Cuando abrió los ojos, ya no tenía una pierna; perdió a la mujer que amaba, pero nunca dejó de luchar
Federico Coronel perdió una pierna en un accidente laboral cuando tenía 20 años. Tras caer en depresión y perder a su novia, reconstruyó su vida y hoy trabaja todos los días en La Cruz, Elota.


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La Cruz, Elota.- Un accidente mientras trabajaba en la construcción de la presa El Salto cambió para siempre la vida de Federico Coronel Martínez.
La caída de una retroexcavadora le provocó lesiones graves, la amputación de una pierna y secuelas que afectaron su habla. Sin embargo, lejos de rendirse, decidió demostrar que una discapacidad no define el destino de una persona.
Hoy, a sus 58 años, trabaja todos los días en la plazuela de La Cruz, Elota, donde ha construido una nueva vida gracias a su esfuerzo y a la voluntad de seguir adelante.

¿Quién es Federico Coronel, el hombre de Elota que sobrevivió a un accidente laboral?
Federico Coronel Martínez nació en Cosalá, pero desde niño llegó a vivir a El Bolillo, Elota. A los 20 años trabajaba en la construcción de la presa El Salto, operando maquinaria pesada, cuando sufrió un accidente que estuvo a punto de costarle la vida.
Una falla provocó que la retroexcavadora cayera a un canal de unos 20 metros de profundidad.
El accidente que le cambió la vida y le costó una pierna
La caída le provocó una fractura en el brazo derecho, que tuvo que ser reconstruido con clavos, además de un fuerte golpe en la cabeza que le dejó dificultades para hablar.
La lesión más grave fue en la pierna derecha, que quedó destrozada y tuvo que ser amputada.
Tras permanecer casi un mes hospitalizado en Mazatlán, regresó a casa para comenzar una nueva batalla: aprender a vivir con una discapacidad.
Cómo superó la depresión tras perder una pierna
Federico reconoce que después del accidente cayó en una profunda depresión. Pensó que ya no podría trabajar ni valerse por sí mismo.
Pero decidió demostrar que seguía siendo capaz de salir adelante.
"Yo tenía que valerme por mí mismo y demostrar que aún era una persona capaz", recuerda.

La historia de amor que terminó después del accidente
Antes de sufrir el accidente, Federico tenía planes de casarse. Sin embargo, durante su recuperación, su novia nunca fue a visitarlo y terminó alejándose al conocer las secuelas que le había dejado la tragedia.
Tiempo después quiso regresar, pero su padre le aconsejó seguir adelante.
"Para que te quieran por interés o por lástima, como que no", recuerda con nostalgia.
El trabajo que le permite vivir con dignidad en La Cruz, Elota
Actualmente trabaja como bolero frente al Palacio Municipal de La Cruz, donde atiende diariamente a decenas de personas.
Aunque recibe una pensión, asegura que el dinero no es suficiente para cubrir gastos como renta, alimentación y servicios, por lo que continúa trabajando todos los días.
Además, asegura que la convivencia con sus clientes y amigos hace más llevadera la jornada.

Vive con una prótesis, pero prefiere las muletas
Aunque cuenta con una prótesis, Federico prefiere desplazarse con muletas debido a las lesiones que puede provocarle el calor y la humedad.
"La vida es bonita, hay que saberla vivir. Lo que me pasó fue una prueba y aquí sigo, echándole ganas", afirma.
El mensaje de Federico para las personas con discapacidad
Después de décadas enfrentando dificultades, Federico envía un mensaje a quienes viven con alguna discapacidad.
"No por estar en estas condiciones tenemos que quedarnos acostados. También podemos ser útiles y productivos para la sociedad", expresó.
Desde aquel accidente, Federico entendió que avanzar no siempre significa hacerlo con dos pies. A veces es con una prótesis, a veces con muletas, pero siempre hacia adelante.





