Montserrath Sauceda es la pequeña corredora de Culiacán que está sorprendiendo a todos con su fuerza y disciplina
A sus 9 años, Montserrath Sauceda Landell se ha convertido en inspiración para otras niñas de Alturas del Sur. Empezó a correr acompañando a su mamá cuando apenas tenía 4 años y hoy, aunque el cansancio la alcance, sigue avanzando con una sonrisa y un sueño enorme en el corazón.

En Culiacán, y específicamente en el fraccionamiento Alturas del Sur, hay historias que nacen entre las calles, los parques y las tardes familiares.
Historias que no necesitan grandes reflectores para inspirar. Historias como la de Montserrath Sauceda Landell, una niña de apenas 9 años que descubrió en el running una forma de demostrarle al mundo, y a ella misma, que nunca hay que rendirse.
¿Cómo comenzó Montserrath a correr?

Montse no comenzó corriendo competencias. Comenzó siguiendo a su mamá. Tenía apenas 4 años cuando acompañaba a Carmen Landell a entrenar.
Mientras otros niños jugaban alrededor, ella intentaba seguir el paso entre respiraciones agitadas, pequeños trotes y muchas ganas de no quedarse atrás. Desde entonces entendió algo importante: correr no significa no cansarse. Significa seguir aun cuando el cuerpo pide detenerse.
Hoy ha participado en recorridos de 3 kilómetros, 5 kilómetros y hasta 9.6 kilómetros, una distancia que muchos adultos consideran complicada. Pero Montse la enfrentó con valentía, paso a paso, demostrando que la fuerza también puede venir en tamaño pequeño.
"Sí me canso mucho, pero no quiero dejar de correr", cuenta con sinceridad y una sonrisa que refleja la enorme pasión que siente por este deporte.
Impacto en la comunidad

Esa frase resume perfectamente quién es Montserrath. Porque detrás de cada carrera hay una niña disciplinada, alegre y perseverante.
Una pequeña atleta que se levanta con entusiasmo para ponerse los tenis y salir a desafiar sus propios límites. En cada meta que cruza también deja un mensaje para otras niñas de Alturas del Sur: los sueños sí pueden empezar en casa, en familia y desde muy pequeñas.
Montse no corre sola. Corre acompañada del amor y ejemplo de su mamá, quien sin darse cuenta sembró en ella la pasión por mantenerse activa y luchar por sus metas.
Lo que comenzó como momentos compartidos entre madre e hija terminó convirtiéndose en una inspiración para toda la gente de Alturas del Sur. Y aunque todavía es muy pequeña, quienes la conocen saben que tiene algo especial: nunca se da por vencida.
Cuando el cansancio aparece, ella sigue. Cuando las piernas pesan, ella continúa. Cuando parece difícil, Montse respira profundo y avanza.
Su historia también refleja la importancia de impulsar actividades sanas en las niñas y niños, demostrarles que el deporte puede convertirse en una herramienta para fortalecer la autoestima, la disciplina y la confianza en sí mismos.
Hace algunos años, Montserrath ya brillaba como "la niña zumberita" de Alturas del Sur, acompañando a su mamá en clases y eventos de baile. Hoy sigue brillando, pero ahora también lo hace en las carreras, donde ha descubierto otra forma de expresar toda la energía y determinación que lleva dentro.
"Quiero seguir corriendo más kilómetros", asegura emocionada. Y viendo la manera en que enfrenta cada reto, parece claro que apenas va comenzando.
Porque hay niñas que sueñan. Y hay niñas como Montserrath Sauceda Landell, que además de soñar… corren detrás de sus sueños hasta alcanzarlos.











