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Villa Juárez, Navolato, Sinaloa.— El sonido del metal al cortarse, las chispas de la soldadura y las herramientas que pasan de una mano a otra forman parte de la vida cotidiana de Guadalupe Gil Payán, un hombre que ha dedicado más de cuatro décadas a la herrería y al armado de camiones, y que hoy mantiene su oficio en un modesto taller instalado en su hogar.

A sus 61 años, Guadalupe continúa trabajando por cuenta propia, fabricando puertas, ventanas, barandales, cercas, toldos y estructuras para camionetas, motocicletas y pequeños remolques. A su lado está su esposa, Griselda Madero Zavala, quien se ha convertido en su ayudante y compañera de trabajo, compartiendo con él las jornadas y el esfuerzo de sacar adelante a su familia.

Después de trabajar durante años en patios de tráileres y talleres especializados, Guadalupe decidió emprender por cuenta propia y continuar con su oficio desde el hogar
Después de trabajar durante años en patios de tráileres y talleres especializados, Guadalupe decidió emprender por cuenta propia y continuar con su oficio desde el hogar

¿Cómo comenzó Guadalupe Gil su carrera como herrero?

Originario de Las Parritas, en el municipio de Guasave, Guadalupe comenzó a trabajar como herrero a los 17 años, cuando ya vivía en Villa Juárez, Navolato. Su experiencia lo llevó por campos agrícolas, ranchos ganaderos, establos, establecimientos forrajeros y patios de tráileres, donde aprendió distintas especialidades relacionadas con el trabajo del metal.

Durante años, Guadalupe se dedicó al armado de camiones, una labor que requería experiencia y habilidad para integrar diferentes componentes hasta dejar las unidades listas para circular.

“Desmantelábamos camiones para usar el puro chasis; ahí montábamos suspensión, cabinas, motor, camarotes, hasta que salía caminando el carro. De todo a todo”, recuerda.


En el taller instalado en su casa, en Villa Juárez, Navolato, Guadalupe fabrica puertas, ventanas, barandales, cercas y todo lo que le pidan
En el taller instalado en su casa, en Villa Juárez, Navolato, Guadalupe fabrica puertas, ventanas, barandales, cercas y todo lo que le pidan

En entrevista para Tus Buenas Noticias explicó que también trabajó en talleres de muelles y participó en la fabricación de góndolas de volteo durante la construcción de una autopista Culiacán Mazatlán. Posteriormente, dedicó alrededor de diez años al armado de tractocamiones.

Su experiencia incluyó, además, la fabricación de estructuras para empaques de hortalizas, galerones y cuarterías para trabajadores agrícolas, así como maquinaria y armado de empaques agrícolas y piezas utilizadas en maquinaria de empaque de ejote y tomate.

Después de tantos años en trabajos pesados, decidió iniciar una nueva etapa. La idea surgió durante una cita médica en el Instituto Mexicano del Seguro Social, cuando le comentó a su esposa que pensaba dejar su empleo para trabajar por cuenta propia.

Griselda Madero Zavala acompaña a su esposo en el taller familiar, donde participa en las labores de herrería y aplica los conocimientos que ha adquirido
Griselda Madero Zavala acompaña a su esposo en el taller familiar, donde participa en las labores de herrería y aplica los conocimientos que ha adquirido

Griselda lo animó a tomar la decisión

Así, Guadalupe acondicionó un espacio frente a su casa y comenzó a esperar clientes, aunque los primeros dos meses fueron difíciles.

“Nos aventamos como un mes sin nada de trabajo, puro mirando el periódico, repitiendo las páginas todo el día. Pero como a los dos meses empezó a caer un cliente tras otro”, cuenta.


Poco a poco, las recomendaciones y la confianza de sus clientes permitieron que el taller se consolidara. Hoy, cuando termina un encargo, continúa con el siguiente, pues asegura que siempre hay algo por hacer.

“Gracias a Dios, este trabajo es muy noble, nunca se acaba”, expresa.


La experiencia adquirida en el armado de tractocamiones le permite realizar estructuras para camionetas, remolques y carritos para motocicletas
La experiencia adquirida en el armado de tractocamiones le permite realizar estructuras para camionetas, remolques y carritos para motocicletas

Detalles sobre el taller de Guadalupe y su esposa Griselda

En su taller, Guadalupe fabrica y repara puertas, ventanas, barandales, cercas y toldos. También construye estructuras para camionetas, carritos para motocicletas y remolques utilizados por comerciantes, además de reparar herramientas y piezas que se emplean en las labores del campo.

Aunque se ha alejado del armado de camiones a gran escala, todavía acepta algunos trabajos de ese tipo cuando se presentan. Su experiencia le permite resolver desde reparaciones sencillas hasta encargos que requieren fabricar estructuras a la medida.

Entre sus clientes hay comerciantes de Villa Juárez que han confiado en su trabajo durante más de una década. Esa relación, construida con los años, le permite mantener una actividad constante y organizar sus pendientes sin comprometer la calidad de cada encargo.

Con alrededor de 40 años de matrimonio, Guadalupe y Griselda han encontrado en el trabajo conjunto una forma de fortalecer la economía familiar
Con alrededor de 40 años de matrimonio, Guadalupe y Griselda han encontrado en el trabajo conjunto una forma de fortalecer la economía familiar

Impacto del trabajo de Guadalupe en la comunidad de Villa Juárez

La historia de Guadalupe también es la de Griselda Madero Zavala, su esposa, con quien ha compartido alrededor de 40 años de matrimonio. Originaria de El Vergel, Navolato, Griselda conoció a Guadalupe en el entorno de los campos agrícolas. Juntos formaron una familia con sus dos hijas, Griselda Guadalupe y Cristina Judith, y sus tres nietos: Óscar Yohari, Diego Adalid y Yamilet Guadalupe.

Griselda estudió corte y confección y carpintería mediante cursos de Misiones Culturales, conocimientos que le han servido para realizar algunos trabajos y apoyar a su esposo en el taller. Ahora participa directamente en las labores de herrería, siguiendo las indicaciones de Guadalupe y poniendo en práctica lo aprendido.

“Me gusta apoyarlo, ayudarlo y también me enseñó a hacer algo más”, comenta.


Después de años de empleos fuera del hogar, encontraron en su propio taller una manera de trabajar juntos y continuar generando ingresos. A casi 14 años de haber emprendido esta etapa, Guadalupe sigue atendiendo los encargos de sus clientes, mientras Griselda permanece a su lado, como ayudante y compañera.

Las herramientas del taller sirven para fabricar y reparar desde estructuras metálicas hasta implementos utilizados en las actividades agrícolas de Villa Juárez
Las herramientas del taller sirven para fabricar y reparar desde estructuras metálicas hasta implementos utilizados en las actividades agrícolas de Villa Juárez

Entre herramientas, soldaduras y piezas de metal, ambos han construido una forma de vida honesta, basada en la experiencia, la colaboración y el esfuerzo. Para Guadalupe, el oficio que comenzó en su juventud continúa siendo su sustento y una oportunidad para salir adelante sin dejar de hacer aquello que ha aprendido durante toda una vida.

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Preguntas y respuestas
Juan Francisco Sotomayor
Juan Francisco Sotomayor

Licenciado en Ciencias de la Comunicación. Periodista de Sinaloa, México, con énfasis en Periodismo Constructivo, ganador de diversos reconocimientos, entre ellos: Premio Estatal de Periodismo Sinaloa, 1996, 1998, 2000, 2001, 2002, 2003; Premio Nacional “Reconocimiento a la Conservación de la Naturaleza 2012”, CONANP; y Premio Lince Profesionista del Año 2018, por la Universidad Autónoma de Occidente.

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