Cómo una familia de Sonora transformó una granja en una de las mayores empresas de México
Con apenas mil aves y una visión empresarial nacida en Sonora, esta familia transformó un pequeño negocio agropecuario en una compañía líder que hoy factura millones de dólares y marca el rumbo del sector en México


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El sector agropecuario en Sonora ha sido escenario de historias que reflejan cómo la constancia, la organización familiar y una visión de largo plazo pueden transformar negocios modestos en gigantes de alcance internacional. Entre esos casos destaca el de una empresa que comenzó como una pequeña granja y hoy lidera la industria alimentaria en México.
Lo que inició como un proyecto local, impulsado por trabajo diario y decisiones estratégicas, terminó por consolidarse como uno de los conglomerados más poderosos del país. Detrás de ese crecimiento se encuentra la familia Robinson Bours y una marca que se volvió parte de la vida cotidiana de millones de mexicanos: Bachoco.
De una granja familiar al inicio de un gran proyecto
El origen de este emporio se remonta a 1952, en Ciudad Obregón, Sonora. Fue ahí donde los hermanos Juan, Javier, Enrique y Alfonso Robinson Bours decidieron dar un paso más allá de la producción tradicional y profesionalizar la pequeña granja que operaban, la cual contaba apenas con mil aves.
En un entorno dominado por procesos artesanales, la familia apostó por organizar su producción y comercialización de huevo, sentando las bases de lo que vendría después.
Con el paso de los años, el potencial del negocio se hizo evidente. Para 1971, la empresa ya había ampliado su catálogo e incorporado la venta de pollo y cerdo, lo que marcó el inicio de una diversificación que resultaría clave para su crecimiento sostenido.

Las decisiones que transformaron el negocio en un imperio
La expansión territorial fue uno de los puntos de quiebre más importantes. Desde la década de los sesenta, la marca comenzó a extender su presencia a otras regiones del país, como:
- Navojoa.
- Los Mochis.
- Culiacán.
Donde más tarde adquirieron una planta procesadora. En 1974, el proyecto dio un salto estratégico al llegar a Guanajuato, consolidando su presencia fuera del noroeste.
El nombre Bachoco, que proviene de la lengua yaqui y significa "lugar por donde pasa el agua", empezó a posicionarse con fuerza. Sin embargo, fue en 1984, tras su llegada a la Ciudad de México, cuando la empresa logró conectar con el público a través de una estrategia publicitaria basada en el humor y los juegos de palabras, convirtiendo sus espectaculares en un sello distintivo.
En el ámbito financiero, 1997 representó un hito histórico: Bachoco comenzó a cotizar tanto en la Bolsa Mexicana de Valores como en el New York Stock Exchange, siendo la única compañía avícola del país en alcanzar ese estatus.

Impacto económico y legado empresarial
Hoy, Bachoco es una empresa líder del sector alimenticio en México y cuenta con presencia internacional. El éxito del conglomerado se refleja también en la fortuna de la familia Robinson Bours, estimada en alrededor de 3 mil 619 millones de dólares, cifra que los coloca como la familia más rica de Sonora.
Más allá de los números, el legado de la empresa se mantiene vigente en supermercados, anuncios y mesas de todo el país, demostrando que una visión clara puede convertir un negocio local en un referente nacional.
La historia de Bachoco no solo habla de crecimiento económico, sino del poder de la planeación, la continuidad familiar y la adaptación al mercado, recordando que incluso los grandes imperios pueden nacer con apenas mil aves y una idea bien ejecutada.











