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Culiacán, Sinaloa.- A veces, encontrar el camino no significa descubrir algo completamente nuevo, sino volver a aquello que nos hacía felices cuando éramos niños.

Para Mariana, ese reencuentro comenzó con colores, telas, nudos, hilos y una necesidad muy profunda de volver a crear.

Hoy, esa búsqueda tiene un nombre: Corazón de Caracol, un espacio de creatividad, arte y conciencia donde realiza piezas artesanales de macramé y crochet, además de compartir talleres para quienes quieren crear con sus propias manos.

Su amor por el arte comenzó viendo a su mamá, María Verónica, coser, tejer y crear diferentes objetos. De ahí nació también una facilidad para convertir materiales sencillos en algo nuevo.

A los cinco años hizo un pequeño osito de foami, su primera manualidad, para su papá, quien necesitaba un lugar para colocar sus notas:

“Yo le voy a solucionar la vida”, pensó la pequeña Mariana, que ya desde esa edad mostraba una inclinación por encontrar soluciones desde la creatividad. Y esa misma creatividad la llevaría a su carrera.


A través de sus piezas hechas a mano, Mariana comparte una parte de su historia y su gusto por crear.
A través de sus piezas hechas a mano, Mariana comparte una parte de su historia y su gusto por crear.

Un cambio de perspectiva

Mariana estudió Ingeniería en Innovación y Diseño en la Universidad Panamericana, una carrera que eligió por su lado creativo y por la cual trabajó desde preparatoria para obtener una beca del 90% que le permitió estudiar en Guadalajara.

Después llegó el mundo laboral. Trabajó en empresas manufactureras y varios años en Cisco, donde se desempeñó como líder de proyectos.

Fue una etapa que le dejó aprendizajes, estructura y experiencia, pero con el tiempo comenzó a sentir que algo no encajaba:

“Ya no le encontraba sentido a estar trabajando en automático”, recuerda.


Regresó a Culiacán y comenzó un proceso personal en el que poco a poco volvió a acercarse a aquello que siempre había disfrutado: crear.

Su mamá la animó a entrar a clases de corte y confección y, aunque al principio le costaba, cada proyecto terminado representaba una pequeña victoria.

Después llegaron los tutoriales, las telas, las primeras prendas y diferentes espacios de aprendizaje. También encontró en la filosofía, la introspección y la exploración personal, herramientas para entenderse mejor.

Corazón de Caracol nació como un proyecto personal y hoy es también un espacio para aprender, crear y compartir.
Corazón de Caracol nació como un proyecto personal y hoy es también un espacio para aprender, crear y compartir.

Durante ese tiempo comenzó a confeccionar ropa para bebés y así nació su primer emprendimiento, Caracolito Bebé.

El nombre nació del cariño de su hermana Carolina por una canción infantil sobre un caracolito y al hacer un juego de palabras con su propio nombre… pero también guardaba una historia más íntima: el recuerdo de un sobrino que esperaban con ilusión y que, tristemente, no pudo llegar a nacer.

Aquella pérdida simbolizaba mucho para ellos y buscaban honrar esa memoria de la mejor forma posible.

Sin embargo, tiempo después, Mariana y su familia tuvieron que enfrentar otra pérdida que marcaría su vida, ya que durante la pandemia falleció su papá, Ricardo Gallegos, un hombre que durante años impartió clases y cursos sobre ética, valores y desarrollo humano.

Después de su partida, Mariana encontró una manera de permanecer cerca de su legado. Continuó apoyando a su mamá en los cursos de valores que ofrecía para una empresa, acompañándola en una labor que también le permitía mantener presente mucho de lo que su padre había sembrado en ellas.

Fue una etapa difícil, pero también de reconstrucción, donde poco a poco Mariana comenzó a encontrar en el trabajo creativo un espacio para volver a conectar consigo misma.

Con el tiempo, Caracolito empezó a cambiar; Mariana quería crear desde sus propias ideas, explorar nuevas formas de expresión y, sobre todo, abrir ese proceso para compartirlo con otras personas.

Entre creaciones y talleres, Mariana busca que más personas descubran la libertad y la alegría de crear con sus propias manos.
Entre creaciones y talleres, Mariana busca que más personas descubran la libertad y la alegría de crear con sus propias manos.

Un sueño que creció con ella

Así fue tomando forma Corazón de Caracol.

El nombre representa para ella un universo donde convergen el mar, el cielo, la tierra, la creatividad y la introspección. El caracol también simboliza protección y la posibilidad de entrar en las profundidades para después volver a salir.

La estrella que acompaña su identidad representa además su conexión con el cielo y con aquellas historias de mitología que su papá le contaba desde niña.

Pero sus talleres van mucho más allá... Para Mariana, crear también significa aprender que en la vida uno se puede equivocar, volver a empezar y descubrir que no todo tiene que salir perfecto.

Esa es justamente la filosofía que quiere transmitir: una libertad donde cada persona pueda experimentar y descubrir de qué es capaz.

Su sueño ahora es tener un estudio que funcione como taller y galería, pero mientras ese sueño se construye, Corazón de Caracol continúa creciendo a su propio ritmo, ya que Mariana ha comenzado a impartir talleres de los cuales se puede obtener información a través de su instagram @corazondecaracolmx

Corazón de Caracol es la marca con la que Mariana comparte sus creaciones hechas a mano y su pasión por despertar la creatividad.
Corazón de Caracol es la marca con la que Mariana comparte sus creaciones hechas a mano y su pasión por despertar la creatividad.

Y si pudiera darle un consejo a quienes todavía no encuentran su camino, sería algo que ella también aprendió a hacer: escucharse, experimentar y conocer nuevos espacios.

“Es importante que sepamos que hay espacios donde uno puede reconectar consigo mismo para saber de lo que somos capaces”, reflexiona.


Porque quizá crear no se trata solamente de hacer algo bonito con las manos. También puede ser una manera de mirarse, reconocerse y decirse: esto soy, esto puedo hacer y esto quiero compartir con el mundo.

Ese es, para Mariana, el verdadero corazón de su caracol.

Productos que vende Corazón de Caracol: 

  • Piezas textiles
  • Accesorios hechos a mano
  • Productos personalizados
  • Artículos de decoración
  • Kits creativos
  • Regalos personalizados
  • Atrapasueños
  • Espejos
  • Lámparas 

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    Victoria Herrera
    Victoria Herrera

    Soy licenciada en letras especializada en lingüística, con enfoque en didáctica, egresada de la Universidad Autónoma de Sinaloa en 2019. Actualmente cuento con conocimientos en economía, cultura general y literatura. Soy una persona alegre, comprometida, creativa y que puede analizar cualquier situación para encontrar una solución rápida y eficaz. Tras cinco años de experiencia en el mundo periodistico hoy día laboro para Tus Buenas Noticias en el área de impresos cubriendo los sectores de Las Américas, Bugambilias, La Conquista y Valle Alto, contando las historias de personas que día a día construyen una mejor sociedad y que vale la pena escuchar.

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