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Altata, Navoalto, Sinaloa. Lo que comenzó como un esfuerzo para dar empleo y visibilidad al trabajo de mujeres dedicadas al cultivo de ostión hoy se ha convertido en un movimiento que está cambiando la historia de la acuacultura en Sinaloa. Organizadas bajo el programa Ostricultoras Sinaloenses, decenas de productoras han logrado posicionarse como ejemplo nacional de emprendimiento femenino en una actividad tradicionalmente dominada por hombres.

Al frente de esta iniciativa se encuentra Analai Valenzuela Higuera, gerente de COPEMBI A.C. y coordinadora del programa, quien explica que el proyecto nació en 2022 con un propósito muy claro: reconocer el trabajo que durante años realizaron las mujeres en silencio dentro del sector pesquero y acuícola. 

Analai Valenzuela Higuera coordina un programa que ha dado visibilidad nacional al trabajo de las mujeres productoras de ostión en Sinaloa
Analai Valenzuela Higuera coordina un programa que ha dado visibilidad nacional al trabajo de las mujeres productoras de ostión en Sinaloa

"Siempre estuvieron ahí, acompañando a sus familias, trabajando en la pesca, pero permanecían invisibles. Hoy queremos que México conozca quiénes son y todo lo que aportan", señala.


Un proyecto que nació para hacer visibles a las mujeres del mar

El programa surgió luego de identificar que las mujeres en general y las mujeres indígenas en particular, comenzaban a ser consideradas prioritarias en diversos programas públicos. A partir de esa oportunidad, COPEMBI impulsó la creación de una red de productoras de ostión que pudiera acceder a apoyos, capacitación y espacios de representación.

En 2023 lograron que cinco mujeres fueran beneficiadas por primera vez con motores marinos a través de la Secretaría de Pesca y Acuacultura de Sinaloa, un hecho inédito para las ostricultoras del estado. Sin embargo, el camino no fue sencillo. Durante 2024 y 2025 las solicitudes para obtener recursos destinados a la adquisición de “semilla” de ostión quedaron sin presupuesto, situación que redujo considerablemente la producción. Lejos de abandonar el proyecto, las productoras decidieron fortalecer su organización.

Las cooperativas de mujeres productoras promueven una actividad que combina conservación ambiental, emprendimiento y bienestar para sus familias
Las cooperativas de mujeres productoras promueven una actividad que combina conservación ambiental, emprendimiento y bienestar para sus familias

Reconocimiento y desafíos de las ostricultoras sinaloenses

Un momento decisivo llegó en octubre de 2025, durante el Primer Encuentro Nacional de Mujeres de la Pesca y la Acuacultura realizado en Campeche. Ahí, Analai Valenzuela expuso la problemática que enfrentaban las ostricultoras sinaloenses: la falta de recursos para continuar produciendo pese a contar con un programa exitoso y con mujeres plenamente organizadas.

La gestión dio resultados. En diciembre del mismo año fueron aprobadas alrededor de 35 solicitudes para la entrega extraordinaria de “semilla” de ostión, permitiendo reactivar la producción y dar un nuevo impulso al programa. 

"Fue el mejor cierre de año que pudimos tener. En enero iniciamos con mucha fuerza porque ya sabíamos que nuestro trabajo estaba siendo escuchado", recuerda.


Mujeres de Ahome, Navolato y El Dorado impulsan cooperativas que generan ingresos familiares mediante el cultivo responsable de ostión
Mujeres de Ahome, Navolato y El Dorado impulsan cooperativas que generan ingresos familiares mediante el cultivo responsable de ostión

Un premio que abrió puertas

El crecimiento del proyecto fue tan acelerado que en junio de este año Ostricultoras Sinaloenses obtuvo el tercer lugar nacional en el Premio de Pesca y Acuacultura Sustentables, dentro de la categoría de Acuacultura Rural. Más allá del reconocimiento, el galardón significó un cambio de rumbo.

A partir de ese momento surgieron colaboraciones con especialistas, instituciones académicas y organizaciones nacionales interesadas en documentar el modelo sinaloense de producción sustentable.

Entre ellas destacan publicaciones especializadas en acuacultura, investigaciones del Tecnológico de Monterrey y proyectos impulsados por organismos dedicados al desarrollo ambiental, además de medios de comunicación.

"Nos dimos cuenta de que sí vale la pena mostrar lo que hacemos. Hoy muchas personas conocen el trabajo que hay detrás de cada ostión que llega a la mesa del consumidor", afirma Valenzuela.


El reconocimiento nacional obtenido por las Ostricultoras Sinaloenses destaca el esfuerzo de mujeres que transforman la acuacultura con organización y perseverancia
El reconocimiento nacional obtenido por las Ostricultoras Sinaloenses destaca el esfuerzo de mujeres que transforman la acuacultura con organización y perseverancia

El camino hacia la sustentabilidad en la producción de ostión

Actualmente las ostricultoras trabajan en cooperativas ubicadas en lagunas y bahías de los municipios de El Dorado, Navolato y Ahome, donde participan mujeres y otras organizaciones identificadas como mujeres indígenas. Su producción no solo representa una fuente de ingresos, sino también una alternativa que ha fortalecido la economía familiar y reducido la migración laboral.

En entrevista para Tus Buenas Noticias, Analai comenta que comunidades de Ahome, por ejemplo, varias familias dejaron de separarse porque los hombres ya no tuvieron que emigrar hacia Estados Unidos al encontrar en la ostricultura una actividad rentable durante gran parte del año.

En Navolato ocurre algo similar: después de la temporada fuerte de captura de camarón, que a veces solo dura unas 3 semanas, muchas familias concentran sus esfuerzos en el cultivo de ostión, actividad que genera ingresos constantes.

Las ostricultoras sinaloenses trabajan para abrir nuevos mercados y obtener un precio justo por cada pieza de ostión que producen
Las ostricultoras sinaloenses trabajan para abrir nuevos mercados y obtener un precio justo por cada pieza de ostión que producen

Un cultivo sustentable con gran potencial

La producción de ostión se desarrolla bajo principios de sustentabilidad económica, ambiental y social. Las productoras comercializan cada pieza entre cinco y diez pesos, dependiendo de su tamaño, lo que permite obtener ingresos para cubrir las necesidades familiares.

Aunque la sobrevivencia promedio del cultivo ronda el 30 por ciento, la actividad continúa siendo rentable para quienes la desarrollan, aun enfrentando la falta de apoyos, mercados limitados y precios poco competitivos.

Además, Sinaloa cuenta con cuatro cuerpos de agua clasificados con reconocimiento federal de condiciones óptimas para producir ostión de calidad internacional. No obstante, las productoras enfrentan un importante obstáculo: la ausencia de una planta certificada para exportar directamente al mercado estadounidense, pese a que existen zonas con el potencial necesario para hacerlo.

La organización de mujeres acuacultoras ha permitido gestionar apoyos, capacitación y mayor reconocimiento para el sector ostrícola femenino
La organización de mujeres acuacultoras ha permitido gestionar apoyos, capacitación y mayor reconocimiento para el sector ostrícola femenino

Empoderamiento que transforma comunidades

Para las integrantes del programa, el mayor logro no ha sido únicamente producir más ostión, sino ganar reconocimiento.

Muchas de ellas, acostumbradas durante años a permanecer detrás del trabajo de sus familias, hoy representan a sus cooperativas, participan en encuentros nacionales y promueven su actividad mediante redes sociales.

"Se sienten realizadas, orgullosas y capaces. Siempre hicieron este trabajo, pero ahora la sociedad puede conocerlo y valorarlo", expresa Analai.


Ese empoderamiento también ha llegado al ámbito legislativo. Gracias a la organización de las ostricultoras fue presentada una iniciativa para modificar la Ley de Pesca Sustentable, con el objetivo de incorporar apoyos específicos de capacitación y equipamiento para mujeres del sector, propuesta que ya fue aprobada y se encuentra en proceso de publicación oficial.

Una alianza que apenas comienza

El siguiente paso será fortalecer la organización de mujeres productoras del mar en todo el país. Las ostricultoras sinaloenses ya colaboran con grupos de Baja California Sur y otras entidades para organizar el primer encuentro nacional de mujeres dedicadas al cultivo de ostión.

Su objetivo es compartir experiencias, fortalecer cadenas de comercialización, impulsar mejores precios y demostrar que las mujeres también están transformando el sector pesquero y acuícola mexicano.

"Queremos que sepan que existimos, que producimos, que somos sustentables y que somos capaces de transformar nuestras comunidades desde el mar", concluye Analai Valenzuela.

Preguntas y respuestas
Juan Francisco Sotomayor
Juan Francisco Sotomayor

Licenciado en Ciencias de la Comunicación. Periodista de Sinaloa, México, con énfasis en Periodismo Constructivo, ganador de diversos reconocimientos, entre ellos: Premio Estatal de Periodismo Sinaloa, 1996, 1998, 2000, 2001, 2002, 2003; Premio Nacional “Reconocimiento a la Conservación de la Naturaleza 2012”, CONANP; y Premio Lince Profesionista del Año 2018, por la Universidad Autónoma de Occidente.

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