El pueblo de Sinaloa que lleva más de 60 años formando músicos y presume ser un semillero de talentos
Con apenas 13 jóvenes y un maestro llegado de El Quelite, comenzó la tradición musical que convirtió a Coyotitán en uno de los principales semilleros de músicos en Sinaloa.


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Sinaloa.- En Coyotitán, la música de banda no es solamente una expresión artística; es parte de la identidad del pueblo. Durante más de 60 años, generaciones enteras han crecido entre ensayos, instrumentos y melodías que han dado fama a esta comunidad, considerada por muchos como un auténtico semillero de músicos.
Uno de los testigos de esa historia es don Carlos Mendoza, de 88 años de edad, quien recuerda con claridad cómo nació la primera agrupación musical organizada de la comunidad.
La influencia de Chuy Osuna en la música de banda de Coyotitán
Todo comenzó cuando los habitantes del pueblo escucharon que un hombre conocido como Chuy Osuna tenía conocimientos musicales y podía enseñar a leer partituras.
Ante el interés de varios jóvenes por aprender música, los padres de familia organizaron una reunión para buscar la manera de iniciar la enseñanza musical en la comunidad.
Fue entonces cuando Jesús “Chuy” Osuna, originario de El Quelite, viajó a Mazatlán para adquirir los primeros métodos de enseñanza y regresó con los libros que servirían para formar a la primera generación de músicos de Coyotitán.
“Vamos a estudiar”, recuerda don Carlos que les dijo el maestro.
Un grupo de 13 jóvenes comenzó a tomar clases en la escuela primaria del pueblo, aprendiendo poco a poco los fundamentos de la teoría musical y la lectura de notas.

Coyotitán, un pueblo que ha dado grandes talentos musicales
Los primeros alumnos avanzaron hasta donde sus conocimientos y la dificultad de los métodos se los permitieron. Llegaron hasta la lección número 41, pues las siguientes resultaban demasiado complejas para quienes apenas comenzaban.
Sin embargo, aquellos aprendizajes fueron suficientes para sembrar la semilla de la música en la comunidad y, poco tiempo después, nació la primera Banda de Coyotitán.
Con trece integrantes, la banda comenzó a presentarse en eventos y celebraciones de la región. La música empezó a convertirse en una alternativa de trabajo y una pasión para muchos jóvenes.
Con el paso de los años, algunos integrantes se casaron, otros emigraron en busca de empleo y la agrupación original terminó desintegrándose, pero el legado ya estaba sembrado.

Para don Carlos, el principal responsable de introducir la música de banda en la comunidad fue Jesús “Chuy” Osuna, quien dedicó años a la formación de nuevos músicos.
Las clases se impartían en los salones de la escuela primaria, donde decenas de jóvenes comenzaron a descubrir su talento. Con esfuerzo y perseverancia, Coyotitán se convirtió poco a poco en una cantera de músicos que más tarde formarían nuevas agrupaciones.

La tradición musical en Coyotitán: herencia familiar y comunidad
La tradición musical del pueblo ha dado origen a numerosos músicos reconocidos dentro del regional mexicano.
Entre ellos destacan Poncho Herrera, por su dominio del trombón; Efraín Osuna, trompetista y arreglista; Pedro Herrera, compositor y arreglista; el cantante El Coyote, así como Adrián Tostado, conocido como “El Tesoro”.
Muchos de ellos han formado parte de agrupaciones importantes y han llevado el nombre de Coyotitán más allá de Sinaloa.
Para muchas familias, la música se ha convertido en una tradición heredada de padres a hijos. Don Carlos recuerda que uno de sus hijos también siguió el camino musical y se especializó en el trombón.

Actualmente, Coyotitán cuenta con diversas agrupaciones, escuelas de enseñanza y numerosos jóvenes interesados en continuar aprendiendo.
La celebración del Día del Músico, cada 22 de noviembre, es una muestra del arraigo que esta actividad tiene entre los habitantes de la comunidad.
Para Carlos Mendoza no existe duda alguna sobre la importancia de su pueblo en la historia musical de la región.
“Coyotitán es el semillero de músicos”, afirma con orgullo.





