Emprender en pareja: la fórmula de Susana y Héctor desde Mazatlán en “Chicharrones y Carnitas Liri” en la Plazuela de Urías
Más de cinco años de noviazgo y un “guardadito” que se convirtió en inversión para emprender y construir futuro, en Urías, Susana y Héctor han convertido el trabajo en equipo en una ruta concreta hacia sus metas continuando con una tradición familiar


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La idea de trabajar como un equipo para lograr sus metas en pareja es lo que distingue a Susana y Héctor Manuel, jóvenes mazatlecos que han emprendido en la comunidad de Urías donde venden chicharrones y carnitas en la plazuela de la colonia.
Susana es vecina de Urías, su familia ha vivido siempre en este lugar donde cuentan con muchos amigos y conocidos, por lo que vio una buena oportunidad en iniciar su negocio ahí, donde las personas la reconocen y la aprecian.
La joven, de carácter amable y abierto con quienes se acercan a comprar chicharrones y carnitas, platica en entrevista con Tus Buenas Noticias, que su idea de emprender nació hace un tiempo, cuando ella y su novio Héctor decidieron que quieren casarse y formar una familia.
Los muchachos llevan más de 5 años de noviazgo, ella estudió Ciencias de la Comunicación y él trabajó desde muy joven con su abuelo, que vendía chicharrones y carnitas cerca del estadio de béisbol Teodoro Mariscal. 
Con su abuelo, Héctor aprendió todo lo que hoy pone en práctica en su negocio, pro asegura que fue con el apoyo de Susana y gracias a su persistencia que se animó a emprender.
“Yo ya sabía hacerlos y ella me dijo yo te ayudo a venderlos, yo antes era trabajador le ayudaba mi abuelo, pero ya tener un negocio y tener la responsabilidad de administrar todo eso era por lo que no me animaba y mi novia me estuvo diciendo hay que hacerlo, hasta que me animé”, platica Héctor.
Aunque al principio estaba Héctor nervioso por cómo iba a funcionar el emprendimiento, desde el principio la gente de Urías ha mostrado su apoyo gracias a la calidad del producto que los jóvenes ofrecen.
“La gente nos dice que están muy buenos los chicharrones, desde el primer día les gustaron mucho tenemos clientes que vienen una o dos veces por semana, vendemos también manteca y asientos, la manteca nos la pelean”, asegura Susana.
Un objetivo en común, el amor que los animó a emprender
Desde hace tiempo la pareja empezó a ahorrar para su boda. Susana trabaja para un equipo de futbol que juega en las canchas de la Unidad Deportiva Sahop y en la colonia López Mateos, ahí toma fotos, videos y maneja las redes sociales del club.
Por su parte, Héctor trabajaba en el negocio de su abuelo, pues él enfermó y ya no podía preparar las carnitas. 
Con sus ingresos ambos empezaron a hacer su “guardadito” para la boda, sin embargo, decidieron invertir una parte de ese recurso en su propio negocio, así nació “Chicharrones y Carnitas Liri” el 22 de diciembre de 2025.
“Quisimos emprender para ahorrar y ya empezar con nuestras cositas, nuestro negocio, ahorramos juntamos dinerito y dijimos vamos a comprar las cosas. Como yo vivo aquí, yo soy de aquí de Urías, dije aquí lo ponemos y vemos cómo nos va”, explica Susana.
A partir de entonces, todos los lunes, miércoles, viernes y sábados, Susana y Héctor madrugan para instalarse en la banqueta de la Plazuela de Urías y empezar a preparar chicharrones y carnitas.
Antes de las 6:00 am los muchachos están listos para iniciar la jornada con entusiasmo y fe en que será un día de buenas ventas.
“Al 15 para las seis ponemos el cazo, bajamos las cosas, ponemos la mesa y antes de las 8 ya están saliendo los chicharrones y después salen las carnitas. Nos ha ido bien gracias a Dios hay días buenos y otros no tan buenos, como todo, pero ahí vamos poco a poco”, asegura.
Tradición familiar, carnitas y chicharrones que conquistan paladares en Urías
Héctor se hace cargo de comprar la carne en una empresa de Urías, de cortarla y preparar todo para la venta del día siguiente. Cada mañana de trabajo es quien prepara las carnitas y chicharrones con la receta de su abuelo, que trabajó en su negocio durante 30 años. 
“Picamos la carne en casa, la traemos ya preparada para llegar poner el cazo, la aviento al cazo nada más le pongo lo que es sal y leche clavel, es la receta que me dio mi abuelo y yo lo vengo haciendo desde que él me enseñó a los 14 años y hoy tengo 28”, señala.
El joven asegura que preparar los chicharrones para que salgan en su punto tiene su secreto y en su familia, sus tíos y su propio abuelo, reconocen que gracias a su forma de trabajar “el alumno superó al maestro”.
“Le pongo la manteca y controlo la lumbre, tiene su chiste para que salgan en su punto y salgan secos, que nos salgan mantecosos que es lo que no le gusta a la gente, que muerda el chicharrón y salga manteca, yo cuido mucho que salgan secos”, explica mientras menea las carnitas que siguen en el cazo.
Con entusiasmo Susana platica que entre sus clientes de la comunidad hay quienes les consumen frecuentemente, la manteca se vende por cubetas a las tiendas o a quienes preparan frijoles puercos y por kilos a las señoras que cocinan con manteca a diario.
“A los vecinos les gustan mucho, es gente que me conoce de toda la vida y me dicen qué bueno que tienen su negocio, la comunidad es muy amigable y muy apoyadora”, dice con gusto.

La pareja ya tiene fecha para lo boda en diciembre de 2026, con su negocio quieren pagar todo los relacionado con su festejo, pero el objetivo del negocio va mucho más allá, quieren que sea su forma de vida y les permita crecer como emprendedores.
“La meta es continuar con el negocio una vez que nos casemos, este emprendimiento es para seguir adelante y poner otro punto tal vez ya que nos establezcamos bien aquí, vender en otro lado”, dice Susana.
En Urías, Susana y Héctor han convertido el trabajo en equipo en una ruta concreta hacia sus metas: un negocio nacido del amor, la persistencia y el apoyo de la comunidad.
Su historia demuestra que emprender también es cuidar la calidad, sostenerse con esfuerzo diario y abrir camino con responsabilidad compartida.
Así, “Chicharrones y Carnitas Liri” no solo prepara antojos desde muy temprano, sino que inspira, con resultados reales, la posibilidad de crecer juntos, paso a paso, rumbo a su boda y a un futuro propio.










