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En el Mercado Municipal Ricardo Flores Magón de Mazatlán, entre locales, clientes y aparatos que esperan una segunda oportunidad, Ernesto Alonso Muñoz Vallejo ha construido una historia de trabajo, adaptación y perseverancia.

Es fundador de este centro de abasto y uno de los comerciantes que han visto crecer y transformarse el mercado desde sus inicios.

Ernesto llegó en 1983, cuando tenía apenas 21 años. En aquel entonces, el mercado era una estructura de lámina ubicada en el espacio que actualmente funciona como estacionamiento.

Ahí comenzó con un puesto de novedades y regalos, actividad a la que se dedicó durante aproximadamente 25 años. Paralelamente, mantuvo otro negocio a unos 100 metros del mercado, donde vendía ropa y calzado.

Antes de convertirse en comerciante de tiempo completo, trabajó durante 11 años como empleado bancario. Esa experiencia le permitió acceder a fondos y créditos con los que adquirió un local en el mercado. También invirtió junto con su madre, quien contaba con otros espacios comerciales.

Ernesto es fundador del Marcado Flores Magón, hoy atiende su teller de reparaciones electrónicas
Ernesto es fundador del Marcado Flores Magón, hoy atiende su teller de reparaciones electrónicas "El Detalle"

“Yo soy del centro, pero antes de dedicarme cien por ciento al comercio fui empleado bancario”, recuerda Ernesto, quien reconoce que aquella etapa fue importante para reunir los recursos que más tarde le permitirían emprender.


En 1994 fue liquidado de la institución bancaria y tomó una decisión que cambiaría su trayectoria: dedicarse definitivamente al comercio. Durante casi dos décadas continuó con la venta de ropa, calzado, regalos y novedades, hasta que en 2012 tuvo que cerrar ese ciclo. Los negocios, explica, llegan a un punto en el que dejan de ser rentables, por lo que fue necesario comenzar de nuevo a los 56 años.

Una vocación que se convirtió en “El Detalle”

Sin embargo, Ernesto no partió desde cero. Desde niño sentía una fuerte inclinación por la electrónica. Aunque no tenía familiares técnicos, buscó la manera de prepararse en una época en la que esta disciplina todavía era poco conocida en Sinaloa.

“Cuando era un niño sentí que era mi vocación”, afirma. Durante la secundaria aprovechaba sus tiempos de refrigerio para estudiar. Pagaba cursos por correspondencia, considerados costosos para aquella época, resolvía los exámenes y los enviaba por correo. Así adquirió conocimientos que años después serían la base de su nuevo proyecto.

La vocación de Ernesto siempre fue la electrónica. La empezó a estudiar desde secundaria por correspondencia y luego se fue actualizando
La vocación de Ernesto siempre fue la electrónica. La empezó a estudiar desde secundaria por correspondencia y luego se fue actualizando

Al iniciar su taller de electrónica tuvo que actualizarse y enfrentar las dificultades propias de cualquier emprendimiento. Con esfuerzo, abrió “El Detalle”, negocio dedicado a la reparación y venta de aparatos electrodomésticos.

También instaló otro taller a pocos metros del mercado y llegó a tener un establecimiento en Villas del Rey, aunque finalmente decidió concentrar sus actividades en el Flores Magón.

En su taller repara pantallas, hornos, freidoras, ventiladores, bocinas, estéreos, caminadoras, básculas, licuadoras, planchas, extractores, juguetes y otros aparatos con sistemas electrónicos. Además, vende ventiladores nuevos, usados y restaurados.

En su taller, Ernesto repara todo tipo de aparatos electrónicos, a excepción de los que tienen que ver con refrigeración
En su taller, Ernesto repara todo tipo de aparatos electrónicos, a excepción de los que tienen que ver con refrigeración

Para Ernesto, emprender implica jornadas largas y una gran responsabilidad, pero también la satisfacción de trabajar por los propios objetivos.

“En los negocios trabajas para ti, para tus proyectos y para tus sueños, no para los de otros”, expresa.


Su historia demuestra que la edad no es un límite para reinventarse. Después de pasar por la banca, el comercio y distintos giros, encontró en la electrónica la oportunidad de ejercer una vocación que lo acompañó desde la infancia.

En “El Detalle”, cada reparación representa no solo un trabajo, sino también la posibilidad de seguir haciendo aquello que disfruta.

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Preguntas y respuestas
Eunice Arredondo
Eunice Arredondo

Licenciada en periodismo con más de veinte años de experiencia en el ámbito de la comunicación, como reportera, conductora de noticias y jefa de información. Actualmente enfocada en el periodismo constructivo y de soluciones, alentando una conversación inspiradora para una ciudadanía más pacífica y participativa.

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