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Comenzó con un carrito de helados en CDMX y lo transformó en un negocio legenderio

Con casi 100 años de historia, esta heladería se ha consolidado como una de las más emblemáticas de la CDMX. Conoce aquí su historia y el origen de su grandeza

27 marzo, 2026
Esta heladería acumula casi 100 años de existencia.
Esta heladería acumula casi 100 años de existencia.

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En una ciudad tan grande y cambiante como la Ciudad de México, no es fácil mantenerse vigente durante décadas. Menos aún cuando se trata de un negocio que nació desde cero, en la calle y con una oferta tan sencilla como un par de sabores.

Pero justamente esa es la historia de La Especial de París, una heladería tradicional que con el paso del tiempo se convirtió en uno de esos lugares que sobreviven al ritmo acelerado de la capital, a las modas pasajeras y a la llegada constante de nuevas marcas.

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Lo que comenzó como un pequeño carrito de helados terminó transformándose en un negocio emblemático de la CDMX, ligado a la memoria de generaciones enteras y a una zona de la ciudad que durante años ha sido sinónimo de vida de barrio, historia y tradición.

Así comenzó la historia de La Especial de París

La historia de La Especial de París se remonta a 1921, cuando Domingo Lozada Torres comenzó a vender helados en las calles de la colonia San Rafael, una de las más tradicionales de la capital.

En aquel entonces, su negocio era mucho más modesto que lo que hoy representa. Se trataba de un carrito ambulante con el que recorría la zona ofreciendo únicamente dos sabores: limón y vainilla.

La historia de La Especial de París comienza en 1921 en la Ciudad de México.
La historia de La Especial de París comienza en 1921 en la Ciudad de México.

Sin embargo, lo que parecía una idea sencilla empezó a destacar rápidamente entre los vecinos. Sus helados fueron ganando fama y eso permitió que el negocio creciera en pocos años, en una época donde abrirse paso en la ciudad dependía mucho del boca a boca y de la calidad del producto.

El crecimiento fue tan bueno que para 1929 el negocio ya había dado un paso importante: pasar del carrito ambulante a un puesto de madera instalado en la calle de París, una ubicación que terminaría marcando para siempre la identidad de la heladería.

Fue precisamente de esa calle de donde surgió el nombre con el que hoy es conocida: La Especial de París.

En esa nueva etapa, el negocio ya no solo ofrecía los sabores tradicionales con los que empezó, sino que también amplió su menú a seis variedades distintas, lo que le permitió atraer a más clientes y consolidar su presencia en la zona.

Con el paso de los años, se convirtió en una de las heladerías más icónicas de la capital.
Con el paso de los años, se convirtió en una de las heladerías más icónicas de la capital.

Poco a poco, la heladería dejó de ser solo un antojo de barrio para convertirse en un lugar cada vez más reconocido en la ciudad.

La popularidad de La Especial de París no tardó en crecer más allá de su colonia. Su fama fue tal que incluso el escritor mexicano Salvador Novo la mencionó en su obra La nueva grandeza mexicana, donde la reconoció como uno de los sitios destacados para disfrutar un helado en la capital.

Ese tipo de menciones ayudó a reforzar la imagen de la heladería como uno de esos lugares entrañables de la ciudad, donde lo tradicional no solo se conserva, sino que se vuelve parte del paisaje cotidiano de la CDMX.

Después de años de crecimiento, La Especial de París logró finalmente establecerse en un local fijo en 1939, ubicado en Insurgentes Norte, dentro de la misma colonia San Rafael, en la alcaldía Cuauhtémoc.

La Especial de París sigue conquistando paladares después de casi 100 años.
La Especial de París sigue conquistando paladares después de casi 100 años.

Ese punto marcó el inicio de una etapa mucho más sólida para la empresa, que con el tiempo dejó de ser solo una heladería conocida del rumbo para convertirse en una auténtica referencia capitalina.

Hoy, La Especial de París ofrece alrededor de 50 sabores distintos, aunque el de vainilla sigue siendo uno de sus mayores emblemas, como una especie de guiño a los orígenes con los que todo comenzó.

La historia de La Especial de París demuestra que algunos de los negocios más entrañables de la Ciudad de México no nacieron como grandes empresas, sino como ideas sencillas sostenidas por la constancia, la calidad y el cariño de la gente.

Lo que comenzó con un carrito recorriendo calles de la San Rafael terminó convirtiéndose en una marca profundamente ligada a la memoria urbana de la CDMX.



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