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Para Ti

Hay negocios que sobreviven porque venden un buen producto. Y hay otros que permanecen porque se convierten en parte de la historia de una ciudad.

Tacos Dorados La Ejidal pertenece a ese segundo grupo.

En el sector que antes todos conocían como La Ejidal y que hoy forma parte del fraccionamiento Los Pinos, el aroma de los tacos dorados de papa lleva más de seis décadas reuniendo a familias enteras alrededor de una receta que ha pasado de generación en generación.

La historia de Tacos Dorados La Ejidal en Culiacán

Alberto Gutiérrez Cristerna está al frente de esta tradición de deliciosos tacos de papa en Los Pinos. Fotos: Lino Ceballos.
Alberto Gutiérrez Cristerna está al frente de esta tradición de deliciosos tacos de papa en Los Pinos. Fotos: Lino Ceballos.

Al frente del negocio está Alberto Gutiérrez Cristerna, de 42 años, quien representa la tercera generación de una tradición iniciada por su abuelo, Demesio Cristerna, hace más de 60 años.

“Es un negocio familiar. Ya tiene una antigüedad de más de sesenta años. Nosotros continuamos con este legado”, cuenta para Tus Buenas Noticias Alberto mientras supervisa la cocina, la fritura y cada plato que sale a la mesa.


Su abuelo comenzó vendiendo tacos en una carretita sobre el bulevar Emiliano Zapata, esquina con Lázaro Cárdenas. Con el tiempo el negocio se trasladó a otra esquina del mismo sector y, hace alrededor de quince años, llegó al punto donde permanece actualmente.

Aunque la dirección cambió, la esencia sigue siendo la misma: los tacos dorados de papa originales, servidos con repollo, pepino, cebolla y queso, tal como muchas familias de Culiacán los recuerdan desde la infancia.

Alberto Gutiérrez Cristerna y su legado familiar

Alberto Gutiérrez lleva consigo el legado de su abuelo Demesio Cristerna, quien le enseñó la receta de estos famosos tacos de Culiacán.
Alberto Gutiérrez lleva consigo el legado de su abuelo Demesio Cristerna, quien le enseñó la receta de estos famosos tacos de Culiacán.

Alberto no alcanzó a ver a su abuelo empujando la carretita, pero sí trabajó junto a él en la cocina. Ahí aprendió el oficio y, sobre todo, la responsabilidad de mantener intacto un sabor que para muchos forma parte de su memoria.

“Siento mucho orgullo y siempre lo hacemos con amor, tratando de que sea la misma calidad”, dice con una voz cargada de dicha.


La receta llegó a sus manos directamente de su abuelo. Después de él, la tradición pasó por su madre, quien desde niña ayudó en el negocio familiar y trabajó durante años a su lado, hasta que hace poco más de un año decidió retirarse.

“Mi mamá trabajó aquí conmigo mucho tiempo. Ahora estamos mi esposa, los trabajadores de confianza y yo. Yo tengo que estar al pendiente de que todo sea lo mismo”, explica.


Esa vigilancia cotidiana comienza temprano. Aunque el servicio inicia a las ocho de la mañana, el trabajo arranca una hora antes. Todo se prepara ahí mismo, como antes se hacía en la cocina de la casa de la abuela, desde donde llevaban los alimentos varias cuadras hasta el puesto original.

Con los años, Alberto añadió una propuesta propia: tacos dorados de papa con ceviche de camarón cocido, crudo o mixto, además de camarones cocidos como complemento. Sin embargo, el corazón del negocio sigue siendo el mismo taco sencillo que ha acompañado a miles de culichis durante décadas.

Lo que más disfruta no es la venta del día, sino los encuentros con quienes crecieron comiendo ahí.

“A veces llega una persona de 65 años y nos dice: ‘Yo me acuerdo cuando mi papá me traía de chiquito agarrado de la mano’. Eso nos llena de orgullo y nos da más motivación para seguir adelante”, comparte.


La receta que ha unido a generaciones en Culiacán

Aunque los taquitos tradicionales son los favoritos de los clientes, también hay otras opciones con camarón y con ceviche. Fotos: Lino Ceballos.
Aunque los taquitos tradicionales son los favoritos de los clientes, también hay otras opciones con camarón y con ceviche. Fotos: Lino Ceballos.

En una ciudad donde muchos negocios cambian de nombre, de dueño o desaparecen con el tiempo, Tacos Dorados La Ejidal ha logrado algo poco común: mantenerse como un punto de referencia para varias generaciones. Padres que fueron llevados por sus padres ahora llegan con sus propios hijos y nietos buscando el mismo sabor.

Esa es la verdadera medida de una tradición. No solo la cantidad de años que ha permanecido abierta, sino la cantidad de historias familiares que caben dentro de un taco dorado de papa.

Y mientras Alberto siga cuidando que cada tortilla se fría igual que hace más de sesenta años, La Ejidal seguirá teniendo un lugar donde el pasado todavía sabe igual que siempre.

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Preguntas y respuestas
Jacqueline Sánchez Osuna
Jacqueline Sánchez Osuna

Jacqueline Sánchez Osuna. Licenciada en Ciencias de la Comunicación y periodista sinaloense con 22 años de trayectoria. Desde 2020 forma parte de la primera generación de periodistas en América Latina especializada en Periodismo Constructivo. Su trabajo se centra en el Periodismo de Paz y Proximidad, documentando historias que visibilizan soluciones, fortalecen el tejido social y ponen en el centro a las personas y sus comunidades.

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