Luis Antonio Ríos “Momo” un artista que lleva el Carnaval de Mazatlán en el corazón
Desde pequeño “Momo” coleccionaba notas de periódicos sobre los creadores de carrozas y vestidos para las reinas del Carnaval, su espíritu de artista creció anhelando la oportunidad der ser parte de esa magia que hoy ya es su estilo de vida


Desde muy pequeño Luis Antonio Ríos, un niño inquieto y creativo que creció en el centro de Mazatlán, tuvo el sueño de pertenecer al Carnaval.
Sus aptitudes artísticas aparecieron cuando, estudiando la primaria, empezaba a hacer figuras con la masa y el papel aluminio que su mamá tenía en su restaurante.
En su familia, todos se dedicaban al comercio, su papá, José Manuel Ríos, tenía carnicerías y enseñó a Luis Antonio y sus tres hermanos a ser empáticos y respetuosos con todas las personas.
Su mamá, Patricia González, le enseñó al “Momo” a valorar las cosas y a ser responsable, como persona y como artista.
“Mi mamá me enseñó a valorar las cosas, cada cosa que le agarraba se la tenía que pagar, ahí empecé a tener una responsabilidad al ser artista también, no nada más era agarrar sus materiales sino ganármelos para poder crear arte con ellos”, recuerda.
De niño, Luis Antonio coleccionaba periódicos en los que se escribía sobre el Carnaval y sus creadores, figuras reconocidas como Sodelva Ríos o Rigoberto Lewis eran una inspiración para él. 
“Me gustaba saber todo lo que conllevaba realizar la magia detrás del carnaval”, asegura en entrevista con Tus Buenas Noticias.
Aunque él no lo recuerda, su mamá le cuenta que en uno de los carnavales a los que asistieron Rigo Lewis lo saludó en medio del desfile y le dio un abrazo, gesto que le causó gran emoción y lo llevó hasta el llanto.
Aunque muchas personas pensarían que su nombre artístico “Momo” tiene que ver con el rey de los carnavales, Luis Antonio aclara que así pronunciaba él su nombre cuando era pequeño, nunca imaginó que ese mote se identificaría a tal grado con su trabajo para la máxima fiesta porteña.
Entre esculturas y otras creaciones Luis Antonio creció soñando con confeccionar vestidos para las reinas del Carnaval, hasta que, en la preparatoria, su imaginación y habilidad le abrieron las puertas a ese mundo fantástico.
“En el CBTis creé una mariposa con materiales reciclados, cuando en el evento empezó a sonar la banda abrió las alas y le eché mucho confeti, entonces se vio mágico y la gente empezó a decir: ¡el Carnaval en el CBTis!. Al otro día ya tenía prensa en mi casa preguntándome si hacía cosas para el Carnaval, sacaron notas y al tiempo me mandaron llamar de cultura”, recuerda.
“Momo” y su entrada al mundo del Carnaval de Mazatlán
Así, Luis empezó a ser el encargado de la utilería para el Carnaval, trabajaba para comparsas, en vestuario y restaurando escenografías. Con el tiempo empezó a hacer catrinas para el día de muertos creaciones que le valieron el reconocimiento de mazatlecos y extranjeros.
“Cuando la gente vio mi primera catrina fue un boom para los americanos, se acaban de cumplir 15 años de eso, la primera catrina fue de 2.5 metros, luego de 3.5 y ahora mide 5 metros, me empezaron a hablar de cultura y de muchos lados para trabajar, no me la creía, pero siempre dije que sí, sí me sale, sí me animo”, dice orgulloso.
Fue entonces cuando su papá, al ver la primera catrina de “Momo” y su impacto en la gente reconoció: “tenemos un artista en la familia”, recuerda Luis Antonio con nostalgia. 
A partir de entonces, empezó a realizar bocetos y los entregaba a Cultura en busca de cumplir su sueño de ser creador de algún traje real, pero recibió, durante mucho tiempo, muchos “no” por respuesta.
“Me hacían ver como que yo nada más hacía catrinas, yo les decía denme la oportunidad, hasta que entró como directora Marsol Quiñonez, yo había trabajado con ella pintando un vestido de mariposa monarca para Mexicana Universal. Me dijo: quiero que hagas un traje porque cuando estoy contigo noto la pasión que tienes y como te entregas al Carnaval”.
Aunque estuvo a punto de que le asignaran la creación del vestido de la reina infantil, en Cultura decidieron que “Momo” crearía el traje del Rey de la Alegría con un objetivo claro.
“Marsol dijo: a él denle el rey del Carnaval porque si le damos a ‘Momo’ el rey, él va hacer que Mazatlán ame al rey”, recuerda con emoción.
Con esa idea Luis Antonio se comprometió con la figura del Rey de la Alegría, más allá de crear un traje real durante años trabajó para que a través de su vestuario el rey ganara reconocimiento, que adquiriera un estatus que hacía mucho había perdido.
“Hubo un tiempo donde el rey estaba en una zona de confort, donde no se le daba protagonismo, y algo en lo que yo me empeñé es que al rey se le valorara, que se le diera ese plus con el vestuario, que la coronación se pasara al estadio para que tuviera el mismo estatus que una reina y todo eso que se trabajó con tiempo está dando resultados”, señala.

Con los años “Momo” ha ganado madurez, su talento se ha enfocado y sus habilidades se han refinado.
Una empresa con alma que crea fantasía
En su equipo de trabajo su hermana es uno de sus pilares más importantes, sus hermanos también lo apoyan y sus padres son sus más grandes admiradores.
Hoy “Momo” no solo es un nombre artístico, es también el nombre de una empresa que produce vestuarios, espectáculos, escenografía y utilería, que es contratada por quienes admiran su capacidad y talento.
Fue este año, cuando su agenda está saturada de trabajo y aprendió a “soltar” su sueño de ser quien vistiera a la reina del Carnaval, cuando la oportunidad por fin llegó.
Oscar García, director del Instituto de Cultura, le pidió hacer el vestido de la reina del Carnaval, de las reinas infantiles y su empresa también trabaja en la carroza para la reina de plata, que será homenajeada a 25 años de su coronación.
“No queríamos presionar las cosas porque ya teníamos años luchando para poder realizar una reina. Ahora soltamos y dijimos: siempre nos toca el rey, vamos a hacerlo. Cuando no lo esperé se nos dio, yo tengo una frase favorita de Eurípides: ‘Lo esperado no se cumple y para lo inesperado algún Dios abre la puerta’. Y así fue”, asegura.

Respetuoso admirador del talento de todos los que participan en la creación de la magia del Carnaval de Mazatlán, “Momo” busca plasmar en su trabajo la fantasía que nace de su alma y que esta quede inmortalizada en el recuerdo de quienes igual que él, aman el Carnaval.
“Siento que los trabajos tienen alma, nos entregamos con amor y pasión al trabajo y nos sentimos acogidos por la gente que le gusta nuestro trabajo, eso es lo que nos hace fuertes”, asegura.
A 16 años de haber entrado al mundo del Carnaval, pero con toda una vida de sueños ligados a la máxima fiesta, Luis Antonio Ríos “Momo” siente un fuerte compromiso con el pueblo mazatleco.
Con sus creaciones, el artista busca enaltecer una tradición que lleva en el alma.
En el Carnaval Internacional de Mazatlán 2026 ¡Arriba la Tambora!, “Momo” es parte de la magia que siempre buscó, una magia que une y enorgullece a la comunidad “patasalada” que con su fiesta celebra su identidad.






