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La historia de Tonicol: así nació el refresco sinaloense que conquistó a generaciones

Hace más de 140 años comienza la historia de Tonicol, la marca de refresco de Sinaloa que logró expandirse y convertirse en uno de los productos favoritos en el noroeste de México. Aquí te contamos su historia

9 mayo, 2026
Tonicol se ha mantenido vigente a lo largo de más de 100 años.
Tonicol se ha mantenido vigente a lo largo de más de 100 años.

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Si hablamos de refrescos en Sinaloa, no podemos dejar de lado Tonicol, una bebida que nació hace más de un siglo y que con el paso del tiempo terminó convirtiéndose en uno de los productos más emblemáticos del noroeste del país.

Detrás de la marca Tonicol existe una historia marcada por el ingenio, la perseverancia y la visión empresarial de un hombre que, pese a no tener estudios formales, logró construir una empresa que hoy forma parte de varias generaciones de sinaloenses.

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Así nació Tonicol

Todo comenzó en Rosario, Sinaloa, hace aproximadamente 100 años. En aquella época, el municipio era una de las ciudades más importantes del estado gracias a la actividad minera. Fue ahí donde el abuelo de la familia detrás de Tonicol, Don Ángel Solorza González, comenzó a trabajar en una embotelladora casi por casualidad.

Su primer empleo dentro de la industria refresquera fue realizando tareas básicas como lavar botellas. Sin embargo, poco a poco comenzó a aprender sobre la preparación de jarabes, las ventas, la administración y el funcionamiento completo de una fábrica de bebidas.

Con el tiempo, su capacidad para los negocios llamó la atención de sus patrones, quienes incluso lo enviaron a administrar otra planta en Mazatlán. Pero un problema familiar cambió por completo el rumbo de su vida.

La historia de esta marca se remonta a más de 100 años atrás.
La historia de esta marca se remonta a más de 100 años atrás.

Tras ausentarse del trabajo para atender una emergencia relacionada con la salud de su hermano menor, terminó perdiendo su empleo. Lejos de detenerse, consiguió trabajo en otra refresquera llamada La Azteca, también ubicada en Rosario.

Años después, uno de los herederos de la competencia propuso fusionar ambas embotelladoras para crear una sola empresa más fuerte. Fue ahí donde el fundador mostró la visión empresarial que terminaría marcando el futuro del negocio.

Su propuesta era sencilla, pero muy avanzada para la época: reducir costos operando desde una sola planta, conservar únicamente los sabores más exitosos y aprovechar mejor la distribución utilizando menos recursos.

Con el paso del tiempo, sus antiguos socios abandonaron el negocio poco a poco ante el temor de no poder competir contra las grandes marcas transnacionales que comenzaban a dominar el mercado refresquero en México. Sin embargo, él decidió continuar.

Tonicol se ha vuelto un refresco emblemático de Sinaloa desde hace generaciones.
Tonicol se ha vuelto un refresco emblemático de Sinaloa desde hace generaciones.

Aunque la fórmula original del famoso refresco de vainilla ya existía, fue este empresario quien transformó el producto en una verdadera marca reconocible para el público.

Hasta entonces, el refresco se vendía en distintas botellas y muchas veces era identificado únicamente por el color del líquido. Fue ahí cuando surgió la idea de crear una botella propia, un logotipo y una identidad visual que ayudara a diferenciar el producto


Además, comenzó a impulsar estrategias de publicidad, artículos promocionales y campañas comerciales que ayudaron a profesionalizar la marca mucho antes de que el marketing moderno fuera común en empresas regionales.

Actualmente, la marca Tonicol cuenta con más de 140 años de historia y continúa siendo una de las bebidas más reconocidas en Sinaloa y otras regiones del norte del país, especialmente por su tradicional sabor a vainilla. Esta gran popularidad no habría sido posible sin el talento e ingenio de Don Ángel Solorza.


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