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Reinventarse es su negocio: la historia de Martín Amaral en Mazatlán

Un guerrerense en Mazatlán y su camino de emprendimientos, de la comida a la fumigación y el comercio, Martín abre oportunidades para salir adelante con su familia. Hoy desde el Tianguis de la colonia Flores Magón cuenta su historia a través de la venta de herramientas

21 mayo, 2026
Martin Amaral es un guerrerense que llegó a Sinaloa para emprender, con diversos negocios ha forjado una vida de trabajo y esfuerzo en Mazatlán
Martin Amaral es un guerrerense que llegó a Sinaloa para emprender, con diversos negocios ha forjado una vida de trabajo y esfuerzo en Mazatlán

Martín Amaral Muñoz es un guerrerense que ha hecho vida en Sinaloa con iniciativa y espíritu emprendedor.

Hijo de un maestro normalista nayarita que viajó por todo el país trabajando y formó su familia en Guerrero, Martín ha emprendido todo tipo de negocios, lo que le ha permitido aprender y sacar adelante a su familia.

Instalado en una esquina del Tianguis de la colonia Flores Magón de Mazatlán, donde vende herramientas, refacciones y accesorios, Martín platica en entrevista con Tus Buenas Noticias cómo es que la vida lo trajo a tierras sinaloenses.

En el Tianguis de la colonia Flores Magón Martín vende todo tipo de herramientas desde hace 15 años
En el Tianguis de la colonia Flores Magón Martín vende todo tipo de herramientas desde hace 15 años

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“Estuvimos viviendo mucho tiempo en Guerrero, pero tuvimos un accidente grande y no tuvimos que mover, primeramente llegamos a Tepic, donde mi papá tenía familia, ahí hacíamos nieves y paletas teníamos una paletería grande”, recuerda.


Estando en Tepic su hermano menor empezó a viajar a Culiacán donde había mucho trabajo, lo que llamó la atención de Martín quien al ver la oportunidad de mejorar económicamente decidió mudarse a la capital de Sinaloa.

En Culiacán probó suerte con el negocio de nieves y tuvo una buena racha, pero su objetivo era montar un taller mecánico, negocio que concretó y en el que durante años ofreció sus servicios como mecánico automotriz, trabajaba en todo tipo de automóviles y camiones.

Martín formó una familia en la capital sinaloense, se casó y tuvo hijos. Con el tiempo sus hijos crecieron y tomaron su propio rumbo, fue cuando decidió que era hora de moverse de nuevo y decidió venir a Mazatlán para iniciar un nuevo negocio que tenía en mente.

Después de vivir en Culiacán, Martín decidió venir al puerto de Mazatlán para iniciar un nuevo emprendimiento con la compra y venta de envases de vidrio
Después de vivir en Culiacán, Martín decidió venir al puerto de Mazatlán para iniciar un nuevo emprendimiento con la compra y venta de envases de vidrio

“Cuando ya nos íbamos a venir de Culiacán me surgió una idea de entrar a la compra y venta de envases de vidrio, envases para cerveza, y me vine a Mazatlán a conseguirlos. En ese negocio tengo muchos años, los traigo desde Vallarta y Mazatlán y los llevo hasta Culiacán para venderlos a los distribuidores”, explica.


Emprendiendo en Mazatlán

La compra y venta de envases, aunque es un buen negocio, puede ser tardado, así que Martín empezó a combinar esta actividad con otros emprendimientos. Al llegar a Mazatlán se estableció con su familia en la sindicatura de Villa Unión, donde inició también un negocio de comida.

“Ahí tenía un negocio de comida, ahí también me fue muy bien en donde está la gasolinera vendía pollos y carne, nosotros rentábamos el espacio, pero el dueño falleció y los que se quedaron con el lugar ya no quisieron hacer negocio con varios que teníamos negocios”, señala.


Así que Martín buscó otras opciones, se mudó más cerca de la ciudad, en el Ejido El Castillo compró un terreno a orilla de carretera para construir su casa e incursionó en una nueva aventura: la fumigación.

Al ver oportunidad en el sector pesquero, empezó a ofrecer servicios de fumigación para la flota atunera, en donde encontró una buena opción de negocio con el que prosperó económicamente, pero comprometió su salud.

Al estar estar expuesto constantemente a insecticidas, pues él supervisaba personalmente cada trabajo que su equipo realizaba en las embarcaciones, sus niveles de colinesterasa (una enzima fundamental para el funcionamiento del sistema nervioso) bajaron a niveles críticos.

Con un negocio de fumigación Martín logró muy buenas ganancias, sin embargo, puso en riesgo su salud al estar en constante contacto con insecticidas
Con un negocio de fumigación Martín logró muy buenas ganancias, sin embargo, puso en riesgo su salud al estar en constante contacto con insecticidas

“Decidí dejar el negocio porque estaba en riesgo y entonces dije mejor aquí corrió que aquí murió, literalmente. Me decían que lo dejara en manos de los trabajadores pero no lo hice porque si salían mal las cosas iba mi nombre de por medio, en ese ámbito se puede perder mucho si algo sale mal”, asegura.


Con buenas ganancias, pero la salud afectada, Martín buscó nuevos horizontes en Mazatlán, su espíritu emprendedor volvió a surgir cuando decidió buscar dónde vender las herramientas que ya no utilizaba, que eran muchas.

Una nueva oportunidad en el Tianguis de la Flores Magón

Así llegó hace 15 años el Tianguis de la Flores Magón, cuando todavía se instalaba en la plazuela del sector.

Sin dejar el negocio de la compra y venta de envases que le permitía administrar su tiempo para realizar otros trabajos, Martín empezó a instalarse en el tianguis para ofrecer herramientas y otros artículos.

“Aquí tengo desde controles de todo tipo, herramienta, candados, algunos accesorios, cosas de mecánica, lo que más se vende es la herramienta para construcción todo lo que es de albañilería lo tienes que tener todo el tiempo porque es lo que más se mueve y cosas eléctricas, refacciones para lavadoras, licuadoras, vendo nuevo y usado”, señala con entusiasmo.


Con la venta de herramientas y otros artículos nuevos y de segunda mano Martín se ha convertido en un personaje entrañable en el Tianguis de la colonia Flores Magón
Con la venta de herramientas y otros artículos nuevos y de segunda mano Martín se ha convertido en un personaje entrañable en el Tianguis de la colonia Flores Magón

Martes, jueves y domingos desde las 3:00 am Martín instala su puesto, en la parte trasera del Mercado Municipal Flores Magón, en una esquina del Tianguis para ofrecer su mercancía.

Hombres y mujeres que acuden al Tianguis rodean el puesto y preguntan por diversos artículos, Martín tiene prácticamente de todo y orienta a la clientela sobre lo que necesitan y cómo darle el uso correcto.

Con buena cara y trato amable para todo el que llega a su emprendimiento se ha ganado la confianza de los compradores y el aprecio de sus compañeros comerciantes.

En los últimos meses las ventas han estado “flojas”, tal vez por la situación de violencia que también lo ha obligado a poner en pausa los viajes con la carga de envases hacia Culiacán, pues se ha llevado varios sustos en carretera.

Para mejorar sus ingresos Martín vende sus herramientas a orilla de carretera en El Castillo los días que no trabaja en el Tianguis
Para mejorar sus ingresos Martín vende sus herramientas a orilla de carretera en El Castillo los días que no trabaja en el Tianguis

Así que Martín empezó a vender sus herramientas también a orilla de carretera, en El Castillo, en el acceso sur de la ciudad, los días que no hay Tianguis. También está por iniciar, en el mismo lugar un emprendimiento de comida, ahora quiere probar suerte con la venta de mariscos.

Sin importar el panorama o el lugar donde se establezca Martín busca la forma de trabajar, aprende cosas nuevas e intenta, casi siempre con éxito, nuevos negocios.

“He tenido muchos negocios y si no da empiezo el que sigue y el que sigue, ahorita quiero poner un negocio con unas vecinas algo de comida que es lo mejor porque la utilidad es inmediata”, señala convencido.


En cada nuevo emprendimiento Martin ve oportunidades, a lo largo de su vida ha encontrado la forma de renovarse y seguir generando trabajo e ingresos para su familia
En cada nuevo emprendimiento Martin ve oportunidades, a lo largo de su vida ha encontrado la forma de renovarse y seguir generando trabajo e ingresos para su familia

La trayectoria de Martín Almaral Muñoz es una muestra de cómo el emprendimiento no solo se mide en ganancias, sino en resiliencia y adaptación.

Desde la nieves y paletas hasta el taller mecánico, la compra y venta de envases, la fumigación y hoy las herramientas en el Tianguis de Flores Magón, Martín ha convertido cada cambio, incluidos los riesgos a su salud y los obstáculos de seguridad, en una oportunidad para seguir generando trabajo y sostener a su familia.

Su historia deja una idea clave: cuando se aprende, se reinventa y se mantiene el trato humano, el esfuerzo no se pierde, se transforma en nuevas rutas para salir adelante.


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