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Feria Ciencia en Movimiento acerca el aprendizaje a familias de la Nakayama en Culiacán

La Feria Ciencia en Movimiento reunió a familias en el Parque Antonio Nakayama para vivir experimentos, juegos científicos y aprendizaje práctico impulsado por el Centro de Ciencias de Sinaloa, Confie y Parques Alegres IAP

24 febrero, 2026
Decenas de niños, jóvenes y adultos disfrutaron de una tarde de aprendizaje con la Feria Ciencia en Movimiento, un esfuerzo conjunto del Centro de Ciencias de Sinaloa, CONFIE y Parques Alegres IAP. | Imágenes de cortesía
Decenas de niños, jóvenes y adultos disfrutaron de una tarde de aprendizaje con la Feria Ciencia en Movimiento, un esfuerzo conjunto del Centro de Ciencias de Sinaloa, CONFIE y Parques Alegres IAP. | Imágenes de cortesía

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La Feria Ciencia en Movimiento convirtió la Unidad Deportiva Antonio Nakayama Juan Rulfo en un laboratorio al aire libre, donde niñas, niños, jóvenes y adultos exploraron la ciencia de manera práctica, divertida y cercana.

Fue a mediados de febrero cuando el conocimiento salió del aula y tomó el parque.


Cuando la ciencia se vive en primera persona, deja de ser teoría y se convierte en inspiración, y esto es lo que promueve la Feria Ciencia en Movimiento en Culiacán.
Cuando la ciencia se vive en primera persona, deja de ser teoría y se convierte en inspiración, y esto es lo que promueve la Feria Ciencia en Movimiento en Culiacán.

Impulsada por el Centro de Ciencias de Sinaloa, en coordinación con Confíe y Parques Alegres IAP, la iniciativa busca acercar la ciencia y la tecnología a los espacios públicos, especialmente a las familias de distintas colonias de Culiacán.

Aprender haciendo, aprender jugando

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La esencia del programa es clara: demostrar que la ciencia no es complicada ni lejana, sino parte de la vida cotidiana.

A través de dinámicas interactivas, el público comprendió cómo funciona el cuerpo humano, la electricidad y principios básicos de física, todo mientras se divertía.

Entre las estaciones más concurridas estuvieron las Torres de Hanói, un desafío lógico que puso a prueba la paciencia y el razonamiento; la esfera de plasma, que reaccionaba al contacto humano evidenciando la conductividad eléctrica; y el comparativo de focos, donde se mostró en tiempo real la diferencia de consumo entre iluminación tradicional y ahorradora.

La bicicleta que activaba un esqueleto en movimiento fue otra de las favoritas, permitiendo observar de forma visual cómo interactúan huesos y articulaciones. Asimismo, el rompecabezas anatómico ayudó a identificar órganos y su ubicación en el cuerpo.

Ciencia que fortalece comunidad

Más allá de los experimentos, el impacto de la feria radica en su capacidad para generar comunidad. Familias completas recorrieron los módulos, compartiendo preguntas, asombro y descubrimientos.

El parque se transformó en un punto de encuentro donde el aprendizaje fue colectivo.


Este modelo itinerante permite que la experiencia del Centro de Ciencias salga de sus instalaciones y llegue directamente a los barrios, democratizando el acceso al conocimiento. En un entorno donde el tiempo en pantalla compite con la curiosidad natural, estas actividades ofrecen una alternativa activa y formativa.

La Feria Ciencia en Movimiento reafirma que invertir en divulgación científica es apostar por generaciones más críticas, creativas y participativas.

Preguntas y respuestas
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