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G. Leyva Solano. - En la vida hay amistades que se construyen con los años, pero también hay complicidades que parecen venir de nacimiento. Así es la historia de Lidia Alejandra Mendoza Arroyo y Yanni, dos primas, comadres y compañeras de toda la vida que, una vez más, encontraron la manera de salir adelante juntas. Esta vez, entre el aroma de las carnitas y el calor de la cocina.

En la entrada de la comisaría de Leyva Solano, Guasave, instalaron un pequeño puesto de comida al que llamaron Las Comadres. Lo que comenzó como una alternativa ante la falta de empleo se ha convertido, en apenas cinco meses, en un negocio que gana clientes y comienza a abrirse camino entre los habitantes de la comunidad.

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Cuando el desempleo se convirtió en una oportunidad

La idea surgió cuando Lidia se quedó sin trabajo. Después de haber laborado en un OXXO y, posteriormente, en una tienda de ropa, se encontró ante la necesidad de buscar una nueva fuente de ingresos. Lejos de quedarse con los brazos cruzados ante la pérdida de su empleo, decidió buscar una alternativa para salir adelante.

Fue su esposo quien les propuso preparar tacos de carne adobada y les dio el primer impulso económico para arrancar. Lo primero que hizo Lidia fue pensar en su prima y comadre Yanni. Le habló, no para preguntarle si quería emprender con ella, sino para decirle que tenían que asociarse. Eso fue suficiente para que ambas pusieran manos a la obra y reunieran el dinero que tenían para hacer realidad el proyecto.

El nombre no fue complicado de elegir: Las Comadres, porque eso son y porque juntas emprenderían una nueva aventura.



Una complicidad que también se sirve en tacos

Desde niñas han compartido risas, confidencias y momentos importantes. Incluso vivieron juntas la experiencia de sus embarazos y ahora, con hijos adolescentes de 13 años, comparten también la responsabilidad de construir un patrimonio para sus familias.

La diferencia es que antes acostumbraban verse los fines de semana; ahora pasan prácticamente todos los días juntas. Entre bromas, reconocen que hasta se cuentan en el trabajo lo que antes reservaban para sus encuentros durante los días de descanso.

En su puesto ofrecen carnitas naturales y carne adobada, preparada a base de chiles y especias. Sirven estos guisos en tacos, órdenes, semiduros y quesatacos. Atienden de lunes a sábado, desde las 7:30 hasta las 14:30 o 15:30 horas, y también reciben pedidos para llevar y a domicilio.

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Juntas, como siempre

Para Lidia y Yanni, Las Comadres representa mucho más que vender comida: es una oportunidad para generar sus propios ingresos, apoyar a sus hijos y demostrar que todavía hay caminos por recorrer cuando una puerta se cierra.

Su historia también lleva un mensaje para quienes atraviesan momentos complicados: nunca darse por vencidos, buscar alternativas y atreverse a comenzar. Aunque los recursos sean pocos y el futuro parezca incierto, siempre vale la pena intentarlo.

Porque si algo han aprendido estas dos primas y comadres es que las dificultades pesan menos cuando se enfrentan juntas. Y en esta nueva aventura, como en tantas otras a lo largo de su vida, la complicidad sigue siendo su mejor ingrediente.




Preguntas y respuestas
Alma Camacho
Alma Camacho

Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Autónoma de Occidente. Con más de 13 años de trayectoria en el ejercicio periodístico. Ha generado contenidos informativos para diversas plataformas digitales y colaborado en medios de comunicación de alcance local, estatal y nacional. Experiencia en coberturas de información general, política y social. Actualmente está enfocada en el periodismo constructivo.

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