De México al Supertazón: ¿Por qué el aguacate es un motor estratégico para el campo?
México consolida su liderazgo mundial en la exportación de aguacate hacia Estados Unidos. Un éxito económico marcado por altos riesgos productivos, violencia regional y un fruto clave en el Supertazón


¿Quieres resumir esta nota?
Cada febrero, millones de pantallas en Estados Unidos se encienden para ver el Supertazón. Y mientras los equipos disputan el partido, otro protagonista ya ganó desde antes: el aguacate mexicano.
El llamado oro verde no solo acompaña al guacamole en las mesas, también sostiene una de las cadenas agroexportadoras más poderosas —y complejas— del país.

Entre 2015 y 2025, México consolidó un dominio sin precedentes en la producción y exportación de aguacate. Con 28.5% de la producción mundial, más del triple que Colombia, y un liderazgo ininterrumpido desde 1961, el fruto dejó de ser un cultivo regional para convertirse en un pilar estructural del agro nacional.
El crecimiento económico es contundente: las exportaciones pasaron de 1,200 millones de dólares en 2015 a una proyección récord de 4,000 millones en 2025, un aumento de 233%, de acuerdo con cifras del Gobierno Federal.
Hoy, el aguacate es el tercer producto agrícola de exportación, solo detrás de la cerveza y el tequila. Nada mal para un fruto que madura en el árbol… y en la geopolítica comercial.
Estados Unidos, un socio irremplazable
Más del 80% del aguacate mexicano tiene como destino Estados Unidos, país que depende de México para cubrir 88% de sus importaciones, destaca el Consejo Nacional Agropecuario.
Esta relación no es casual: México es el único proveedor capaz de garantizar abasto los 365 días del año, gracias a su diversidad climática, altitudinal y un sistema de cosecha escalonada.
El Supertazón es el mejor termómetro de esta dependencia. En 2025, México envió 110 mil toneladas en apenas 30 días, generando 317 millones de dólares. Para este año, la cifra subió a 127 mil toneladas, impulsada por la alta demanda previa al partido del 8 de febrero.
El lado B del éxito
El auge del oro verde no está libre de sombras. En regiones productoras —principalmente Michoacán— se documentan extorsiones del crimen organizado, precariedad laboral y presiones ambientales como deforestación, uso intensivo de agua y huertos ilegales. La cadena del aguacate pierde entre 3 y 5% de su valor por estas prácticas, según comerciantes del sector.
Aun así, el sector resiste y se adapta. Más de 90 plantas de empaque certificadas por el USDA y el dominio de la variedad Hass han blindado el acceso al mercado estadounidense y reducido riesgos de interrupción comercial.
Diez años después de su expansión acelerada, el aguacate ya no es solo un alimento de moda: es una posición estratégica para México.
El Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA) destaca que el aguacate es una fuente clave de divisas y un recordatorio de que detrás de cada tazón de guacamole hay productores que cultivan riqueza… en terrenos de alto riesgo.
Datos clave del “oro verde” mexicano
- 28.5% de la producción mundial de aguacate es mexicana
- 4,000 millones de dólares en exportaciones proyectadas para 2025
- 80% de los envíos van a Estados Unidos
- 127 mil toneladas exportadas por la demanda del Supertazón 2025
- Principales estados productores: Michoacán, Jalisco, Edomex, Nayarit, Morelos y Guerrero
- 90+ empacadoras certificadas por el USDA










