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Culiacán, Sinaloa. - Entre bicicletas, patines, patinetas y sillas de ruedas, el Parque Culiacán 87 se convirtió en un espacio donde cada recorrido tuvo un significado especial: recordar que todas las personas merecen oportunidades para desarrollarse, convivir y disfrutar de la vida en comunidad.
Así se vivió la primera edición de “Rodando con APAC 2026”, una actividad con causa que reunió a familias, participantes y organizaciones comprometidas con la inclusión, en el marco del mes de concientización sobre la parálisis cerebral.
Organizada por la Asociación Pro Personas con Parálisis Cerebral (APAC) Culiacán IAP, en coordinación con autoridades municipales y estatales, instituciones de asistencia social e iniciativa privada, la rodada combinó la actividad física, la convivencia y la solidaridad con un propósito que va más allá de cruzar una meta: contribuir a que niñas, niños, jóvenes y adultos con discapacidad continúen recibiendo la atención que necesitan.

Rodando con APAC: una jornada por la inclusión en Culiacán
Cada participante aportó algo valioso a la jornada. Hubo quienes llegaron en bicicleta, quienes recorrieron el parque sobre patines o patinetas y quienes participaron en sus sillas de ruedas.
Juntos compartieron una mañana en la que las diferencias no fueron motivo de distancia, sino una oportunidad para encontrarse y reconocer el valor de cada persona.
Porque la inclusión también se construye así: compartiendo los mismos espacios, abriendo oportunidades de participación y comprendiendo que una comunidad se fortalece cuando todas las personas pueden formar parte de ella.

Catorce años de terapias que hacen la diferencia
Entre las familias que participaron estuvo Yessica Zambada, quien agradeció emocionada a APAC por el acompañamiento que su hijo Javier Alesander ha recibido durante 14 años.
Con la voz llena de gratitud, recordó que su hijo comenzó a recibir terapias desde los primeros meses de edad, una atención que ha sido importante para su desarrollo.
“Desde bebé mi hijo ha recibido terapias en APAC, que le ayudaron bastante desde los dos meses se notó un gran cambio en su vida”, compartió.

Para Yessica, apoyar esta causa significa reconocer el trabajo de una institución que ha acompañado a su familia durante años y que representa una oportunidad para muchas otras que requieren atención especializada.
Por ello, invitó a la sociedad a seguir colaborando con APAC Culiacán, que cuenta con casi 40 años de trayectoria al servicio de personas con parálisis cerebral, autismo, síndromes y otros trastornos del neurodesarrollo.
Su testimonio permitió mirar más allá de la rodada y reconocer lo que hay detrás de cada terapia: familias que encuentran acompañamiento, profesionales que trabajan por el desarrollo de sus beneficiarios y personas que necesitan continuidad en sus procesos de atención.
En ocasiones, el apoyo se refleja en avances que pueden parecer pequeños para quienes observan desde fuera, pero que adquieren un significado enorme para una familia. Por eso, mantener estos servicios resulta fundamental para quienes dependen de ellos en su vida cotidiana.

Una rodada que también impulsa las terapias
La directora de APAC Culiacán, Obdulia Luque Camargo, explicó que la actividad tuvo dos objetivos principales: visibilizar la parálisis cerebral y sensibilizar a la comunidad, además de recaudar fondos para dar continuidad a los servicios que ofrece la institución.
Actualmente, APAC atiende mensualmente a alrededor de 90 a 95 personas, quienes reciben atención de acuerdo con sus necesidades mediante terapias físicas, psicológicas, de lenguaje e hidroterapia.
El 100 por ciento de lo recaudado en “Rodando con APAC 2026” será destinado a continuar brindando estas terapias, indispensables para acompañar el desarrollo y contribuir a la calidad de vida de sus beneficiarios.

Detrás de esta meta hay una realidad que merece mayor atención: los procesos de rehabilitación requieren constancia, acompañamiento y recursos para sostenerse a lo largo del tiempo.
Por eso, la participación de la ciudadanía, las empresas, los patrocinadores y los voluntarios puede marcar una diferencia en la continuidad de los servicios.
Luque Camargo agradeció a todas las familias, organizaciones, empresas, aliados y voluntarios que hicieron posible esta primera edición.
“Gracias por creer en nuestra labor, por acompañarnos y por rodar junto a APAC para seguir impulsando oportunidades y una mejor calidad de vida para las personas con discapacidad”, expresó.
Al finalizar el recorrido, la jornada continuó con un festival familiar junto al lago del Parque Culiacán 87 y la premiación de los primeros lugares de las categorías participantes, en un ambiente de convivencia y alegría.

La inclusión se construye entre todos
“Rodando con APAC 2026” dejó un mensaje que trasciende la actividad deportiva: la inclusión necesita espacios, oportunidades y una sociedad dispuesta a participar.
También invita a mirar a las personas con discapacidad desde sus capacidades, sus necesidades, sus derechos y sus posibilidades de desarrollo, sin reducirlas a una condición médica ni olvidar que detrás de cada una hay una historia, una familia y proyectos de vida.
La participación de una familia, el respaldo de una empresa, la disposición de un voluntario o la decisión de sumarse a una actividad solidaria pueden convertirse en parte de una red de apoyo que ayude a sostener servicios esenciales.

Para Yessica y su hijo Javier Alesander, estos apoyos tienen un significado concreto después de 14 años de atención. Para las decenas de familias que acuden a APAC, representan la posibilidad de continuar con sus procesos terapéuticos y encontrar acompañamiento.
La primera edición de esta rodada recordó a Culiacán que construir una sociedad más incluyente requiere la participación de todos. A veces, ese compromiso comienza con algo tan sencillo como sumarse a una actividad, conocer la labor de una institución o compartir su causa con otras personas.
Al final, cada vuelta en el parque tuvo un valor que fue más allá de la distancia recorrida: ayudar a que las oportunidades lleguen a más familias y que la inclusión deje de ser solamente una palabra para convertirse en una práctica cotidiana.







































