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Culiacán, Sinaloa.- Lo que comenzó con poca carne y muchas ganas de salir adelante, hoy es una taquería reconocida en el sector Humaya por su ingrediente estrella: la ubre de res preparada al tradicional estilo de brochetas al carbón.
Hace 27 años, José Ramón Salcido Audelo decidió emprender después de haber aprendido el oficio durante varios años como empleado en una taquería de tradición.

Con la experiencia adquirida y la confianza de clientes que ya conocían su trabajo, inició su propio camino bajo un nombre que hoy es ampliamente identificado en el sector Humaya: Tacos El Brochetas.
Un sello que nació de una técnica tradicional
El apodo de "El Brochetas", explica, surgió por la técnica con la que asa la carne utilizando varillas de acero inoxidable, un estilo inspirado en una receta originaria de Guadalajara.
Ese método, sumado a la preparación de la ubre —una carne cocida y posteriormente asada, reconocida por su suavidad—, se convirtió en la especialidad del negocio y en el motivo por el que muchos clientes regresan una y otra vez.
Actualmente, además de tacos de asada, tripa y ubre, el menú incluye quesadillas, vampiros, planchadas y órdenes, ofreciendo opciones para distintos gustos.
Crecer paso a paso
Antes de establecerse sobre el bulevar Enrique Cabrera, a unos metros del cruce con Enrique Félix Castro, José Ramón trabajó durante una década en un pequeño espacio cercano al Banco del Bajío, ahí en el sector Humaya.
Conforme aumentó la clientela decidió rentar un local donde las familias pudieran comer con mayor comodidad.
Hoy suma 16 años en esa ubicación, a un costado de la secundaria Stase, donde diariamente recibe a vecinos y clientes que ya consideran la taquería una parada obligada.

Un negocio construido entre dos
A sus 54 años, José Ramón continúa atendiendo personalmente el negocio junto con su esposa, Angélica Otañez, con quien comparte 30 años de matrimonio.
Ambos abren todos los días desde las 7:00 de la mañana hasta las 2:00 de la tarde, convencidos de que la constancia ha sido la clave para mantenerse vigentes, incluso en periodos económicos difíciles.
Originario de Cosalá, “El Brochetas” llegó a Culiacán siendo adolescente y encontró en el trabajo una oportunidad para construir un proyecto de vida que hoy sigue fortaleciendo con la misma disciplina del primer día.
Para José Ramón, vender tacos dejó de ser solamente un oficio.
"Ya lo agarro como un deporte", comenta entre sonrisas, convencido de que mantenerse activo y seguir atendiendo a sus clientes es la mejor manera de enfrentar cualquier desafío.
















