Pan artesanal en Culiacán: La historia de resiliencia y éxito de Roberto Bernache en el sector Los Ángeles
Roberto Bernache fusiona su herencia tapatía con el corazón culichi para emprender con pan artesanal hecho en casa en Culiacán. Una historia de resiliencia, familia y el inconfundible aroma del pan recién horneado desde el sector Los Ángeles


Culiacán, Sinaloa.- En el fraccionamiento Las Glorias, del sector Los Ángeles, el aroma a pan integral y piloncillo comienza a flotar antes de que salga el sol. Y es que en la cocina de Roberto Altovely Bernache de la Mora, el día arranca a las 4:30 de la mañana.
Con una mezcla de herencia tapatía y corazón sinaloense, este hombre ha transformado la estufa de su hogar en el motor económico de su familia.

Un puente entre Jalisco y Sinaloa
Roberto es "tapatío-culichi". Nacido en Guadalajara pero criado en Culiacán, su vida ha sido un constante ir y venir entre ambas culturas. Esa dualidad se refleja en su cocina, donde aplica la sabiduría del pan tradicional que trajo de Jalisco.
Hace ocho años, tras trabajar en diversos restaurantes y notar que los sueldos no alcanzaban para sustentar un hogar, decidió emprender junto a su esposa, Juana Eloína Corral.
"La economía no estaba bien y para alimentar una casa ya no daban los números", relata Roberto para Tus Buenas Noticias.
Con una estufa que hoy es su taller principal y una canasta como punto de venta, comenzó a forjar una ruta que hoy es sagrada para sus clientes.
Del horno de la estufa a las calles de Culiacán
Lo que hace especial al pan de Roberto no es solo su sabor, sino su honestidad. En una estufa con 15 años de antigüedad, hornea variedades que van desde empanadas de cajeta y calabaza hasta su producto estrella: el pan de trigo con piloncillo.
También destaca su pan de semillas (calabaza, girasol y ajonjolí), una opción 100% integral y saludable que ha conquistado a clientes en el Centro de Ciencias y el Jardín Botánico.
Acompañado de su inseparable canasta, Roberto recorre diariamente varios kilómetros a pie, desde el sector Universitarios hasta el centro de la ciudad.

El valor de estar presente
Este emprendimiento no solo ha sido una solución financiera ante los retos de la inflación y la seguridad, sino también una forma de vida que le permite estar cerca de su hijo, Máximo Tobelli, de 8 años.
Mientras Roberto amasa y hornea el pan integral, Juana Eloína se encarga de la repostería, como el pan de plátano y el brownie, creando un equipo donde la limpieza y la calidad son la mejor garantía.
Para Roberto, el plan a futuro es seguir creciendo, adquirir un horno industrial y seguir demostrando que, cuando un producto es de calidad y se hace con gusto, el mismo pan es el que abre las puertas del éxito.















