Teatro Ángela Peralta, símbolo de la cultura mazatleca que renació de sus propias ruinas
Inaugurado en 1874 como Teatro Rubio, el inmueble ha sido testigo de la historia de Mazatlán y escenario de eventos y espectáculos que han marcado la vida cultural del puerto. El TAP vive hoy una época de esplendor y es Patrimonio Cultural de la Nación


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El Teatro Ángela Peralta tiene una indiscutible relevancia histórica, social y cultural en la vida de la comunidad mazatleca. El inmueble, que hoy es el corazón del movimiento cultural en Mazatlán, ha tenido en su historia etapas de luz y sombra.
Ubicado en la Plazuela Machado en la confluencia de las calles Carnaval y Constitución, el edificio fue construido entre 1869 y 1874, propiedad del empresario Manuel Rubio, quien falleció antes de verlo terminado.
Fue su viuda, Doña Vicenta Unzueta, quien se encargó de que continuara su construcción y concluyera con éxito para inaugurarlo como Teatro Rubio el 15 de febrero de 1874 con una función a cargo de la Compañía Española de Mariano Luque. 
Casa de espectáculos culturales y deportivos
Desde su apertura el inmueble fue escenario de todo tipo de espectáculos y eventos culturales e incluso carnavaleros.
En 1883 ocurrió un evento que marcó la historia del Teatro, cuando la compañía italiana de Ángela Peralta “El Ruiseñor Mexicano”, ofreció una función de ópera en donde la diva no pudo actuar pues se contagió de la fiebre amarilla en el barco en el que arribo al puerto, muriendo días después en el Hotel Iturbide a un costado del Teatro.
Entre 1943 y 1964 el Teatro se convirtió en el Cine Ángela Peralta, después el inmueble permaneció cerrado y se fue deteriorando, aunque ocasionalmente era utilizado para espectáculos culturales o deportivos, terminó como taller de pulmonías.
En 1975 el Huracán Olivia terminó de destruir el ya de por si deteriorado edificio, que luego de tener una primera época esplendor en sus inicios, quedó en ruinas. 
Fue hasta 1987 cuando inició el proceso de reconstrucción del Teatro que concluyó el 1992 gracias a la coordinación de esfuerzos entre la sociedad civil e instancias de los tres niveles de gobierno.
Así el Teatro Ángela Peralta, nombrado Patrimonio Histórico de la Nación, logró un nuevo periodo de esplendor, al ser hasta la actualidad el escenario de los más importantes eventos culturales en Mazatlán, un inmueble que identifica y llena de orgullo a la comunidad.









