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Culiacán, Sinaloa. - Hay personas que iluminan la vida de los demás sin necesidad de ver la luz. Una de ellas es Gustavo Arnulfo Ruiz Ruiz.
Cada tarde, cuando el sol empieza a ocultarse y las luces de los automóviles iluminan el bulevar de Las Minas, mejor conocido como la Calle Ancha, en la colonia CNOP, instala una pequeña mesa donde acomoda conservas, coricos, cocadas, cacahuates, jamoncillos, gomitas y otros productos regionales.

Gustavo encontró luz donde otros ven oscuridad
No busca compasión; solo una oportunidad para ganarse la vida con el fruto de su trabajo. Quien se acerca a su mesa no solo encuentra dulces y sabores tradicionales de Sinaloa, sino el ejemplo de un hombre que decidió que perder la vista nunca significaría perder la esperanza.
En ocasiones, a su lado está su sobrinita Marely, cuya alegría y entusiasmo ayudan a anunciar los productos. Su compañía recuerda que el cariño de la familia también puede convertirse en una fuerza para seguir adelante.
Detrás de esa mesa hay una historia de pérdida, adaptación y perseverancia. "Soy una persona sencilla, alegre, muy platicadora. Me gusta tener amigos", compartió Gustavo.
Desde niño padeció glaucoma, una enfermedad que daña progresivamente el nervio óptico y que representa una de las principales causas de ceguera irreversible. Primero perdió la visión de un ojo; después conservó apenas un poco de luz, hasta que hace más de siete años dejó de ver por completo.

"El doctor me explicó que fue como cuando se funde un foco. Esa luz ya no volvió."
Durante años trabajó en cocinas de restaurantes, un oficio que disfrutaba profundamente. Cuando perdió la vista creyó que muchas puertas se cerrarían, pero descubrió que la voluntad puede abrir otras nuevas.
"Me ayudó mucho haber visto. Hoy puedo imaginar cómo son las cosas."
Con el tiempo aprendió a desenvolverse de otra manera y a confiar mucho más en su oído.
"Si se me cae una moneda, la encuentro. Mucha gente me dice que parece que miro, pero simplemente aprendí a escuchar mucho mejor."
Hoy se desplaza en transporte público y enfrenta obstáculos que muchas personas pasan por alto: banquetas en mal estado, alcantarillas abiertas y negocios que invaden las aceras. Aun así, no pierde el buen humor.
"Los maniquíes parece que nos meten el pie", comentó entre risas, una frase que refleja los desafíos cotidianos que aún enfrentan las personas con discapacidad visual.
Luego agregó con serenidad: "Falta mucha cultura de inclusión... pero aquí seguimos echándole ganas a la vida."

Encontrar empleo fue otro desafío. Al perder la vista también descubrió lo difícil que resulta para una persona con discapacidad visual encontrar un empleo. En lugar de rendirse decidió crear su propia oportunidad.
"No es fácil conseguir trabajo. Quería sentirme útil y demostrar que una discapacidad no limita nuestros sueños."
Así nació Los Poca Luz, un nombre que suele arrancar sonrisas, pero que resume toda su historia y la forma en que decidió enfrentar la vida.
"No tengo luz en los ojos, pero sí tengo la luz del de arriba, que siempre me guía".
Hace más de cinco años comenzó a vender productos regionales y creó un logotipo con la imagen de una persona con bastón acompañada de un perro guía. Más que un diseño, representa con orgullo quién es, la fortaleza que lo caracteriza y el camino que ha recorrido para construir una nueva oportunidad.
Cada producto que vende pasa primero por sus manos. Él mismo compra la mercancía al mayoreo, la pesa y la empaca cuidadosamente.
En su mesa pueden encontrarse sabores de todo Sinaloa: conservas de papaya de Cosalá, coricos de Mocorito, bombones con coco de Mazatlán, además de cocadas, pipitorias, pistaches, nueces, jamoncillos, viejitas, papas naturales y gomitas.

También recibe pedidos a través de Facebook (Gustavo Ruiz) y TikTok (Gustavo Ruiz 3), donde ofrece servicio a domicilio y servicio de Candy Bar para eventos sociales.
Desde hace cinco meses de lunes a sábado instala su puesto de 7:00 a 10:00 de la noche sobre el bulevar de Las Minas, esquina con avenida 21 de Marzo, junto al negocio Todo a 50.
Eligió ese horario porque la intensidad de la luz del día aún le provoca molestias a consecuencia de la enfermedad que le hizo perder la vista. Mientras muchos concluyen su jornada, para Gustavo la suya apenas comienza.
Hace algunos meses las ventas disminuyeron cuando ofrecía sus productos cerca del Parque Culiacán 87. Entonces la solidaridad tocó a su puerta.
Efrén López, propietario del negocio Todo a 50, le ofreció un espacio para instalar su mesa.
"Le agradezco mucho porque me apoyó para establecerme aquí."
Ese gesto de solidaridad no solo le dio un nuevo espacio para vender. También le devolvió la tranquilidad de seguir trabajando y le recordó que una mano amiga puede cambiar el rumbo de una vida.

Pero si existe una razón que lo impulsa a salir cada noche, esa tiene nombre: Denisse, su hija. Cada venta representa un paso más para ayudarla a estudiar.
"Quiero que estudie. Esa es la mejor herencia que puedo dejarle."
Por eso, cada venta tiene un significado especial.
"No importa si es la primera o la última del día. Todas son una bendición", asegura con gratitud. Más que vender, disfruta conversar con las personas y le emociona descubrir que muchos clientes regresan solo para saludarlo o preguntar dónde estará instalado.

Aunque ha logrado salir adelante, todavía sueña con tener un punto fijo de venta, similar a los puestos ubicados alrededor de Catedral, donde le gustaría ofrecer tacos, quesadillas y otros alimentos, retomando la experiencia que adquirió en las cocinas donde trabajó durante años.
Sin embargo, su mayor sueño no termina en su propio negocio. Imagina un espacio donde otras personas con discapacidad también puedan vender sus productos y demostrar todo lo que son capaces de hacer.
"Hacer una red de apoyo... que todos nos ayudemos."
Perdió la vista, no la esperanza: Gustavo ilumina su camino
A quienes atraviesan una situación similar les deja un mensaje lleno de esperanza: "Nunca se rindan. Sí hay tropiezos, golpes y caídas. Hay momentos en que uno se desanima, pero con fe, esfuerzo y perseverancia todo se puede lograr."
También anima a quienes desean emprender a dar el primer paso, aunque comiencen con muy poco. Porque, asegura, los grandes proyectos no nacen del dinero, sino de la decisión, el esfuerzo y las ganas de salir adelante.

Antes de despedirse, Gustavo hace una petición tan sencilla como valiosa a la sociedad:
"Cuando vean a una persona con discapacidad visual, sean empáticos. A veces comprar un producto, brindar orientación o ayudar a cruzar una calle puede hacer una gran diferencia”.
Porque, para Gustavo, la discapacidad nunca ha definido el talento, la capacidad ni los sueños de una persona.
Quizá por eso Los Poca Luz es mucho más que el nombre de un emprendimiento. Es el reflejo de un hombre que decidió convertir la adversidad en una oportunidad para vivir con trabajo, dignidad y esperanza.
Y si alguna tarde pasas por el bulevar de Las Minas, esquina con avenida 21 de Marzo, en la colonia CNOP, detente unos minutos. Tal vez regreses a casa con unos coricos, una cocada o una conserva. Pero, sobre todo, volverás con la certeza de que la verdadera luz no siempre entra por los ojos; muchas veces nace del corazón de quienes eligen levantarse cada día para transformar las dificultades en oportunidades e inspirar a los demás con su ejemplo.
Apoya a Gustavo y disfruta los sabores de Sinaloa con Los Poca Luz
Visita a Gustavo Arnulfo Ruiz Ruiz en su puesto de Los Poca Luz, ubicado en el bulevar de Las Minas (Calle Ancha o bulevar del Tianguis Huizaches), esquina con avenida 21 de Marzo, en Culiacán. Atiende de 7:00 de la tarde a 10:00 de la noche.
Encuentra una gran variedad de productos regionales como conservas de papaya de Cosalá, coricos de Mocorito, bombones con coco de Mazatlán, cocadas, jamoncillos, pepitorias, cacahuates, pistaches, nueces, mazapanes, gomitas enchiladas y papas naturales.
Además, Los Poca Luz lleva sus sabores hasta tus celebraciones con servicio de Candy Bar para fiestas, reuniones y eventos especiales, así como entrega a domicilio.
Para pedidos y más información puedes contactarlo en Facebook: Gustavo Ruiz, TikTok: Gustavo Ruiz 3, o a los teléfonos 667 211 7117 y 667 274 9017.







