Quién es el dueño de Rotoplas, el imperio de tinacos más grande de América Latina
Rotoplas conquistó el mercado mexicano al lanzar sus primeros tinacos hace décadas. Hoy es una empresa multinacional con una gran variedad de productos que la posicionan como líder en el sector hídrico de México y América Latina


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En México hay marcas que lograron convertirse en parte de la vida cotidiana y Rotoplas es una de ellas. Sus famosos tinacos negros dominan millones de azoteas en todo el país y se han convertido prácticamente en un símbolo del almacenamiento de agua en los hogares mexicanos.
Sin embargo, detrás de esta empresa existe una historia de crecimiento empresarial que comenzó hace más de cuatro décadas y que hoy colocó a Rotoplas como una de las compañías más importantes de América Latina dentro del sector hídrico.
Actualmente, la firma mexicana no solo fabrica tinacos, sino también filtros, bombas, purificadores, tuberías y sistemas de tratamiento de agua, expandiendo su presencia a distintos países y consolidándose como un referente internacional.
¿Quién es el dueño de Rotoplas?
Detrás del crecimiento de Grupo Rotoplas se encuentra la familia Mota Velasco, considerada una de las más influyentes dentro del sector empresarial mexicano relacionado con infraestructura y soluciones de agua.
Aunque la compañía cotiza en la Bolsa Mexicana de Valores bajo la clave AGUA, el control accionario sigue en manos de esta familia, encabezada históricamente por Carlos Mota Velasco, uno de los empresarios que impulsó la expansión regional de la empresa.

Gracias a la visión de la familia fundadora, Rotoplas pasó de ser un negocio enfocado en almacenamiento de agua a convertirse en un gigante multinacional con operaciones en distintos países de América Latina.
Actualmente, la dirección ejecutiva está a cargo de Carlos Rojas Aboumrad, mientras que la familia Mota Velasco mantiene una participación clave dentro de la estrategia y propiedad de la empresa.
¿Cómo nació Rotoplas?
Rotoplas fue fundada en México en 1978 con el objetivo de innovar en sistemas de almacenamiento de agua.
Aunque hoy es conocida principalmente por sus tinacos, el gran momento que transformó a la compañía ocurrió en 1989, cuando lanzó el primer tinaco de polietileno, un producto mucho más resistente y duradero que revolucionó el mercado nacional.
Ese lanzamiento cambió por completo la industria y permitió que la marca comenzara a expandirse rápidamente por todo México.
Para mediados de los años noventa, la empresa ya operaba ocho plantas de producción y tenía presencia en más de 3 mil puntos de venta en el país.

Así conquistó América Latina
El crecimiento internacional comenzó oficialmente en 1996, cuando Rotoplas abrió operaciones en Guatemala.
Después llegaron mercados como Argentina, Nicaragua, Estados Unidos y Canadá, ampliando poco a poco su presencia regional.
Con el paso de los años, la compañía dejó de enfocarse únicamente en tinacos y comenzó a desarrollar nuevas líneas de negocio relacionadas con:
- Purificadores de agua
- Bombas hidráulicas
- Sistemas de filtración
- Tuberías
- Plantas de tratamiento de aguas residuales
- Servicios de purificación como bebbia
Esta diversificación permitió que Rotoplas se posicionara como la empresa líder en soluciones de agua en América Latina.

Uno de los movimientos más importantes en la historia de Rotoplas ocurrió en 2014, cuando debutó oficialmente en la Bolsa Mexicana de Valores.
La llegada al mercado bursátil fortaleció su capacidad financiera y aceleró sus planes de expansión e innovación tecnológica.
Posteriormente, la compañía también comenzó a apostar por proyectos sustentables y tecnologías enfocadas en el cuidado y aprovechamiento del agua.
Incluso en 2017 emitió el primer Bono Sustentable de América Latina y realizó adquisiciones estratégicas en países como Canadá y Chile.
Aunque millones de personas identifican a Rotoplas únicamente por sus tinacos, hoy la compañía es considerada uno de los grupos industriales más importantes de México dentro del sector hídrico.
Su crecimiento es una muestra de cómo una empresa mexicana logró pasar de fabricar productos doméstico como los tinacos, a a construir un imperio multinacional enfocado en uno de los recursos más importantes del planeta: el agua.







