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Los resultados de México en el Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes (PISA) son buenos indicadores para detectar deficiencias y áreas de oportunidad en el sistema educativo mexicano. No obstante, un análisis publicado por Proyecto Educativo plantea que algunos de los argumentos más difundidos sobre esta evaluación simplifican una realidad mucho más compleja.

El artículo, llamado “Las diez mentiras que México se cuenta sobre PISA”, se encarga de revisar diez afirmaciones frecuentes y aportar elementos para interpretarlas con mayor profundidad. En ese sentido, te presentamos los puntos revisados por Proyecto Educativo, sirviendo para entender mejor los resultados finales del país en la prueba.

1.- Las escuelas públicas en México son malas

En México hay escuelas públicas de clase mundial. En cada edición de PISA, un número de escuelas públicas mexicanas obtiene resultados por encima de la media de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), y otras logran puntajes muy por encima de los que obtienen escuelas con estudiantes en condiciones socioeconómicas similares.

Las escuelas públicas en México no son necesariamente malas. Foto: Cortesía
Las escuelas públicas en México no son necesariamente malas. Foto: Cortesía

2.- La educación privada siempre es mejor que la pública

En el promedio de los países de la OCDE, las escuelas privadas muestran puntajes más altos en una primera comparación sin ajustar, pero esa ventaja se explica en buena medida por el perfil socioeconómico de sus estudiantes. De hecho, si se compara tomando ese dato, el resultado se revierte.

Al comparar escuelas de un mismo nivel socioeconómico, las escuelas públicas superan a las privadas por 17 puntos; en México, por 6 puntos. Ignorar el contexto favorece sistemáticamente a las escuelas que pueden seleccionar a sus estudiantes por examen de admisión o colegiatura, frente a las escuelas públicas que atienden a todo tipo de jóvenes.

3.- México siempre ha fracasado en PISA

El artículo presentado también cuestiona la percepción de que México ha fracasado de manera constante en PISA, señalando que entre 2003 y 2009 el país registró un importante avance en matemáticas, con un aumento de 33.3 puntos, lo que demuestra que el desempeño educativo mexicano también ha tenido etapas de progreso.

México ha tenido buenos resultados en las pruebas. Foto: Cortesía
México ha tenido buenos resultados en las pruebas. Foto: Cortesía

Igualmente, en 2015, México tuvo el promedio de satisfacción con la vida más alto entre los países miembros de la OCDE: el indicador colocó en los primeros lugares a cuatro países de América Latina, de los cuales solo México era miembro de la organización en ese momento.

4.- Los resultados se explican solo por el nivel socioeconómico

Otro aspecto destacado es la relación entre economía y aprendizaje. Aunque las condiciones socioeconómicas influyen de manera importante en los resultados escolares, no explican por sí solas el desempeño de los estudiantes. Incluso, el análisis señala que los alumnos con mejores condiciones económicas obtuvieron resultados inferiores al promedio general en matemáticas.

5.- Para mejorar es indispensable invertir más en educación

La falta de recursos es una de las explicaciones más frecuentes para los bajos resultados académicos. No obstante, PISA muestra que la inversión educativa ayuda, pero no es condición suficiente: importa también en qué componentes del sistema se invierte para que el gasto se traduzca en resultados.

Se debe invertir de manera inteligente para tener mejores resultados. Foto: Cortesía
Se debe invertir de manera inteligente para tener mejores resultados. Foto: Cortesía

6.- No hemos mejorado puntajes porque hemos ampliado cobertura

La cobertura educativa representa otro de los grandes desafíos. En 2022, México registró una cobertura de 63.5% entre los jóvenes de 15 años, una de las cifras más bajas dentro de la OCDE. Por ello, los resultados de PISA deben analizarse considerando también quiénes están dentro del sistema educativo y quiénes han quedado fuera.

7.- PISA es una prueba de opción múltiple

También, el artículo de Proyecto Educativo recuerda además que PISA no es simplemente un examen de opción múltiple y que su propósito es evaluar la capacidad de los estudiantes para aplicar conocimientos y habilidades en situaciones concretas, buscando establecer un referente común frente a los países.

8.- Las pruebas internacionales son una creación neoliberal

La primera prueba estandarizada de alcance internacional ocurrió en 1960, cuando IEA realizó un estudio piloto en 12 países. En 1964 se aplicó el Primer Estudio Internacional de Matemáticas (FIMS). En 1995, inició el Estudio Internacional de Tendencias en Matemáticas y Ciencia (TIMSS). Estos ejercicios iniciaron con gobiernos de orientación ideológica muy diversa.

Las pruebas internacionales no pertenecen a un gobierno o ideología. Foto: Cortesía
Las pruebas internacionales no pertenecen a un gobierno o ideología. Foto: Cortesía

9.- Para ser útil, PISA debería contextualizarse a las condiciones de México

La utilidad de PISA depende precisamente de esa combinación: contar con un marco común de comparación entre economías, sistemas educativos y culturas profundamente distintas. Por eso, la medición tiene que ser universal para que México pueda saber dónde está frente a otros países.

Eso sí, lo que debe contextualizarse es el aprovechamiento de la información. Un mismo resultado no significa lo mismo en un país con alta cobertura escolar que en uno donde una proporción importante de jóvenes de 15 años ya no está en la escuela. Tampoco se interpreta igual en sistemas con distinta desigualdad social.

10.- Participar en PISA llevará a tener un sistema educativo mejor

Esta parece ser la aspiración de todos los países que participan en PISA: medirse frente a sistemas más desarrollados para identificar brechas y oportunidades. Pero esa medición, por sí sola, no produce mejora, sino que se debe acompañar de acciones concretas, traduciéndose en decisiones específicas de política educativa.

Participar en PISA también debe ir acompañado de planes de mejora. Foto: Cortesía
Participar en PISA también debe ir acompañado de planes de mejora. Foto: Cortesía

Por eso PISA no se traduce en mejora en muchos lugares: porque medir no equivale a mejorar. La evaluación ofrece señales, comparaciones y preguntas, pero no sustituye la capacidad institucional para convertirlas en prioridades, programas, presupuesto y seguimiento sostenido.

Preguntas y respuestas
Juan Méndez
Juan Méndez

Soy egresado de la licenciatura en periodismo por la Universidad Autónoma de Sinaloa.

Actualmente, soy redactor en el portal de noticias Tus Buenas Noticias, donde me especializó en temas de turismo, entretenimiento, historias de vida, noticias de Sinaloa y tendencias.

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