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No hay jamaica, cebada, tampoco de limón o piña, ni las aguas frescas de siempre.
En el pequeño puesto de David Verduzco, instalado frente a la gasolinera de Soriana Barrancos, los clientes llegan buscando una horchata con café, una limonada con blueberry, un agua de mazapán, una fresa cremosa, una de taro o una refrescante mezcla de pepino con limón.
Son aguas gourmet que han comenzado a llamar la atención de quienes buscan algo diferente para refrescarse en Culiacán.
David Verduzco y su apuesta por sabores innovadores

Pero hace apenas unos días, todo pudo terminar antes de comenzar.
David tiene 21 años y había instalado su negocio en otra zona de la ciudad. Las ventas no llegaban, la inversión comenzaba a agotarse y sentía que el sueño de emprender se le escapaba de las manos.
"Me quedaba una semana de inversión. Dije: me voy a poner en Barrancos y, si no funciona, pues ni modo", comparte para Tus Buenas Noticias.
Aquella decisión cambió su historia. Hoy, apenas una semana después de instalarse en el estacionamiento de Mi Plaza Barrancos, ya hay personas que hacen fila para probar sus originales bebidas.
La idea nació de una pregunta muy sencilla. Si en Culiacán abundan los puestos de jamaica y horchata, ¿por qué no ofrecer algo distinto?
Así comenzaron las pruebas hasta encontrar combinaciones poco comunes que hoy se han convertido en las favoritas de sus clientes:
horchata con café para quienes disfrutan los sabores intensos; agua de mazapán para los amantes de ese tradicional dulce mexicano; limonada con blueberry para quienes buscan algo refrescante y diferente; además de fresa cremosa, pepino con limón y taro.
"Quería vender algo diferente”, y lo consiguió.
Cada vaso refleja su deseo de innovar en un producto tan cotidiano como el agua fresca. Detrás del negocio también está Alma Gisela Bermúdez, su esposa. Juntos preparan las bebidas desde temprano, atienden a los clientes y trabajan para sacar adelante a su hijo de dos años.
El impacto de TikTok en el negocio de aguas frescas

Aunque apenas terminó la preparatoria, David asegura que toda su vida ha trabajado. Ha sido mesero, vendedor y desde niño buscaba cualquier oportunidad para ganar dinero.
"Cuando era niño vendía de todo: tazos, trompos, lo que se pudiera", cuenta entre risas al recordar aquellas experiencias infantiles.
Esa facilidad para las ventas hoy se combina con otra de sus pasiones: las redes sociales. Convencido del poder de TikTok, comenzó a compartir videos bajo el nombre Emprendiendo Culiacán, una página donde busca motivar a otros jóvenes a crear sus propios negocios.
"Si vas a emprender, métete a las redes sociales. Ahí es donde la gente te conoce", recomienda.
Las aguas gourmet son apenas el primer proyecto de varios que sueña desarrollar. Su propósito es que Emprendiendo Culiacán se convierta en una plataforma donde más jóvenes descubran que sí es posible abrirse camino con una buena idea y muchas ganas de trabajar.
Las jornadas empiezan desde temprano con la preparación de cada bebida y terminan cuando se vende el último vaso. El trabajo es intenso, pero cada cliente que regresa le confirma que valió la pena insistir cuando todo parecía perdido.
La historia detrás del éxito de las aguas frescas en Culiacán
Hace unos días estaba a punto de guardar su mesa y renunciar al proyecto.
Hoy, mientras observa cómo se forma una fila frente a su puesto, entiende que la mejor receta no fue la del agua de mazapán ni la de la limonada con blueberry. Fue atreverse a hacer algo diferente y descubrir que, cuando una idea nace con pasión y constancia, los sueños también se sirven bien fríos.









