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El olor de la carne asándose marca, desde hace más de cinco décadas, el ritmo de una misma historia sobre la calle Independencia de Eldorado.
Ahí, a un costado de la comandancia municipal, Mario Efrén Moreno Ríos, a quien todos conocen como "El Hermano", sigue al frente de Taquería Moreno, el negocio que sostiene desde hace más de cinco décadas.
La vida no le dio tregua desde niño. Al quedar huérfano de padre, y siendo el mayor de cuatro hermanos, tuvo que asumir junto a su madre la responsabilidad de continuar el negocio que sus padres habían iniciado. Lo que pudo ser una carga se transformó en vocación y el sustento de toda su familia.

Con amor y sacrificio formó hijos profesionistas
Después de 51 años frente al comal, Mario mira con orgullo el fruto de tanto trabajo: sus cinco hijos se formaron profesionalmente gracias a la taquería.
Una es jefa de enfermeras en Tijuana, otra es doctora, una más es maestra en la Ciudad de México, su hijo estudió mercadotecnia y hoy lo acompaña en el negocio, y la menor cursó gastronomía.
Fue un negocio que alcanzó para darle estudio a todos mis hijos", cuenta con satisfacción para Tus Buenas Noticias.
Detrás de esta historia está también su esposa, a quien conoció cuando ella tenía apenas 14 años y él 16, y a quien describe como "la fuerza que hemos tenido para seguir adelante".

Juntos han visto transformarse Eldorado. El viejo mercado sin techo, las calles sin pavimento, y una comunidad que, asegura, ha encontrado en su taquería un punto de encuentro entre generaciones.
El sabor de sus tacos, su sello característico

Clientes de El Higueral, Las Arenitas, El Conchal y del propio Eldorado han visitado su carreta durante décadas, muchos de ellos convertidos ya en amigos entrañables, e incluso algunos hijos de antiguos clientes hoy siguen visitando el negocio.
Procuramos la amistad de ellos", dice Mario, para quien ese vínculo humano vale más que cualquier ganancia económica.
Pese a los retos actuales para el comercio local y a no contar con una pensión, Mario y su esposa no piensan en el retiro. Prefieren seguir de pie frente al negocio que los vio nacer como familia, atendiendo a "esos clientes, esos amigos" que siguen llegando cada día. Como él mismo lo resume:
dejar de trabajar, la verdad me aburriría".
Cincuenta y un años después, Taquería Moreno sigue siendo mucho más que un negocio de tacos: es testimonio vivo de que el esfuerzo, la unión familiar y el cariño por la gente pueden convertirse en un legado que trasciende generaciones.









