Un mural que une historia y futuro en El Salado, al sur de Culiacán
En la Secundaria Gabriel Leyva Velázquez de El Salado, develan un mural comunitario que narra su historia y fortalece la paz, con la participación de estudiantes, artistas urbanos, autoridades municipales y Construyendo Paz


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La barda de la Secundaria de El Salado, sindicatura de Culiacán, dejó de ser una simple pared. Ahora es memoria, identidad y compromiso.
En la Secundaria Gabriel Leyva Velázquez fue develado este jueves un mural comunitario que retrata el pasado, el presente y el futuro de la sindicatura, como un esfuerzo colectivo para fortalecer la cultura de paz.
La obra fue pintada por los artistas urbanos Jesús Rojas “Stous” y Édgar Renato Mendoza “Pirk”, con la participación activa de estudiantes, autoridades municipales y el acompañamiento de la asociación civil Construyendo Paz.

Más que colores, el mural integra voces.
La historia contada en una barda
El director del plantel, Andrés Castañeda, explicó que la intención fue plasmar el proceso de consolidación de El Salado: de comunidad a ejido y luego a sindicatura.
“Este mural refleja la historia de nuestra comunidad y es una carta de presentación para quien quiera conocerla”, afirmó.
En la composición destacan el lince —fauna representativa—, flores regionales, escenas de ganadería y agricultura, jornaleros del maíz, la iglesia emblemática y, por supuesto, los dos arroyos que dieron nombre al poblado.
El síndico Adán Agustín López lo resumió con claridad: el mural plasma lo que son y cómo viven. El cruce de los arroyos —uno de ellos de agua salobre por la riqueza mineral de la zona— dio origen al nombre de El Salado. Hoy, esa historia fluye también en pintura.
Construir paz, paso a paso
La dinámica no fue solo artística. Fue pedagógica.
Estudiantes participaron desde el acondicionamiento de la pared hasta los trazos finales. Algunos, desde la disciplina de artes, colaboraron directamente con los muralistas. Lo que comenzó como líneas incomprensibles terminó superando expectativas.
Para Cynthia Rogers, del área de Cultura en Construyendo Paz, el sentido es claro: cuando la comunidad se une para trabajar de forma colaborativa, aprende a escuchar, respetar y organizarse. Eso —dijo— es construir paz positiva.
El mensaje es directo: la paz no llega sola; se trabaja. Y se trabaja juntos.
Una escuela que concentra comunidad
Con más de 40 años de historia, la secundaria atiende a 226 estudiantes provenientes de El Salado y comunidades como Las Flores, Tabalá, Las Milpas y Ranchito de los Burgos.
Es una escuela de concentración y, ahora, también un referente visual.
El mural no solo embellece la avenida principal: envía un mensaje distinto a quienes pasan frente al plantel. Aquí hay participación, hay identidad y hay intención de cambio.

Reconocimiento a las nuevas voces
Durante la jornada también se entregaron reconocimientos a alumnas y alumnos de la Primaria Dr. Manuel Romero, ganadores de un concurso de dibujo y frases sobre la paz:
- Jhoen Octavio Mendoza Bernal
- Jimena Navarro Burgos
- Eyden José Sandoval Barraza
- Ángela Daniela González Vega
- Brenda Natalia León Guerrero
- Aislinn Isabella López Martínez
Recibieron constancias y distintivos como “constructores de paz”. Pequeños gestos que, en realidad, son grandes compromisos.
Un proyecto que mira hacia adelante
El Salado, sindicatura que cuenta con más de nueve mil habitantes y 16 comisarías, ahora suma un símbolo más y con él busca fortalecer su tejido social.
"La paz nace en un pueblo que respeta su historia", reza la frase principal que enmarca el mural de la secundaria de El Salado.
El mural recuerda que los arroyos se unen y forman uno solo, y con ello el mensaje es evidente: cuando las voluntades confluyen, el resultado trasciende. No se trata solo de arte urbano. Se trata de identidad compartida.
Y cuando una comunidad decide pintarse a sí misma, está diciendo algo poderoso: aquí estamos, esto somos y queremos paz.

























