Logo

Don Reyes resiste al olvido: así vive el último bolero de Cosalá, Sinaloa

A sus 86 años, Don Reyes García Morales sigue llegando cada mañana a la central camionera de Cosalá para bolear zapatos. Con su viejo cajón de madera, resiste al olvido y a un oficio que desaparece.

13 mayo, 2026
El último bolero de Cosalá trabaja bajo el sol esperando clientes.
El último bolero de Cosalá trabaja bajo el sol esperando clientes.

En los portales de la central camionera de Cosalá, Sinaloa, el calor golpea fuerte, pero Don Reyes García Morales permanece firme junto a su silla y su viejo cajón de madera.

A sus 86 años, continúa trabajando como bolero, un oficio que aprendió desde niño y que hoy prácticamente ha desaparecido.

Mientras el movimiento del pueblo cambia y los clientes cada vez son menos, él sigue llegando cada mañana con optimismo, acomodando sus cepillos y las latas de grasa que lo han acompañado durante décadas.

Suscribirme Newsletter

Quién es Don Reyes García Morales, el último bolero de Cosalá

En Cosalá todos lo conocen como “El Morailas”.

Comenzó a bolear zapatos cuando tenía apenas 14 años y desde entonces su vida ha estado ligada al brillo del calzado y a las calles del pueblo.

Aunque durante algunos años trabajó como chofer de camiones, terminó regresando al oficio que aprendió en su juventud.

Hoy conserva como tesoro el viejo cajón de madera y el banco con los que empezó hace más de siete décadas.

Don Reyes García Morales, de 86 años, continúa trabajando como bolero en Cosalá, Sinaloa. Su historia refleja la resistencia de un oficio que desaparece lentamente en México.
Don Reyes García Morales, de 86 años, continúa trabajando como bolero en Cosalá, Sinaloa. Su historia refleja la resistencia de un oficio que desaparece lentamente en México.

“Antes había diez boleros”: la nostalgia de un Cosalá que cambió

Don Reyes recuerda que hubo un tiempo en que la plazuela de Cosalá estaba llena de boleros.

“Antes había diez”, cuenta con nostalgia.

Ahora, asegura, es el único que queda.

El cambio de hábitos, la modernidad y la caída del turismo fueron apagando poco a poco un oficio que durante años formó parte de la vida cotidiana del pueblo.

El oficio de bolero desaparece lentamente en México

Don Reyes explica que cada vez menos personas buscan bolear sus zapatos.

Muchos prefieren hacerlo en casa o simplemente comprar productos para limpiar el calzado por su cuenta.

“A veces no boleo ni un solo par”, relata.

Hay días buenos donde puede atender hasta diez clientes, pero también jornadas completas sin trabajo.

Actualmente cobra entre 50 y 80 pesos, dependiendo del tipo de zapato.

Cuando empezó, hace 72 años, cobraba apenas 20 centavos.

Es un bolero de 86 años conocido como “El Morailas”, considerado el último bolero de Cosalá, Sinaloa.
Es un bolero de 86 años conocido como “El Morailas”, considerado el último bolero de Cosalá, Sinaloa.

El recuerdo de un Cosalá lleno de vida y turismo

Entre conversación y conversación, Don Reyes recuerda una época distinta.

Habla de cuando el mineral de Nuestra Señora atraía ingenieros y trabajadores extranjeros que acudían a bolearse los zapatos.

También recuerda los tiempos donde el pueblo estaba lleno de vida, caballos y turistas.

“Antes nos cuidábamos de los burros y los caballos, ahora de las motos y los carros”, dice mientras sonríe.

Es un bolero de 86 años conocido como “El Morailas”, considerado el último bolero de Cosalá, Sinaloa.
Es un bolero de 86 años conocido como “El Morailas”, considerado el último bolero de Cosalá, Sinaloa.

El hombre que no solo lustra zapatos, también conserva la memoria de Cosalá

Más allá del oficio, Don Reyes se ha convertido en parte viva de la historia de Cosalá.

Su silla, sus cepillos y su rutina diaria representan una escena que poco a poco desaparece en México.

Mientras muchos oficios tradicionales se extinguen, él sigue llegando cada mañana con la esperanza de que alguien se siente frente a él para conversar y dejarse bolear los zapatos.



Temas de esta nota
Enlaces patrocinados
×
Boletín Tus Buenas Noticias