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Un coco frío, un poco de chile y los ingredientes elegidos al gusto convierten este puesto frente al área de Urgencias del IMSS de Navolato en una parada para quienes buscan refrescarse o quitarse el antojo.
Ahí está Luis Roberto Castro Palomares, quien atiende a sus clientes y prepara distintas opciones con coco.
En su puesto ofrece coco natural, coco loco y coco con mariscos. También extrae el agua de coco para venderla por separado, una opción que algunos clientes buscan cuando quieren una bebida fresca durante el día.
La historia detrás del puesto de cocos

Roberto tiene 46 años y llegó a esta actividad porque necesitaba encontrar otras maneras de trabajar. Su oficio es la construcción, pero la falta de encargos relacionados con la situación de seguridad en Sinaloa lo llevó a buscar alternativas para mantener sus ingresos.
Antes de vender cocos, comenzó con aguas frescas y tamales. Después decidió volver a un producto que ya conocía, pues había trabajado con cocos en San Pedro y también tuvo una marisquería.
Un día en la vida de Roberto
Su jornada comienza a las 8:30 de la mañana y termina a las 6 de la tarde. Los cocos llegan desde Culiacán o los consigue con proveedores de la región. Roberto procura tener producto de buena calidad para atender a quienes se acercan a su puesto.
Mientras prepara cada pedido, sigue pensando en cómo ampliar su oferta. La venta de cocos le ha permitido mantenerse activo en una temporada en la que escasea el trabajo de la construcción.
Por ahora, quienes pasan frente al IMSS de Navolato pueden encontrarlo detrás de su puesto, listo para abrir un coco y prepararlo al gusto.













