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La Cruz de Elota.- Hace un año, y prácticamente sin conocer a nadie, Petra y sus tres hijos se aventuraron en busca de nuevas oportunidades a La Cruz de Elota, y aunque relata que no fue nada fácil adaptarse a esa nueva vida, se encontró con personas buenas en el camino que le brindaron trabajo y un techo.
Hoy Petra, junto con sus hijos, desde hace tres meses se dedica a vender tortillas de harina y de maíz recién hechas muy cerca del cruce de las vías de tren, en donde asegura se ha ido ganando a los clientes.
“Ya tengo tres meses pasaditos aquí, vendiendo mis tortillas, doy gracias a Dios, a la gente que viene y me compra, y al pueblo que me está apoyando también. Muchas gracias por todo” expresó.
Petra comparte su experiencia como vendedora de tortillas en La Cruz de Elota
Desde las 05:00 horas de la mañana toda la semana, bajo la sombra de los árboles cerca del cruce de las vías del tren, Petra se instala con su tambo, su mesa, la prensa, su hielera y sus productos para iniciar su jornada; su hijo se encarga de buscarle la leña y le enciende el fuego.
Después, en una gran bandeja vierte la harina de maíz, agua tibia y amasa y deja reposar mientras que el comal se calienta; después empieza su jornada, primero son las de maíz y después los pedidos de harina. Esta tiene casi el mismo procedimiento, a diferencia de que se le añade manteca vegetal y sal.
Ya para las seis de la mañana los clientes comienzan a llegar, algunos se las llevan en el momento y otros las encargan para un horario distinto. “De momento vendo hasta 20 kilos de tortillas de maíz, y de harina a como me las vayan pidiendo, pueden ser de dos a seis kilos o más” señaló.
Y aunque su trabajo parece cansado, ella dice que no, porque estar frente al comal le quita mucho estrés; se siente relacionada con su labor, porque desde muy chica ya echaba tortillas.
El kilo de tortillas de harina lo vende en 50 pesos y el de maíz a 30, y espera que su clientela continúe creciendo, dijo.
“Me considero una mujer trabajadora, y aunque tengo un problema de várices, que a veces se me revientan, aún así salgo a trabajar, porque sé que tengo que llevar el sustento a mi hogar” agrega Petra.
Para quien guste probar las tortillas de Petra, pueden pasar y hacer pedido, aunque por lo regular dice que le gusta hacerlas en el momento para que sus clientes se las lleven calientitas.

La historia de superación de Petra en La Cruz de Elota
Y aunque a los alrededores hay más personas que se dedican a este mismo negocio, Petra con optimismo dice que “para todos sale el sol”.







