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Para Ti

Hay lugares donde la salud se mide en resultados, pero también en miradas, en saludos y en confianza. Laboratorio del Noroeste, con presencia en distintos rincones de Culiacán y su zona rural, ha construido durante 35 años una historia que demuestra que atender bien a las personas es la mejor manera de crecer.

Inicio de una basta historia

Todo comenzó en 1990, cuando el químico farmacéutico biólogo Jorge Sánchez Rubio, egresado de la Universidad Autónoma de Sinaloa, fundó el primer laboratorio en la colonia Emiliano Zapata. 

Contó con el respaldo de su esposa, Alba Leticia Elizalde Valles, y con una idea sencilla: acercar los estudios clínicos a quienes más los necesitan, a precios accesibles.

“Pude haber rentado en el centro, pero mi idea fue ayudar a la gente con estudios a precios accesibles”, recuerda.


Aquella avenida Revolución todavía era de terracería. Hoy, el barrio ha crecido y el laboratorio también, pero el espíritu permanece intacto.

Lo que empezó con un cuarto pequeño, un microscopio y un espectrofotómetro es ahora una red de servicios con equipos automatizados, controles de calidad internos y externos y protocolos estrictos que garantizan resultados precisos y confiables.

Expansión de servicios de salud

Hace alrededor de 14 años y medio, esa vocación dio un paso decisivo: salir de la matriz para llegar a más comunidades. Así nació una red que hoy suma, además de la matriz en la Emiliano Zapata, siete sucursales: Villa Bonita, Guadalupe Victoria, 7 Gotas, Centro, Campo El Diez, Costa Rica y Villa Juárez. 

Cada una atiende a las familias de su entorno, sin que tengan que recorrer largas distancias para cuidar su salud. Entre ellas destaca la sucursal ubicada en la sindicatura de Costa Rica, en el municipio de Culiacán. 

Ahí, el laboratorio es un aliado cercano para quienes viven y trabajan en la zona: familias, trabajadores y adultos mayores encuentran un lugar donde cada análisis se realiza con rigor, pero también con trato amable.

Llevar estos servicios a Costa Rica significa acercar la prevención, el diagnóstico oportuno y el seguimiento médico a quienes de otra manera tendrían que trasladarse a otros puntos para atenderse.

Su sello personal

La cercanía es la marca de la casa. Jorge Sánchez Rubio, a quien la comunidad conoce con cariño como “el Químico de la Revolución”, asegura que hay pacientes que lo esperan para que él mismo les tome la muestra.

“Esa confianza es muy motivante”, comparte.


Esa misma filosofía se replica en cada sucursal, donde el personal trabaja bajo valores como la confidencialidad, la precisión, la honestidad y el trabajo en equipo.

El compromiso social también sale de las paredes del laboratorio. Con servicio a domicilio y participación en ferias de salud, el equipo ofrece estudios gratuitos de glucosa, colesterol y triglicéridos a adultos mayores y comunidades vulnerables, una forma concreta de detectar a tiempo y prevenir complicaciones.

“El agradecimiento de la gente te marca. Como me porto, se portan”, expresa Sánchez Rubio a Tus Buenas Notocias con la sencillez que lo caracteriza.


Acciones de corazón

Ese espíritu se puso a prueba durante la pandemia. En lugar de aprovechar el momento, el laboratorio decidió mantener precios accesibles.

“No aprovechamos para cobrar caro; ayudamos con precios accesibles”, recuerda el empresario.


Esa decisión fortaleció la confianza de la comunidad y permitió invertir en nueva tecnología para estudios especiales, con lo que hoy los pacientes cuentan con más alternativas de diagnóstico.

Detrás de esta red hay también una historia de familia. Martín, hermano de Jorge, ha estado presente desde los inicios del proyecto y hoy una nueva generación toma la estafeta: Jorge Armando y Eduardo Alonso, quienes eligieron la misma carrera de químico farmacéutico biólogo, y Brianda Itzel, licenciada en Enfermería.

“Mis hijos aquí se han formado como profesionales y como seres humanos”, afirma Jorge con orgullo. El proyecto es, al mismo tiempo, legado y futuro.


Servicios para todos

La red también atiende a empresas de todos los giros con paquetes diseñados a la medida, una opción para que los centros de trabajo cuiden la salud de sus equipos. Y la capacitación continua es parte del método:

“La educación no termina al salir de la escuela; hay que capacitarse siempre”, subraya Jorge, jubilado del Seguro Social desde hace 15 años y apasionado por lo que hace.


Se encomienda a Dios

Su visión hacia el futuro es tan clara como su origen. Jorge asegura que seguirá al frente “hasta que Dios quiera” y, a quienes sueñan con emprender en el sector salud, les da el consejo de hacerlo sin miedo y con ganas.

“Es un sector noble; siempre va a haber quien necesite atención”, afirma.


Esa nobleza se traduce en una forma de trabajar donde cada paciente es una persona con nombre e historia, y no solo un número de muestra.

Cuando se le pide resumir su obra en dos palabras, Jorge no duda: calidez y confianza. Quizá por eso, tras 35 años, Laboratorio del Noroeste no sólo entrega resultados precisos, sino que acompaña vidas, desde la colonia Emiliano Zapata hasta la sindicatura de Costa Rica y cada comunidad donde tiene presencia.

Porque aquí en Lboratorios del Noroeste la salud tiene nombre, historia y rostro.

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Preguntas y respuestas
Erick Valenzuela
Erick Valenzuela

Erick Valenzuela tiene 13 años como periodista, de los cuales, los primeros 8 de ellos daba cobertura temas de seguridad y nota roja, sin embargo, su evolución en el periodismo lo llevó a conocer del tema de salud pública, educación y recientemente el ámbito legislativo. Actualmente se desenvuelve en Tus Buenas Noticias con ediciones impresas en el municipio de Eldorado, y las sindicaturas de Quilá, Costa Rica así como la región Humaya, para contar sus historias, resaltar a su gente y mantener en la memoria colectiva sus tradiciones y subculturas.

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