La familia de don Andrés mantiene con resiliencia su puesto de tacos ya conocidos como los “del Hospital de la Mujer” desde hace 17 años
Don Andrés y su familia llegan todos los días antes del amanecer para atender a sus clientes que encuentran en sus taquitos una comida caliente y un trato cercano


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Culiacán, Sinaloa.- Todavía no amanece cuando justo en frente al Hospital de la Mujer comienza a sentirse el olor de la carne asada, el café caliente y la avena recién preparada.
Ahí, desde hace 17 años, don Jesús Andrés Núñez López y su familia levantan todos los días su pequeño puesto de comida, convirtiéndose poco a poco en parte de la rutina de quienes llegan al hospital.
Hay que buscarle”, recuerda don Jesús.
En el puesto que montan a diario, venden tacos de chicharrón, machaca, bistec, cochinita y carne asada, además de quesadillas, tortas, sándwiches, aguas frescas, café y avena.
Pero detrás de cada guiso está Verónica, esposa de don Jesús y considerada por la familia como el verdadero pilar del negocio. Es ella quien diariamente prepara los alimentos desde temprano y quien, con su sazón casero, ha logrado que muchos clientes regresen durante años.
Es el sazón de ella”, cuenta don Jesús con orgullo.

Paciencia y constancia
Y aunque el esfuerzo ha sido grande, también lo ha sido la constancia. Don Jesús reconoce que durante estos años han enfrentado momentos difíciles y aun así, nunca pensaron en dejarlo.
Un negocio te enseña que tienes que tener paciencia”, comparte.
El puesto también se ha convertido en un proyecto familiar donde su hijo Paul participa atendiendo a los clientes, sirviendo los pedidos y ayudando a mantener el ritmo de las mañanas.
Y entre consulta y consulta, hay clientes que ya forman parte de la historia del lugar. Don Jesús recuerda con cariño a personas que vienen desde Mazatlán y que, desde hace más de una década, cada vez que visitan el hospital hacen una parada obligada en sus tacos.
Aquí comen siempre”, dice con orgullo.
Los precios siguen siendo accesibles. Los tacos cuestan desde 30 pesos y las tortas van de los 70 a los 100 pesos. Más allá de la comida, muchos clientes regresan por la atención cercana y la sensación de encontrar algo familiar en medio de días difíciles.
De acuerdo a la experiencia de don Jesús emprender nunca ha sido sencillo, pero sí posible.
No hay que tener miedo”, aconseja a quienes desean comenzar un negocio. “Hay que seguirle”.
Y así, entre madrugadas, paciencia y mucho trabajo, Verónica, don Jesús y su familia continúan sirviendo desayunos calientes a quienes más lo necesitan, convirtiendo un pequeño puesto callejero en un espacio lleno de esfuerzo, sabor y humanidad.

Los productos estrella
Tacos de chicharrón
Tacos de machaca
Tacos de bistec
Tacos de cochinita
Tacos de carne asada
Quesadillas
Tortas
Sándwiches
Aguas frescas
Café caliente
Avena






