El megaproyecto de Carlos Slim que hará crecer más su imperio millonario
Carlos Slim volvió a colocarse en el centro de uno de los proyectos de infraestructura más importantes de México. El empresario participará en una obra multimillonaria que busca transformar la movilidad y la conectividad en el norte del país


¿Quieres resumir esta nota?
Carlos Slim Helú continúa ampliando su presencia en los sectores estratégicos de México. Después de décadas consolidando negocios en telecomunicaciones, construcción, energía y comercio, ahora el magnate mexicano vuelve a tomar protagonismo con un nuevo proyecto ferroviario de gran escala.
Se trata del tren de pasajeros Saltillo-Nuevo Laredo, una de las apuestas más ambiciosas del gobierno federal para impulsar nuevamente el transporte ferroviario de pasajeros en el país. La obra promete mejorar la movilidad entre importantes zonas industriales del norte de México y, al mismo tiempo, generar miles de empleos e inversiones regionales.
Dentro de este megaproyecto, las empresas vinculadas a Slim lograron quedarse con uno de los tramos más relevantes, reforzando así la influencia del empresario en el desarrollo de infraestructura nacional.
El proyecto ferroviario que ganó el consorcio de Slim
La Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario (ARTF) adjudicó a Operadora Cicsa y FCC Construcción (empresas relacionadas con Carlos Slim Helú) los segmentos 13 y 14 del tren Saltillo-Nuevo Laredo.
El tramo comprende el recorrido entre Saltillo y Santa Catarina, con una extensión aproximada de 111 kilómetros. Se trata de una zona estratégica debido a la intensa actividad industrial y comercial que existe entre Coahuila y Nuevo León.

La propuesta encabezada por el grupo empresarial de Slim consiguió la mejor evaluación dentro del proceso de licitación, superando a importantes constructoras nacionales e internacionales que también buscaban participar en la obra.
El proyecto contempla una inversión superior a los 31 mil millones de pesos, reflejando la magnitud de una obra que busca convertirse en pieza clave para el futuro del transporte ferroviario en México.
Además de conectar regiones industriales fundamentales para la economía nacional, el nuevo tren busca ofrecer una alternativa moderna frente al transporte carretero y aéreo, reduciendo tiempos de traslado y fortaleciendo la conectividad en la frontera norte.
Las obras comenzaron formalmente el pasado 30 de septiembre y se estima que tendrán una duración cercana a los 960 días naturales, es decir, poco más de dos años y medio.

Slim refuerza su presencia en infraestructura
La adjudicación vuelve a colocar a Carlos Slim como uno de los empresarios más influyentes en el sector de infraestructura del país. A lo largo de los años, sus empresas han participado en proyectos de gran relevancia relacionados con construcción, telecomunicaciones y energía.
En esta ocasión, Operadora Cicsa aportará su experiencia en ingeniería y construcción, mientras que FCC Construcción sumará capacidad técnica internacional en desarrollos ferroviarios de gran escala.
La competencia no fue sencilla. Entre los participantes también figuraban compañías reconocidas como ICA, Comsa, Gami Ingeniería, AZVI y OHL, todas con experiencia en grandes proyectos de infraestructura.

Más allá de la construcción, el tren Saltillo-Nuevo Laredo tiene implicaciones económicas importantes para la región. La nueva ruta ferroviaria conectará algunos de los corredores industriales más dinámicos de México con la frontera estadounidense, facilitando el intercambio comercial y la movilidad de personas.
Para Carlos Slim Helú, esta obra representa no solo un nuevo contrato multimillonario, sino también una muestra de cómo su grupo empresarial continúa expandiendo su influencia en áreas clave para el crecimiento económico de México.










