Rescatando tradiciones: un viaje de juego y aprendizaje en el Jardín de Niños Federico Froebel de Urías, en Mazatlán
Una mañana de diversión y convivencia entre alumnos, maestros y padres de familia se vivió durante el cierre de proyecto de juegos tradicionales, que además logró el fomento de hábitos saludables con actividad al aire libre en el polideportivo de la Tercera Ampliación de Urías


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La comunidad educativa del Jardín de Niños Federico Froebel, ubicado en el sector Urías de Mazatlán, participó en un proyecto de juegos tradicionales mexicanos con el que, además de rescatar una parte importante de la cultura de nuestro país, se estrecharon lazos entre alumnos, padres de familia y maestros.
El encargado del proyecto, Profesor de Educación Física, Félix Villarreal Ortega, explicó que fueron dos semanas de trabajo coordinado con las maestras de cada grupo y con los papás para dar seguimiento desde casa.
Los pequeños estudiantes de primero, segundo y tercer grado de kínder trabajaron en juegos tradicionales como el papalote, los zancos y “ponle la cola al burro”, actividad que les permitió conocer un poco más de sus raíces y acercarse a sus padres y maestras en un ambiente de colaboración y apoyo. 
“Las actividades que tratamos de realizar son encaminadas a fomentar los lazos afectivos y mantener el cuidado de los niños, así como el fomento de la unión familiar”, explicó el profesor.
Con un enfoque en el juego y la convivencia, también se lograron objetivos de la materia de educación física, como generar hábitos saludables a través de actividades recreativas al aire libre.
“No es estar en contra de la tecnología, pero si tener marcadas pautas y mantener hábitos de actividades recreativas, es un conjunto de tiempo que tenemos que organizar dentro de nuestra vida cotidiana para beneficio de los pequeños”, aseguró.
La colaboración familiar: un pilar en la educación infantil
Luego de dos semanas de trabajo en las aulas y desde casa, llegó el momento de disfrutar de lo creado y aprendido con un cierre de proyecto en el polideportivo de la Tercera Ampliación de Urías, donde 70 alumnos con sus papás tuvieron una mañana de juego y sana convivencia. 
“Algunas actividades fueron dirigidas por las maestras con apoyo de los padres de familia, por ejemplo: los papalotes fueron creados entre papás e hijos, hicieron zancos, trajeron costales, cuerdas, bicicletas, patines y pudieron jugar un buen rato con ellos”.
El proyecto de juegos tradicionales en el Jardín de Niños Federico Froebel no solo ha sido un medio para rescatar y celebrar la rica cultura mexicana, sino que también ha fortalecido los lazos entre los alumnos, sus familias y el personal docente.
Con la valiosa guía del profesor Félix Villarreal Ortega, los pequeños no solo aprendieron sobre sus raíces, sino que también vivieron una experiencia que subraya la importancia de la colaboración y el apoyo familiar en el proceso educativo. 
Este tipo de iniciativas son vitales para fomentar hábitos saludables y un sentido de comunidad en un mundo cada vez más digital.
Al final del proyecto, la risa y la alegría compartida en el polideportivo dejaron claro que, a través del juego, se construyen recuerdos y se forjan relaciones que perduran, asegurando así un futuro más unido y consciente para los pequeños del sector Urías en Mazatlán.















