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Culiacán, Sinaloa. - Dante Urquiza Millán sigue haciendo crecer su historia en el powerlifting internacional. En su segundo Campeonato Mundial, celebrado en Sudáfrica, el atleta mexicano subió al podio en tres ocasiones al conquistar la medalla de bronce en la clasificación total, el primer lugar en sentadilla y el segundo puesto en peso muerto.

Dante Urquiza sube tres veces al podio mundial
El resultado representa un importante avance respecto a su participación del año pasado en el Mundial de Costa Rica, donde terminó en la sexta posición. Esta vez, Dante escaló tres lugares y confirmó la evolución que ha alcanzado a través de la preparación, la disciplina y la experiencia adquirida en la competencia internacional.
“Fue una experiencia muy buena y muy satisfactoria. A pesar de que tuvimos algunos errores que nos costaron kilos, la verdad estoy muy feliz con el resultado”, compartió el atleta.
Durante la competencia, Urquiza Millán registró 285 kilogramos en sentadilla y 300 kilogramos en peso muerto, mientras que en press de banca levantó 160 kilogramos.
También buscó alcanzar los 165 kilogramos en la banca, pero el intento no pudo concretarse debido principalmente a un problema de acomodo que le impidió realizar el empuje de manera adecuada.
Más allá de las medallas, la competencia le permitió identificar aspectos que deberá fortalecer para continuar elevando sus marcas. Entre ellos se encuentran el trabajo de pecho, tríceps y hombros, con la mira puesta en sus próximos desafíos.

Más experiencia, más confianza
Entre Costa Rica y Sudáfrica hubo algo más que un año de diferencia: hubo aprendizaje.
Para esta segunda participación mundialista, Dante llegó con mayor experiencia y una preparación más completa, en la que puso especial atención en la alimentación y aumentó la carga de trabajo durante sus entrenamientos.
“Este fue mi segundo internacional. Iba un poquito más con experiencia, más desarrollado”, explicó el joven originario de Culiacán.
La experiencia anterior también le ayudó a controlar mejor los nervios y afrontar la competencia con mayor confianza. A ello se sumaron los sacrificios realizados durante meses de preparación.
El viaje a Sudáfrica representó, además, un reto por sí mismo: más de 24 horas de vuelo y una diferencia horaria de nueve horas. Sin embargo, el atleta logró adaptarse y mantenerse concentrado en su objetivo.
“Confiaba mucho en lo que ya había hecho, en los entrenos, los sacrificios, la nutrición, dormirme temprano. Todo eso confié en que iba a dar sus frutos y afortunadamente sí los dio”, comentó.

Entre la medicina y el deporte
El desafío de Dante no termina cuando abandona la plataforma de competencia. Paralelamente al alto rendimiento, cursa la carrera universitaria de Medicina, una profesión que también exige disciplina, tiempo y constancia.
Para mantener ambos caminos, la organización se ha convertido en una pieza fundamental de su rutina. Procura avanzar con sus trabajos y pendientes académicos para después aprovechar sus espacios disponibles para estudiar y entrenar.
Incluso ha tenido que ajustar sus sesiones de entrenamiento y trasladar una de ellas entre semana al fin de semana para encontrar un equilibrio entre la universidad y el deporte.
El descanso también ocupa un lugar importante en su preparación. Dante procura mantener una rutina que le permita dormir alrededor de ocho horas y así responder tanto a las exigencias académicas como a las deportivas.
“Intentar tanto estudiar lo que se pueda temprano y también intentar entrenar temprano para tener, mínimo, ocho horas de sueño, que son muy importantes”, explicó.

Ahora va por el nacional de puebla
Después de conquistar tres medallas en el Mundial de Sudáfrica, Dante Urquiza ya tiene un nuevo objetivo: el Campeonato Nacional en Puebla, donde afrontará un reto diferente al incorporarse a la categoría Sub-23.
El cambio implica competir contra atletas de mayor edad y experiencia, algunos de ellos con cuatro o cinco años más de trayectoria en el entrenamiento.
“Obviamente cinco años de entreno es bastante, pero confío en que el esfuerzo y la disciplina van a hablar ahí”, afirmó.
Con un nuevo podio internacional y una evolución evidente respecto a su participación anterior, Dante encara esta nueva etapa con la mirada puesta en seguir mejorando sus marcas.

Su historia demuestra que el alto rendimiento no se construye solamente con grandes levantamientos. También requiere disciplina para entrenar, organización para estudiar, constancia para superar los errores y confianza para volver a intentarlo.
Ahora, el siguiente peso que buscará levantar no será solo el de una barra: será el de sus propias expectativas, con Puebla como su próximo escenario para seguir creciendo.












