Empezó con $250 pesos y hoy tiene un imperio de repostería
Tere Cazola recordó cómo comenzó vendiendo pays caseros mientras trabajaba como maestra y cuidaba a sus hijos. Décadas después, su pasión por la repostería se convirtió en una de las cadenas más exitosas del sureste de México


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Lo que hoy es una de las cadenas de repostería más reconocidas del sureste de México comenzó de la manera más sencilla: en una cocina casera, horneando pays para amigos y conocidos. Sin imaginarlo, aquella pasión terminaría convirtiéndose en una empresa con más de 70 sucursales y miles de clientes que hoy identifican a Tere Cazola como una de las emprendedoras más queridas del país.
Así nació la empresa de Tere Cazola
La empresaria y fundadora de Tere Cazola recordó en entrevista para el podcast de Oso Trava cómo fueron sus primeros pasos en el negocio, cuando aún trabajaba como maestra de secundaria y buscaba una manera de generar ingresos extra para su familia.
“Mira, es un día que no se me va a olvidar jamás, porque tenía yo ese entusiasmo, esa pasión de decir: sí lo voy a lograr”, recordó Tere Cazola sobre la primera vez que vendió sus pays.
“A mí no me interesaba que me pagaran. A mí lo que me interesaba que me dijeran es que les encantó lo que hice”, contó la empresaria, quien comenzó preparando pays de queso y manzana en Mérida durante 1985, con una inversión inicial de apenas $250 pesos.
Lo que parecía un pequeño ingreso extra pronto comenzó a crecer gracias a las recomendaciones de sus propios clientes. Según relató, desde el primer día recibió nuevos pedidos y comenzó a construir una reputación basada en la calidad de sus productos y el compromiso con las personas.

Con el paso de los años, ese esfuerzo terminó convirtiéndose en una empresa con presencia en distintos estados del sureste mexicano, y también en la Ciudad de México.
Durante la entevista, Tere Cazola habló también de una de las frases que se han convertido en parte de su filosofía de vida y de trabajo: “Siempre buscar el cómo sí. El cómo sí se puede”.
La empresaria recordó que gran parte de su crecimiento ocurrió mientras intentaba equilibrar el trabajo con la crianza de sus hijos. Por ello, una de sus prioridades era mantenerse siempre cerca de casa.
“Yo tengo la convicción, la certeza, que cuando tú sabes perfectamente bien lo que quieres y eso que tú quieres va a ser para un bien común, las cosas se dan”, expresó.
Incluso relató cómo logró comprar una casa cercana a su hogar para convertirla en espacio de trabajo, aun cuando en ese momento no contaba con suficiente dinero para adquirirla. La dueña aceptó venderle la propiedad con facilidades de pago, algo que Tere considera una muestra de confianza y también consecuencia del compromiso con el que trabajaba.
Con el tiempo, aquella pequeña casa terminó quedando insuficiente para el crecimiento de la producción y comenzó la expansión del negocio con nuevos puntos de venta.

Disciplina y responsabilidad: las claves
Tere Cazola a también habló sobre la importancia de la disciplina y la responsabilidad para construir una empresa sólida. Recordó, por ejemplo, cómo en una ocasión dejó todo para ayudar a uno de sus repartidores que había sufrido un accidente el 24 de diciembre.
“Con el tiempo, con el nombre, con el prestigio, con el trabajo, con el esfuerzo, con todo lo que vas haciendo, la gente te va reconociendo”, señaló.
Actualmente, la marca Tere Cazola es reconocida por miles de familias mexicanas y se ha consolidado como una de las empresas de repostería más exitosas del sureste del país. Además de sus productos, la empresaria se ha convertido en un referente para emprendedores por su historia de perseverancia y crecimiento.

A lo largo de más de cuatro décadas, Tere Cazola ha demostrado cómo un negocio nacido desde casa puede transformarse en una empresa de gran escala sin perder cercanía con sus clientes ni los valores con los que comenzó.










