldado; sin embargo, en la Semana Santa 2026 asumió el reto más importante de su trayectoria al representar a Jesucristo, convirtiéndose en el eje espiritual de una celebración que reunió a decenas de familias bajo un mismo espíritu de fe.
Para el joven, este papel implicó un proceso de preparación que trascendió lo escénico. Requirió disciplina, fortaleza y una vivencia interior guiada por la fe. Fue un camino exigente, pero también lleno de sentido, entrega y la convicción de servir desde lo más sincero del alma.

Su experiencia se convierte en un mensaje de aliento para la juventud, al recordar que, incluso en contextos complejos como el que se vive en Culiacán, siempre es posible elegir caminos distintos, guiados por valores, esperanza y propósito.
Durante la escenificación, en un ambiente de silencio y recogimiento, las familias siguieron cada pasaje con respeto y oración. Desde la Última Cena y el lavatorio de los pies hasta la Resurrección, Mario Esteban transmitió un mensaje vivo de amor, entrega y esperanza, invitando a detenerse por un momento y mirar hacia el interior.
Su interpretación destacó por la disciplina, la preparación y la autenticidad con la que dio vida a Jesucristo. Cada gesto reflejó respeto y una sensibilidad que llevó a los asistentes a una reflexión serena sobre el dolor, la esperanza y el sentido de la existencia.
“Es una bendición inmensa ver a mi hijo representar a Jesús. Como madre, esto llena mi corazón de gratitud, pero también me hace pensar en el dolor de muchas familias que han perdido a sus hijos a causa de la violencia. Aun así, sentimos que Dios nos acompaña y nos sostiene. La Virgen María nos inspira a no rendirnos, a levantarnos en medio del dolor y a seguir creyendo que la esperanza siempre puede renacer”, expresó la madre de Mario, Horalia González.

El párroco del templo, Víctor Soto, destacó que estas celebraciones fortalecen la fe y permiten redescubrir el amor de Dios a través de la Pasión de Cristo. Señaló que estos días santos son una oportunidad para acercarse a Dios, reencontrarse consigo mismo y vivir con mayor serenidad la espiritualidad.
Asimismo, reconoció el entusiasmo y el esfuerzo de quienes, durante tres días, hacen posible la representación de la Pasión, Muerte y Resurrección del Hijo de Dios.
La feligresía participó con respeto en cada escena, dejando que el silencio y la oración llenaran el templo. Al final, entre aplausos sinceros y rostros conmovidos, Mario Esteban fue reconocido por su entrega, convirtiéndose en un ejemplo de participación juvenil que fortalece una tradición que inspira y da continuidad a la fe.
“Semana Santa es el amor de Dios hecho camino entre nosotros, y la esperanza que nunca muere.”






































