Estimulación de lluvias en Sinaloa logró incremento estimado del 13% en precipitaciones durante 2025
El programa de estimulación de lluvias en Sinaloa registró un incremento estimado del 13% en precipitaciones durante 2025, fortaleciendo el almacenamiento de agua y consolidándose como apoyo estratégico ante la sequía.

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De acuerdo con el especialista, el balance del ciclo pasado puede calificarse como exitoso debido a que coincidió con una temporada natural de lluvias considerada de nivel normal, condición indispensable para que esta tecnología funcione de manera efectiva. 
Tecnología que potencia, pero no crea nubes
Bon Bustamante explicó que la estimulación de lluvias no genera nubes artificiales ni modifica las condiciones atmosféricas generales, sino que aprovecha sistemas nubosos ya existentes para incrementar su eficiencia precipitable.
“La tecnología no inventa lluvias nuevas; depende completamente de que existan nubes con potencial de precipitación. Cuando las temporadas son secas, simplemente no hay condiciones para estimular”, precisó.
En contraste con años anteriores de baja nubosidad, el 2025 presentó una mayor cantidad y tamaño de nubes aptas para intervención, lo que permitió realizar más operaciones de estimulación. 
Resultados positivos en la temporada de lluvias 2025
El desempeño del programa fue analizado mediante información obtenida del radar meteorológico del Servicio Meteorológico Nacional ubicado en Guasave, cuyos datos fueron procesados y enviados a una empresa especializada en Texas, encargada de evaluar la efectividad del proceso.
El análisis contempla cerca de diez parámetros meteorológicos, entre ellos:
- crecimiento horizontal y vertical de las nubes,
- densidad de agua,
- contenido de agua vertical por metro cuadrado,
- duración de las lluvias,
- comportamiento comparativo entre nubes estimuladas y no estimuladas.

Especialistas analizaron datos del radar meteorológico de Guasave para evaluar la efectividad del programa de estimulación de lluvias en Sinaloa.
Según los resultados, las aplicaciones se realizaron en momentos oportunos y bajo condiciones meteorológicas adecuadas, lo que permitió alcanzar un aumento estimado del 13% en precipitación.
El ingeniero explicó que, conforme a estándares de la Organización Meteorológica Mundial, los programas de estimulación pueden lograr incrementos de hasta 25% en condiciones ideales, por lo que el resultado obtenido indica avances importantes.
“Fue efectivo, todavía mejorable, pero estamos satisfechos porque demuestra que vamos por buen camino”, señaló.
Beneficios económicos de la estimulación de lluvias en Sinaloa
El programa operó en dos grandes regiones hidrológicas del estado:
- Zona norte: cuencas del río Fuerte y río Sinaloa.
- Zona centro: cuencas de los ríos Humaya, Tamazula, San Lorenzo y Elota.
Aunque no es posible separar físicamente el agua generada por estimulación de la lluvia natural, los especialistas estiman que el incremento porcentual también se refleja en el volumen total captado por presas, suelos agrícolas y mantos freáticos.
“El agua adicional se integra al sistema hidrológico general; parte se almacena en presas y otra gran cantidad se infiltra en el suelo, lo cual también beneficia”, explicó.
Bon Bustamante subrayó que el impacto del programa no se limita al sector agrícola, ya que la disponibilidad de agua influye directamente en toda la economía estatal y en el bienestar social.
En ese sentido, reconoció la visión del gobernador Rubén Rocha Moya por impulsar el financiamiento del proyecto, destacando que su continuidad permitiría mejorar resultados en futuras temporadas.
“El beneficio alcanza a toda la población. La economía completa de Sinaloa depende del agua, por eso esperamos que el programa pueda continuar”, expresó.
Una herramienta estratégica ante la variabilidad climática
Especialistas consideran que la estimulación de lluvias representa una herramienta complementaria frente a la variabilidad climática y los periodos recurrentes de sequía que afectan al noroeste del país.
Con resultados positivos en 2025 y margen de mejora técnica, la continuidad del programa podría consolidarse como una estrategia preventiva para fortalecer la seguridad hídrica de Sinaloa en los próximos años.










