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Para Ti

Para los pobladores de Costa Rica, Sinaloa, el templo del Sagrado Corazón de Jesús no es solo un lugar donde se reza: es, en buena medida, el espejo donde el pueblo se reconoce a sí mismo.

Más que una parroquia, un orgullo para sus pobladores

Ahí se bautizaron sus abuelos, ahí se casaron sus padres, y ahí, generación tras generación, se ha ido tejiendo la identidad de una comunidad que nació de la migración y que encontró en la fe compartida su primer punto de encuentro común.

Ese vínculo se explica, en parte, por cómo nació el pueblo mismo. Hacia 1946, junto al recién instalado ingenio azucarero Central Sanalona, cientos de familias llegadas de otros estados se asentaron aquí buscando trabajo entre los surcos de caña.

No traían raíces propias en esta tierra, pero sí trajeron su fe, y fue esa fe compartida la que primero los unió como comunidad.

Desde sus raíces hasta lo contemporáneo

Ese sentido de pertenencia tiene, además, un origen muy concreto que la gente sigue contando con cariño. La primera capilla, apenas de madera, se levantaba en el terreno que hoy ocupa el Mercado Municipal. 

Cuando llegó el momento de construir algo más duradero, el padre Francisco Méndez Rizo, mejor conocido como "Panchito", no impuso un diseño: puso dos fotografías frente a sus feligreses y dejó que ellos decidieran, con su voto, cómo debía lucir el templo que los representaría de ahí en adelante.

Esa sencilla escena explica, más que cualquier otra cosa, por qué la parroquia se siente tan propia: a nadie se la impusieron, la eligieron entre todos.

Esa sensación de propiedad colectiva se ha sostenido con el tiempo. Los libros de bautizos, matrimonios y defunciones que guarda la parroquia, hoy reconocidos por su valor histórico, no son solo documentos administrativos: son el registro de cada familia que decidió quedarse, crecer y formar comunidad en este lugar.

Más allá de un templo, es la identidad de un pueblo

Por eso, para quienes nacieron en Costa Rica o llegaron después a formar parte de su historia, el Sagrado Corazón de Jesús representa algo más que la fe católica.

Representa el origen mismo del pueblo, la memoria de quienes lo levantaron con sus propias manos y decisiones, y ese orgullo callado de saber que, incluso en los detalles más pequeños, esta comunidad siempre ha construido su identidad en conjunto. 

No es casualidad que, al hablar del templo, los pobladores no hablen solo de un edificio, sino de "nuestra parroquia": un posesivo que, más que gramática, es memoria compartida.



Preguntas y respuestas
Erick Valenzuela
Erick Valenzuela

Erick Valenzuela tiene 13 años como periodista, de los cuales, los primeros 8 de ellos daba cobertura temas de seguridad y nota roja, sin embargo, su evolución en el periodismo lo llevó a conocer del tema de salud pública, educación y recientemente el ámbito legislativo. Actualmente se desenvuelve en Tus Buenas Noticias con ediciones impresas en el municipio de Eldorado, y las sindicaturas de Quilá, Costa Rica así como la región Humaya, para contar sus historias, resaltar a su gente y mantener en la memoria colectiva sus tradiciones y subculturas.

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