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Kaliroy Papachoris y Krishna Sánchez encontraron en el arte una forma de hacer algo por su ciudad. A través del Colectivo KOAH, estas dos artistas visuales han pintado más de 20 murales en Culiacán con mensajes de amor, paz y convivencia, involucrando a los vecinos en la transformación de sus espacios públicos.
Aunque estudiaron distintas disciplinas artísticas, comparten una misma idea: el arte debe llegar a más personas y convertirse en una experiencia que también puedan disfrutar y construir quienes habitan las colonias. El nombre KOAH representa esa intención; encontraron en esta palabra un significado que las identificó: regalar sin esperar nada a cambio.

Murales que unen a los vecinos
Uno de sus trabajos más representativos es Huellas que unen, un mural dedicado a los perros y gatos que forman parte de la vida cotidiana del Fraccionamiento Villas del Humaya.
La obra nació al conocer cómo los vecinos se organizan para alimentar a estos animales, llevarlos al veterinario y estar pendientes de su bienestar. Aunque no tienen un solo dueño, son responsabilidad y cariño compartidos.
En el mural aparecen Loki, Tusa, Kyra, Max y Blanca, una perrita que falleció, pero que dejó huella entre los habitantes. También incluyeron los nombres de otras mascotas comunitarias.
En su elaboración participaron vecinos, chicos y adultos. La intervención forma parte de la estrategia del programa Vamos Pintando, en coordinación con Parques Alegres.
El arte ayuda a recuperar espacios
Para las integrantes de KOAH, pintar un muro también puede motivar a una comunidad a recuperar un lugar que antes evitaba. Krishna recuerda que, después de intervenir un espacio oscuro y poco concurrido en la zona de La Puerta, los vecinos comenzaron a organizarse para mejorar el alumbrado, colocar plantas y reunirse.
«Un lugar que estaba abandonado, que estaba oscuro y al que la gente no se acercaba, empieza a ser un lugar donde las personas se juntan», explica.
Las artistas han observado cómo, después de pintar, los habitantes se apropian de esos espacios, organizan actividades y procuran mantenerlos en buenas condiciones.
Dos talentos que se complementan
Kaliroy y Krishna son originarias de Culiacán. Se conocieron en la Escuela de Artes Visuales de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), donde estudiaron en la misma generación, de 2020 a 2025. Kaliroy se especializó en escultura y Krishna en pintura.
Sus conocimientos se complementan al diseñar los murales: mientras una piensa las formas y el volumen, la otra aporta su experiencia en la composición sobre el muro. Krishna comenzó a pintar murales desde la preparatoria y después invitó a Kaliroy a explorar esta práctica.
Juntas han llevado sus obras a colonias como Santa Fe, donde residen, pero también a barrios de La Conquista, Valle Alto, Barrancos y Los Ángeles, entre otros.
Las artistas también quieren animar a los jóvenes que estudian carreras artísticas a confiar en sus capacidades, aprovechar las oportunidades y seguir intentando, incluso cuando reciben una negativa. Para ellas, una de las mayores satisfacciones es ver a niños y adultos reconocer la parte que pintaron y sentir que la obra también les pertenece.









