Fabiola Burgueño Amador cumple 15 años entre aulas, adolescencias y el amor de ser mamá en Las Américas
La docente sinaloense comparte cómo ha logrado equilibrar su vida familiar con más de 15 años dedicados a acompañar y formar generaciones de estudiantes en Culiacán


Culiacán, Sinaloa.- Hay maestras que enseñan materias y hay otras que terminan dejando huella en la vida de sus alumnos. Fabiola Burgueño Amador pertenece a ese segundo grupo.
Entre libros, salones y conversaciones sobre adolescencia, la docente ha construido una trayectoria marcada no solo por la enseñanza, sino también por la empatía y la capacidad de comprender las distintas realidades que viven sus estudiantes.
Mientras hojea algunos libros en la biblioteca escolar, sonríe al hablar de aquello que más disfruta de la docencia: conocer personas.
Hay muchas realidades”, dice con sinceridad. “Y uno puede aportar algo a cada una de ellas”.
Su historia como maestra también ha ido de la mano con otra de las tareas más importantes de su vida: ser mamá de dos adolescentes de 13 y 14 años.
Y aunque desde fuera podría parecer que una maestra tiene todas las respuestas para criar hijos, Fabiola reconoce que encontrar equilibrio entre ambas responsabilidades no siempre ha sido sencillo.
Uno siempre es maestro y uno siempre es mamá”, comparte entre risas.

Aprender también desde casa
Con más de 15 años de experiencia, Fabiola asegura que trabajar con niños y adolescentes le ha permitido mirar a sus propios hijos desde una perspectiva diferente.
La convivencia diaria con estudiantes le ha enseñado que cada etapa del crecimiento trae desafíos distintos y que muchas veces los adultos olvidan que los adolescentes todavía están aprendiendo a entenderse a sí mismos.
Los papás a veces pensamos que porque ya están grandes deberían actuar como adultos, pero siguen viviendo muchísimos cambios”, explica.
Por eso, uno de los consejos que más suele compartir con madres y padres de familia es aprender sobre el desarrollo físico y emocional de sus hijos para acompañarlos con más paciencia y comprensión.
Cuando entiendes la parte fisiológica y emocional, puedes ayudarlos mejor. No es solamente que anden de mal humor. Todo su cuerpo está cambiando”, comenta.
Para ella, acompañar a un adolescente significa no soltarlo justo cuando más necesita guía, aunque parezca que ya puede resolver las cosas solo.
En secundaria y preparatoria todo pesa más porque también están formando su identidad”, señala.

Una maestra que también aprendió a transformarse
Aunque comenzó su carrera pensando que enseñar era simplemente transmitir conocimientos, con el paso de los años entendió que el aprendizaje es mucho más complejo y humano.
Antes yo pensaba que era dar información y que el alumno la recibiera”, recuerda. “Ahora entiendo que es un proceso recíproco donde uno también aprende muchísimo”.
Esa transformación personal es justamente una de las cosas que más orgullo le generan cuando piensa en su trayectoria.
Más allá de los años de servicio o de las generaciones que han pasado por sus aulas, Fabiola valora haber sido parte de la formación de muchos niños y jóvenes, desde enseñarles a leer hasta acompañarlos en etapas difíciles de su crecimiento.
Me siento orgullosa de haber sido parte de muchos procesos”, expresa.
Y es que para ella, ser maestra nunca se ha tratado solamente de impartir clases, sino de escuchar, comprender y estar presente.
Entre la maternidad, los libros y las aulas, Fabiola Burgueño Amador ha encontrado una vocación que, más allá de enseñar, también le ha permitido crecer junto a quienes acompaña todos los días.
La importancia de una enseñanza con paciencia
- La empatía transforma la enseñanza
- Escuchar también educa a los adolescentes
- Comprender las emociones fortalece a los jóvenes
- La paciencia ayuda en la adolescencia
- Acompañar a los hijos fortalece su autoestima
- Los maestros también aprenden de sus alumnos
- La educación va más allá de las aulas
- La adolescencia necesita guía y comprensión
- Enseñar también significa estar presente
- La conexión humana deja huella en la educación






