Descubre las Cuatro zonas arqueológicas con petroglifos que rodean Culiacán y resguardan el legado prehispánico de Sinaloa
Vestigios rupestres grabados en piedra, ocultos entre ríos, cerros y comunidades rurales, revelan la presencia de antiguas culturas que habitaron la región centro del estado mucho antes de la llegada de los españoles.

Culiacán, Sinaloa.– A pocos kilómetros de la capital sinaloense existen sitios arqueológicos poco conocidos que conservan uno de los patrimonios más antiguos del estado: los petroglifos. Son grabados milenarios realizados por pueblos originarios que dejaron plasmadas figuras simbólicas, escenas de la naturaleza y posibles registros ceremoniales.
De nuestra experiencia visitando los sitios mediante el programa de televisión Reflejos de TVP, difundido hace más de una década, compartimos esta riqueza histórica del municipio de Culiacán. Pues Sinaloa forma parte de las regiones del país con mayor presencia de arte rupestre. Disfruta la experiencia en video.
La Loma del Rey: un centro ceremonial en Culiacán
Ubicada en la comunidad de La Mora, aproximadamente a 13 kilómetros al sur de Culiacán, La Loma del Rey es una pequeña elevación de alrededor de 15 metros de altura que sobresale en la planicie agrícola.
El acceso se realiza por un camino entre parcelas hasta llegar a la colina, donde en uno de sus paredones se concentra el mayor número de petroglifos. Las figuras destacan por su profundidad y buen estado de conservación debido a la dureza del material pétreo.
Entre los grabados se observan espirales, figuras concéntricas, representaciones antropomorfas y trazos verticales que parecen registros numéricos. Una línea punteada con decenas de marcas equidistantes ha llamado particularmente la atención de investigadores y visitantes.
La tradición oral local señala que el sitio pudo haber sido un centro ceremonial donde descansaban líderes tribales. Lamentablemente el sitio ha sido víctima de excavaciones clandestinas motivadas por la creencia popular de la existencia de tesoros, idea sin fundamento histórico. 
Jotagua: petroglifos ocultos entre la ribera del río Tamazula
Aguas arriba del río Tamazula, rumbo a la sindicatura de Imala, se localiza la comunidad de Jotahua, conocida por su balneario natural y vegetación ribereña. Lo que muchos visitantes desconocen es que el área también alberga una importante zona arqueológica.
Para llegar a los grabados es necesario cruzar el río y seguir una vereda río arriba entre ahuehuetes, higueras y guamúchiles, un ecosistema que en tiempos antiguos habría ofrecido condiciones ideales para el asentamiento humano. 
El principal conjunto de petroglifos se encuentra en una gran roca situada cerca del arroyo Jotahüita. En ella destacan figuras humanas, espirales, líneas de conteo y un diseño cuadrangular dividido en triángulos que algunos interpretan como un antiguo juego de “La Pitarrilla” de tipo ajedrez.
Los grabados muestran técnicas de percusión con piedra y posterior pulimento, evidencia del conocimiento técnico de los grupos prehispánicos que habitaron la región.
Cerro del Tacuilole: el mayor conjunto rupestre cerca de Culiacán
Considerado el sitio con mayor abundancia de petroglifos en las inmediaciones de la ciudad, el Cerro del Tacuilole se encuentra cerca del poblado Los Naranjos, sobre la ribera del río Tamazula.
También conocido como “Cerro Pintado”, el lugar concentra decenas de grabados distribuidos a lo largo de un paredón rocoso de aproximadamente 50 metros. Su conservación se atribuye en parte al antiguo cauce del río, que durante décadas protegió las figuras. 
Entre los motivos identificados aparecen venados, cuadrúpedos moteados similares a jaguares, figuras humanas, espirales, soles, mariposas y extensas líneas geométricas formadas por rombos y trazos paralelos.
Algunas figuras se localizan a más de cinco metros de altura, lo que sugiere que los antiguos pobladores utilizaron estructuras o cuerdas para realizar los grabados. Aunque el sitio ha sufrido actos vandálicos, el acceso natural del río ha limitado el deterioro reciente.
La visita al sitio de El Tacuilole puede resultar venturosa y de riesgo por estar expuesto a la profundidad y la corriente del río.
La Quebrada Honda: vestigios ocultos al norte del municipio
En la sindicatura de Tepuche, al norte de Culiacán, se encuentra el arroyo de La Quebrada Honda, un espacio de vegetación de selva seca donde grandes rocas dispersas conservan petroglifos menos conocidos pero igualmente significativos. 
Tras caminar por el cauce del arroyo se descubren grabados profundos, muchos de ellos cubiertos parcialmente por musgo durante la temporada de lluvias. Las figuras, en su mayoría abstractas e indescifrables, incluyen representaciones humanas y elementos asociados al entorno natural.
El sitio destaca por la amplitud de inscripciones distribuidas en paredones y rocas lisas, sobresalen las figuras humanas en posición de pie y cabeza abajo, lo que sugiere una intensa actividad simbólica o ritual en la zona.
Patrimonio ancestral poco explorado
Los cuatro sitios arqueológicos reflejan la riqueza cultural prehispánica del municipio y evidencian la presencia de comunidades originarias que utilizaron la piedra como medio de expresión, registro y posiblemente comunicación espiritual.
Aunque permanecen relativamente cercanos a la ciudad, muchos de estos espacios continúan siendo poco visitados y carecen de difusión amplia, lo que ha permitido su conservación parcial, pero también los mantiene vulnerables al desconocimiento y al vandalismo.
Estos petroglifos constituyen un legado histórico invaluable que conecta a Culiacán con sus raíces más antiguas y que invita a redescubrir la historia prehispánica de Sinaloa más allá de los circuitos turísticos tradicionales.










